29/12/10

JEREMÍAS DE CONCIENCIA(S)

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 29/12/2010

La navidad es un tiempo de felicidad decretada, un regalo de los hombres para los niños antes de que les embarguen su inocencia. La navidad es el cuento de un tiempo ajeno al tiempo en el que pareciera que al mal le surge conciencia. Pero no. Seguimos cumpliendo fechas, facturas y medianías. Se va el artificio del año y se nos quedan los mismos sinvergüenzas por aquí: unos políticos que privatizan o recortan (matan) la poca decencia que la política había levantado: el estado de bienestar. Los mismos que se niegan a prescindir de sus magníficas pensiones (a los 60 años) por ejercer la disciplina de voto en las cámaras. Los mismos que exhiben sin pudicia la ficción democrática de los partidos a la hora de hacer listas con tránsfugas envilecidos.
Queda también una judicatura que en sus cúpulas está tan apegada a los intereses de los poderosos y de los políticos de quienes dependen que sólo porque hay una instancia superior a la que seguir recurriendo salvan que califiquemos muchas de sus decisiones de escándalo. Hay privilegios y privilegiados intocables: ahí van prevaricadores, malversadores y corruptos caducando delitos de sus robos multimillonarios bajo esa vergonzosa figura de la prescripción. Y lo hacen de la mano de los camaradas políticos que llegan a decir que prescripción e inocencia son equivalentes (Fabra dixit). Y para aviso de quijotes ahí queda la tropelía cometida con Garzón.
Quedan bancos y cajas tan inmensamente avariciosos que, aun convertidos en jugadores dovstoieskianos, han sabido secar la ubre-Estado. Ajenos a los intereses de sus impositores, han matado un sistema como el de las cajas de antaño, nunca más ya entidades amables y solícitas a las necesidades de su entorno.
Queda, ¡cómo no!, una Iglesia-lastre que en su irredento machismo e intolerancia consolida el maltrato, la explotación y el desamor entre su grey.
Todos estos, y alguno más, seguirán “trabajando” por nuestro bienestar. Y después de bajarnos los sueldos, de rompernos la estabilidad laboral, de jodernos las pensiones, tendrán la cara de decirnos que los piratas somos nosotros si nos descargamos una película por internet afectando los desmesurados beneficios y derechos de la industria del ocio.
Vamos, que como ven, espero un huevo del 2011. La conversión de CNN+ en un canal temático dedicado las 24 horas del día a Gran Hermano me parece suficiente resumen de lo que está por venir. Feliz año.