21/12/11

COREA "FRANQUISTA"

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 21/12/2011

La historia de ese misterio llamado Corea del Norte constituye una fascinante materia para el guión de un thriller de primera. Desde su creación en 1945 con la partición de la península coreana por el paralelo 38, la República Popular Democrática de Corea ha sido una mezcla de enigma y ardor guerrero dentro de las más puras coordenadas de la Guerra Fría, de la que es hoy su más inaudito resto.
Corea del Norte viene siendo gobernada por la única dinastía marxista del mundo desde 1948. Su peculiar comprensión del marxismo-leninismo, la llamada ideología Juche, está obsesionada con la defensa de lo nacional frente a lo extranjero, la autarquía y aislamiento, la exaltación de ciertos valores tradicionales teñidos de militarismo y el papel protagónico de las masas nacionales.
Las imágenes de estos días de miles de coreanos llorando públicamente por la muerte del Querido Líder han suscitado increíbles comentarios entre los tertulianos de ocasión. No sólo han demostrado su osadía al proclamar que todo era un mero fingimiento colectivo (y no niego que algunos fingieran), que nadie podía llorar públicamente así a un dictador, olvidando, sin embargo, que este es el único sistema que han conocido varias generaciones de coreanos, quitando el imperialismo japonés de infausto recuerdo. No he oído, sin embargo, comparar estas muestras con las inmensas colas de españoles que quisieron despedir el féretro de Franco, Vigía de Occidente, en el Palacio Real. Aquellas imágenes mostraban a miles de ciudadanos referirse entre lloros a la muerte del dictador como la pérdida de un padre. Muchos de ellos conformaban eso que ha sido definido como franquismo sociológico, una gran masa social de escasas convicciones políticas, necesitada del amparo y sentido de orden que le creaba su gobernante. Desde luego las cosas son muy distintas entre ambos regímenes, con evoluciones muy diferentes, pero bajo el concepto “dictadura militar”, otras muchas son parecidas, como son los profundos efectos del brain washing ideológico. Lamentablemente Corea del Norte no tiene a la Unión Europea invitándole a la Modernidad. Y, por lo que se ve, nosotros, con los profundos efectos de la E.S.O., ya no recordamos ni de donde venimos.

7/12/11

JRONIA KE JRONIA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 7/12/2011


Ánguela Merkel no se fía un pelo de lo que está más allá de 1000 kilómetros de Berlín. Lo suyo parece un revivir de los Kulturkreise de principios del siglo XX que señalaban “núcleos de civilización”, con sus áreas de influencia y zonas decadentes por su lejanía del núcleo. Los del sur europeo somos eso, la decadencia de un modelo que si en el pasado no supo alcanzar el compromiso reformista protestante, cómo va a convencer ahora a nadie de su capacidad para contener el déficit. ¡Ah, el déficit luterano...!
Tras el caso griego, sospecha Alemania que los del sur, andamos escondiendo y maquillando las cuentas. ¡Qué barbaridad! Herren und damen ¿cómo pueden pensar eso? ¡Qué vamos a esconder nosotros! ¿Será acaso por aquí se escatimó un programa para conseguir ganar las elecciones sin explicar que eso nos iba a hacer más pobres? (ssshhhh, sí, no lo comenten, más pobres). Pero eso no es nada. Ahora el PP dice que van a ser super-super-rigurosos con lo del déficit... De verdad de la buena, Ánguela.
Andan presumiendo que las comunidades autónomas cumplen los objetivos del déficit..., pero no por maquillaje, nooooooooooo, nada que ver. Es una maldita casualidad que, por ejemplo, la Junta de Castilla y León vaya a prorrogar los presupuestos, o que hayan dejado con el culo al aire a todas las instituciones y particulares que dependen del gobierno regional al no ingresarles las decenas de millones de euros comprometidos y aprobados para este ejercicio. Debe ser una casualidad, digo, que anden reteniendo el dinero que permitiría cobrar a los proveedores, empresas de servicios, pequeños autónomos... vamos, eso que hace que la economía funcione.
Pero estoy tranquilo. Los gurus konservativ tienen claro que para estimular la economía lo mejor es recortarla, reducirla, ahogarla, o sea, obsesionarse con el déficit. Además, como Rajoy va a subir el IVA, bajará los sueldos y encarecerá los servicios, queda claro que el desastre en el que andamos lo pagaremos... los de siempre.
En la Junta sacan pecho y cuentan que por los pasillos se oye como un soniquete: Jronia ke jronia.

23/11/11

PRODUCTOS MILAGRO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 23/11/2011


Un grupo de ciudadanos norteamericanos ha conseguido que la empresa Power Balance, vendedora de las “pulseras milagro”, les indemnice con 42 millones de euros por engaño publicitario. Los dueños de Power Balance se declararán en bancarrota ante la que se les viene encima, pero que les quiten lo bailado: en EE.UU. han vendido millones de estas tiras de silicona con un dibujito u holograma que, dicen, refuerza mágicamente el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad de quien lo porta a través de “frecuencias” y “energías”. En España, donde han recibido levísimas multas, se calcula que han vendido unas 300.000 pulseritas. Y en ello siguen gracias a la siempre eficaz estrategia de pagar a pijos oficiales, famosetes o deportistas para que las luzcan en público y provocar así el efecto emulación.
Este es un asunto viejo, antes fueron aquellas pulseras “magnéticas” con sendas bolas en los extremos; los también “magnetizadores” de agua; colgantes con piedras de energía; etc., sin contar con la miríada de “medicamentos” milagrosos en su efecto adelgazante o tonificante. Y tantos talismanes y reliquias mágicas... Nos reímos de cómo manejan la credulidad los vendedores de crecepelo en las películas del oeste, mientras abrazamos entusiasmados las nuevas modas descubridoras de nuevas energías y otras coloristas soluciones. Al final, la credulidad siempre perdura. Necesitamos confiar en que se operará el milagro, que desconcertaremos la propia vejez del cuerpo, que ahuyentaremos males, conflictos, celadas y especulaciones sólo con portar una insignia, una pulsera, con comprar y apoyar palabras que sólo son humo.
Los tiempos de crisis lo son también de tahúres y oportunistas. Ante la zozobra general, se aplaudirá a quien diga que tiene la solución mágica, la receta... (que obviamente no puede desvelar). Hartos de tanto sinsabor, inseguridad y angustia, los ciudadanos buscan caudillos, líderes que galvanicen energías y prometan esperanzas, que aparenten poder y fuerza frente a las coyunturas que los están deslomando, aunque luego descubran la ineficacia de lo prometido. La gente está deseosa de creer. Así, convirtieron en “el deseado” a uno de los reyes más imbéciles y dañinos de nuestra historia, aquel lerdo de Fernando VII.
Cuidado con los productos milagro. Sus efectos pueden ser duraderos, aunque no sean los esperados...

9/11/11

AÚN QUEDA DEBATE...

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 9/11/2011


El debate me ha dejado el agridulce sabor del deseo frustrado tras el revuelo de su propio acontecimiento. Llegué hasta el final y me sorprendió en el rostro el rictus del desencanto. Luego, las obviedades: los parroquianos golpeándose el pecho a lo simio para imponerse por ruido al contrario. Al final, todo parecía artificio e ilusión.
Me queda la certeza de que tanta sospecha no es en vano y que, si se cumplen los oráculos, esto, España, va a ser el llanto y rechinar de dientes. Ignoro el sentido de la alegría de quienes no reconocen en qué clase de ciclo estamos y con qué actores nos las vemos. La ausencia y hasta vaciedad de propuestas del virtual ganador me sobrecogen. Como lo hace la contención de políticas y ayuno de presupuestos de la Junta de Castilla y León (no nos delatemos...). Lo que Aznar profirió jeremíaco ayer en León es el anuncio de la que se prepara. Entonces, ¿a qué tanta contentura absurda?
El único frente que tenemos los millones de medianos que somos la inmensa mayoría de España es un Estado que nos defienda frente a los embates de la especulación, de la falta de entrañas de quienes tienen en la quintuplicación de haberes su único fin, de la desregulación que acabará con el esfuerzo de treinta años de construir un modelo de oportunidades y equilibrios en democracia.
Andan los absurdos y los jovenzuelos queriendo vibrar con frases altisonantes (“orgullo de ser españoles”, “una gran nación”...) como si estuviéramos para ferias de vanidades. España tiene un problema de fortísima descomposición estructural en sus sectores productivos, una podrida herencia de la elefantiásica construcción, gran dependencia de industrias temporales como el turismo, una muy deficiente cultura capitalista, un sector bancario inflexible y alicorto y un Estado al que irresponsablemente le desmocharon de todo lo que hoy le haría mucho más eficaz en la corrección de la crisis: una banca pública sólida y capaz de generar soluciones, empresas públicas solventes que no se deslocalizarían ni fugarían sus beneficios...
Esta campaña está siendo la de la ceguera. Los ciudadanos más medianos nos jugamos mucho, mucho más que nunca. La falta de conciencia histórica de vivir una gran depresión nos puede conducir al precipicio más hondo.

26/10/11

CRIPTOCIUDADANOS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 26/10/2011

La hipersensibilidad de este país para detectar al extraño suele acompañarse de las consabidas tretas y esfuerzos para hacerle sentir exactamente así: extraño. Un largo historial de expulsiones y fobias racistas nos han convertido en un pueblo intolerante, insensible e ignorante. Nos desconcierta la heterogeneidad y son legión quienes siguen pensando que sólo se puede ser español mostrando una suerte de pedigrí. Es el resabio histórico de construir la identidad en torno a una religión que vigiló la heterodoxia con la inquisición bajo dirección de una monarquía que expulsó de sus territorios al diferente...
Las reacciones tipo “esto es nuestro y las cosas aquí se hacen así”, muestran la permanencia de una actitud que tiene mucho que ver con aquella vieja sociedad estamental de los cristianos viejos: que el diferente se oculte, que no se muestren públicamente, que practiquen en secreto su diferencia. Vamos, que se asuman nuevos criptojudíos o criptomusulmanes. Que en definitiva se invisibilice al extraño.
Parece que algunos entienden el concepto “integración” como la traslación directa del de “asimilación”. En definitiva, que para que un emigrante pueda ser definido como “bueno”, ha de olvidar todo lo relativo a su cultura de procedencia (vestimenta, creencias, prácticas, alimentación, sociabilidad, etc.) y convertirse en algo parecido a un zombispañol.
La convivencia con otras culturas no puede llevar únicamente a que los que vienen de fuera hagan todo el esfuerzo de adaptación. Eso llevará indefectiblemente a procesos de guetificación de sus comunidades y, a la postre, a la incomprensión mutua y a la confrontación. La convivencia en una sociedad que se precia de ser democrática se construye a partir de la solución de conflictos y la tolerancia a la diferencia, no la eliminación de ésta. Son muchas las reglas y normas que se van adaptando a las demandas de una sociedad que, lógicamente, va muy por delante de sus reglamentos. Porque aquello de que el sábado es para el hombre y no el hombre para el sábado sigue siendo válido. Mostrar como modelo social y educativo la tolerancia y la capacidad de llegar a acuerdos nos haría más sabios, más maduros, más integradores y ser una sociedad menos estresada.

12/10/11

EL VELO Y LA INTOLERANCIA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 12/12/2011
 
Pongamos que se llama Fatimah, tiene doce años y vive en España desde antes de cumplir un año. Su familia vino de Marruecos buscando trabajo y una vida mejor para los suyos. Fatimah es musulmana, marroquí y española, lo que no siente deba ser contradictorio. Como todo emigrante, desde que nació ha vivido entre dos culturas, la de su país de residencia y la de la tierra de sus padres. En casa, lógicamente, se respetan las fiestas musulmanas, los alimentos de su tierra y tradición (halal), las horas de oración. En clase y en la calle, con sus amigos, Fatimah comparte las cosas de su edad: se ha visto todas las películas de la serie Crepúsculo, tiene un mp3 con la música de Justin Bieber y le gustan las patatas bravas. Desde hace año y medio, viste el hiyab.
Fatimah ya no es estrictamente una niña: está en la pubertad. De su familia ha aprendido el valor de los ritos y los símbolos, y ella siente que vistiendo el hiyab ordena y protege su intimidad y persona. Viste el pañuelo porque implica decoro y respeto. Y lo hace voluntariamente porque le agrada reconocerse en su crecimiento como mujer.
Con 12 años, Fatimah ha experimentado el rechazo y la incomprensión en el espacio más inesperado: su instituto de educación pública. Miembro de una sociedad que se dice democrática y plural, aconfesional, Fatimah ha sufrido la absurda aplicación de un reglamento que, desconociendo su libertad e identidad personal y el derecho a expresar su creencia desde el respeto y el decoro, ha hecho de ella una provocadora y una fanática radical. Su decisión personal se ha topado con el carácter oculto de su sociedad: ignorante, intolerante, excluyente, enemiga del no-cristiano, asustada e incapaz de gestionar la diversidad en la que vivimos. Le escupen que se vaya a “su” país, que aquí somos “democráticos”, que lo suyo sí es intolerancia, cuando lo único que ella quiere es estudiar sin renunciar a ser Fatimah; ser una mujer cualificada y musulmana. ¿Le negaríamos el derecho a ser practicante a una chica cristiana?
Con solo 12 años nos ha hecho enrojecer de vergüenza: nos ha hecho ver cuán intransigentes y xenófobos podemos llegar a ser. Admiro a Fatimah; y yo, al menos, quiero pedirle perdón.

28/9/11

EL PREMIO (Y LA VERGÜENZA)

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 28/09/2011

Alfonso Pereda Fernández, parece un señor muy majo. Lo conocí el domingo pasado en el programa de la Sexta, “Salvados”. Alcalde durante muchos años de Espinosa de los Monteros, don Alfonso es senador del PSOE por Burgos, cargo que desempeñó en sustitución de Simón de la Torre (junio 2011). En su fugaz aparición televisiva se reconoció feliz de estar en la Cámara Alta. Resaltó que allí se comía bien y barato (dos veces lo dijo), y precisó que aquél era el premio de su vida. A tenor de lo declarado después por el senador del BNG, Xosé Manuel Pérez Bouza, aquello más que un premio era una bicoca: el que menos cobraba, incluyendo las dietas, se embolsaba unos 5000 euros al mes. Pero no era esa la bomba informativa: el senador gallego reconocía, con vergüenza pero sin ambages, que el Senado no servía para nada. Inoperante, sin sentido y sin efectos: tal es el Senado. Un premio. Tan sólo cuesta 60 millones de euros anuales mantener este preservatorio de exs (alcaldes, presidentes y ministros).
Esperanza Aguirre, con sus consejeros del brazo, se enfada de que le descubran que aquello de bajarse el sueldo un 15% fue un engaño: crearon una partida opaca en los presupuestos, la 1803, que redondea el sueldo del gobierno regional enjugando lo quitado (y un poquito más para la presidenta, en torno a 106.000 euros anuales).
Sin meternos en los pozos de la corrupción, con este sistema y la que está cayendo ¿cómo no va a desilusionarse la gente de su clase política? Lo escandaloso es oír a próceres como Duran i Lleida proclamar que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que hay que recortar (él dice “reorientar”), mientras su señoría se aloja todas las semanas en El Palace...
Está claro sobre qué espaldas cabalga la crisis. Millones de ciudadanos sufren el paro, la pobreza y la falta de horizontes. En su desvalimiento, les (nos) recortan los servicios niveladores de nuestra maltrecha sociedad: educación, sanidad, asistencia social. Y mientras nos capan, la casta política se da la gran vida... con el dinero de todos.

14/9/11

POR QUÉ NOS SOLIVIANTA CATALUÑA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 14/09/2011

    El auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre el modelo lingüístico educativo vuelve a poner sobre la mesa las relaciones interregionales españolas y ciertos conflictos en torno a la identidad nacional. Vayan previamente varias consideraciones: una, que la identidad cultural es creada y negociada, en absoluto genética o inmanente. Dos, que la lengua, aun con ser uno de los elementos tradicionalmente esgrimidos en la construcción identitaria, es tan solo uno y en muchos casos poco o nada decisivo (véase el caso de las repúblicas hispanoamericanas). Tres, que el natural uso del catalán ha sido absurdamente discutido y hasta perseguido en distintos momentos del pasado, destacando, a los intereses actuales, la torpísima y cruel persecución franquista.
    Se tiende a leer negativamente la solidez e incluso viabilidad de la idea de España (construida básicamente en los siglos XIX y XX) por la pretendida desarticulación que exhibe nuestro país, su evidente diversidad cultural y la emergencia de regionalismos de mayor o menor ímpetu, algunos en competencia con la nación. Esta lectura absurda supone que las naciones bien construidas son aquellas que siguen el (mitificado) modelo centralista francés. Lo lamentable es que se actúe desde esta miope perspectiva en proyectos que buscan aliviar sentimientos de culpa por yerros de un pasado que se perpetúan así hipotecando los nuevos presentes.
    Como cualquier nacionalista, los partidos catalanistas pretenden con su versión de la historia y la cultura totalizar el imaginario social. Cuando defienden la inmersión lingüística sólo en catalán como facilitadora de la integración, atacan implícitamente cualquier otra diversidad, y con ello al beneficioso bilingüismo que, dicen, caracteriza a la región y ampara la Ley. La exigencia de integración en Cataluña solo en catalán esconde la creación artificiosa de distancias con el resto de España. No se ataca el que se estudie en catalán, sino que el bilingüismo no figure de forma real en la oficialidad administrativa de todo tipo. La excusa de que el español es sobradamente la lengua de la calle o la familia no hace sino reconocer el afán de convertirlo en idioma subalterno con la consiguiente depreciación en ciertos ámbitos sociales y oficiales.
    No creo en la manía gratuita contra lo catalán, pero en verdad irrita su pretendida agresión en español a no sé qué singularidad forzada, escasamente integradora, nada generosa y poco leal.

29/6/11

DE AQUELLOS MIMBRES...

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 29/06/2011

Hace años, significados sectores de nuestra ciudad parecían regirse por la frase del nazi Albert Leo Schlageter: “cuando oigo la palabra cultura, echo mano a la pistola”. Esta había sido la reacción de la dictadura, convirtiendo a intelectuales y artistas en gentes, cuando menos, “sospechosas”.
Hasta los años 20, la cultura era un patrimonio de la burguesía, salvando las zarzuelas o las bandas de música. Las cosas empezaron a cambiar con los primeros avances modernizadores de España, su tímido despegue urbanístico e industrial y la llegada de las vanguardias. En Burgos, personajes nacidos en torno a 1900 identificaron aquellos cambios con sus ilusiones de jóvenes creadores, con sus deseos de una sociedad más abierta y plural. Surgieron revistas inolvidables (Parábola), tertulias de tronío (El Ciprés), teatro de renovación (Pardo Casas), y la necesaria ampliación de la base social a partir del fomento de la cultura: el renovado Orfeón Burgalés y el Ateneo Popular. El primero, una vez en manos de Antonio José, inició la inmensa labor de formar musicalmente a gentes sencillas, muchos de ellos con escasos o nulos estudios. Conciertos, concursos, adaptaciones de obras, actuaciones inolvidables, convirtieron aquel empeño en una de las más emocionantes empresas de nuestra historia. El Ateneo Popular, frente al burgués Ateneo de Burgos, dirigió sus esfuerzos a la formación de las clases obreras, en idéntica política a las también entonces llamadas Universidades Populares, de fuerte base institucionista. Allí se dieron clases de alfabetización, se configuró una asombrosa biblioteca popular y se organizaron exitosos ciclos de conferencias, fiestas culturales y los llamados paseos artísticos.
Hace cinco años, sondeando  a un profesor francés sobre la imagen de Burgos en el extranjero, me comentó que básicamente era conocida por haber sido capital de Franco durante la Guerra Civil. Aquello parecía perpetuar la obra de la dictadura: las persecuciones y asesinatos de nuestros creadores, la censura, la casposa cultura oficial y provinciana que tantas décadas campeó por nuestras calles e instituciones.
Pero hoy estamos ante un verdadero “nunca más” de aquellas prácticas. Nos hemos re-novado y con ello hemos recuperado parte de lo perdido y, sobre todo, hemos entendido que la cultura es una riqueza social de todos y con todos. Y aunque la capitalidad cultural europea se la haya llevado San Sebastián, que nos lleva décadas de ventaja en su apuesta por la cultura, el ilusionante camino recorrido en pos del 2016 ha hecho que Burgos deje de ser simplemente una ciudad bonita para ser una verdadera capital cultural. Loor a sus precursores.

15/6/11

CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 15/06/2011


El sábado pasado, en Castrillo de la Reina, se entregaron a sus familias los restos recuperados de seis personas asesinadas al comienzo de la Guerra Civil. Fue un acto intenso y emotivo en el que el pueblo entero homenajeó a aquellos seis hombres (Lázaro Esteban García, 47 años; Julián Santamaría Carretero, 41 años; Saturio Gómez Ibáñez, 28 años; Ponciano Salas Esteban, 36 años; Arturo Rubio Salas, 23 años; y Nicolás Rubio Salas, 28 años) y a sus familias, trasmitiéndoles el calor, apoyo y respeto que no recibieron durante las oprobiosas décadas del franquismo. Fueron más de cuatro horas dedicadas al recordatorio de cada uno de ellos (al dulzainero, al alcalde, al labrador y secretario de la Casa del Pueblo, al vecino y padre-viudo, al cantero, al concejal...) y al inmenso sentido de su pérdida injustificada, al desgarrador trauma ocasionado a sus familias.
Mucha gente se quedó sorprendida cuando expliqué que aquellos asesinatos que, desde la ingenuidad de un pueblo pequeño eran achacados a envidias y malos quereres entre vecinos, no eran otra cosa que crímenes contra la humanidad. Sí, crímenes contra la humanidad conforme lo tipifica el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, suscrito por España. Rigurosos trabajos históricos han demostrado cómo este tipo de asesinatos fue un modus operandi repetido por toda la geografía en la que triunfó el golpe de estado de 1936. De ahí que el nuestro sea un país plagado de fosas comunes. De todo ello se deriva que existieron órdenes directas de las autoimpuestas autoridades militares de acometer una crudelísima e inmediata limpieza ideológica asesinando a los que pertenecían a partidos, sindicatos y sociedades afectas al Frente Popular. Así puede explicarse que las cifras de la represión directa en retaguardia (sin contar los fusilamientos post-1939) superen las cien mil personas asesinadas.
Con la devolución de los restos al cementerio, tras una misa, las familias de Castrillo sintieron que sus muertos habían sido reintegrados a su comunidad y los vivos comenzaron a cerrar su larguísimo duelo inconcluso. Descansen en Paz, quienes, a falta de sepulturas, nunca pudieron velar y honrar a sus padres, tíos y hermanos. Cuéntenles a ellos que el franquismo no era un régimen totalitario.

18/5/11

22 DE M.

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 18/05/2011

La ceguera de los políticos es proverbial. Los jóvenes toman la calle reclamando “democracia real” ante un sistema electoral y político que la procura cada vez menos y, mientras, los políticos juegan al veo-veo, aparentando que la protesta es poco más que un calentón resolvible con una paradójica llamada al voto.
Ojo a este grito, que envuelve mucho más que el resultado de una descorazonadora tasa de paro juvenil (43,5%). La cifra en sí ya debería ser un aviso suficiente, pero lo que no perciben los integrantes de nuestra partitocracia es que tales números dan noticia de un mundo en el que resultan insostenibles más eufemismos y engaños.
“Democracia real” es una expresión casi ingenua y, por ello mismo, de difícil evitación. Les han tachado de anti-sistemas (Esperanza Aguirre), como si con eso se clarificara el hecho de su protesta. Claro que son anti-sistema, porque este sistema democrático nuestro es, propiamente dicho, una mierda pinchada en un palo.
No es sólo que no valgan lo mismo los votos de todos los ciudadanos; que ciertos grupos (los nacionalistas) estén hiperrepresentados y otros, más universales, casi invisibilizados; que se brinden mayores espacios y tiempos para hacer campaña al que más cosechó en la elección anterior; es que, además, asumido el votante como borrego, las listas están trufadas de corruptos en estado de presunción, y parece que en lo único en que pretenden distinguirse los grupos mayoritarios es en si usan más o menos el twitter o el facebook.
Obama dijo al estallar la crisis que era culpa de la codicia y la irresponsabilidad. A Zapatero también le oímos decir que había que desarrollar un capitalismo ético, y hete aquí que lo que hemos cosechado hasta ahora es el paulatino desmantelamiento del Estado Social, la desaparición (por la codicia de sus gestores) de un sistema financiero de cierto peso social como eran las difuntas Cajas, y lo que se avecina tras el 22-M no es otra cosa que la irrupción del neoliberalismo más rampante. Y la oposición, en feliz arrebato, sólo sirve para recordarle al gobierno que las políticas de derecha son suyas (y ya vemos para qué sirven…).
Yo también quiero democracia real, con políticos cualificados, con ideologías comprometidas, con un sistema que vele por el interés general y no el de unos pocos. Qué paradoja querer votar y aún no encontrar a quién.

4/5/11

LA DUQUESA, LA JEQUESA Y LA REINA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 04/05/2011

Después de una semana dedicada al faranduleo más idiota, nos toca volver a la inhóspita realidad bajo la forma de millones de parados con sus tragedias bochornosamente despachadas (“España tiene una gran red familiar”...); mientras continúa la acritud e indecencia política, el hijoputismo bancario y la sinrazón de los crédulos.
La boda de Kate y Willy ha sido objeto de todo tipo de comentarios. Dos mil millones de plebeyos siguieron el evento que, tras un gasto que ronda los 86 millones de euros y de acuerdo a graves tertulianos, supone una reafirmación de la monarquía. Los británicos, representándonos al resto de desahuciados, felices de que durante una semana les aturdieran de la desaparición de sus servicios públicos, los miles de despidos, la subida de impuestos y tasas universitarias.... a golpe de vestido, anillo, o el recuerdo de la narcisista Lady Di. (Paréntesis: aquella muchacha casada con el heredero tras un “noviazgo” de 2 meses, que escogió el anillo más grande que vio, que quiso que su traje tuviera metro y medio más de cola que el de su suegra...; que tras su separación matrimonial se lía con el hijo de una de las principales fortunas de Inglaterra; y a la que su jefe de gabinete elige un par de ONGs con las que dar buena imagen. En fin, la historia de tantas niñas-(trepa)bien cuyos muy rentables pero menos “reales” matrimonios el pueblo llano llama braguetazos).
Por aquí, la exultante jequesa de Catar hizo estragos en la prensa del hígado y de la otra, cautivando con sus turbantes, trajes de alta costura e inversiones millonarias en cirugía. Tan trastornado dejó al rey la segunda-de-tres esposas del emir que, bien por los 300 millones que dicen invertirán en algún negocio bancario (que no veremos el pelo los pecheros), bien por lo que le luce el botox y el resto, les concedió la muy prestigiosa Orden de Isabel la Católica... lo que, siendo árabes, tiene su “gracia”. ¿Estuvo el rey muy fino y quería recordarles las expulsiones y persecuciones de su católica majestad? Y ¿por qué han dejado fuera a la esposa 1 y esposa 3? Adivino crisis familiar...
Muy, muy mal está la cosa cuando admiramos y celebramos la vida de estas reales sanguijuelas que por nacimiento (o braguetazo...) están por encima del resto de los mortales. Un sueño, un cuento..., dicen. Un asco, una vergüenza, añado.

20/4/11

EL HIYAB Y LA XENOFOBIA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 20/04/2011


Tiene 12 años y está siendo acosada por su colegio. Es gallega de nacimiento y la Xunta no la protege. Ha perdido varias actividades extraescolares que deseaba hacer por acumulación de faltas y corre el riesgo de ser expulsada. Su empecinada maldad: vestir el hiyab, pañuelo islámico que cubre su cabello.
El colegio ha aprobado en este mismo año una norma que prohíbe cubrirse la cabeza, “por respeto a los demás”. Dado que el hiyab no es cosa de una moda, la niña no se sintió aludida porque lo que ella viste es, antes que nada, un símbolo religioso de profunda raíz cultural.
¿Pero a quién ofende o molesta que esta nena vista un pañuelo? ¿Qué lleva a los docentes a ver el hiyab como algo "gravemente perjudicial para la convivencia del centro”? ¿Es casual que esto pase en el pueblo con la mayor comunidad musulmana de La Coruña? ¿Por qué esperaron a que esta niña se matriculara y fuera al colegio con el hiyab para aprobar esta norma? La respuesta debería conjugar términos como racismo, intolerancia e incultura.
Esta descorazonadora decisión de CEIP Novo Arteixo, no sólo atenta contra el artículo 16 de la Constitución, sino que crea graves problemas donde no debería haberlos y sienta precedentes peligrosos y absurdos. ¿Si un alumno que sufre de cáncer desea cubrirse con un pañuelo, se le expulsará? Un niño judío ortodoxo no podría asistir a este colegio, puesto que les estaría prohibido el uso de la kipá. Y una monja con toca no podría ser contratada como profesora para dar clases de religión.
Por otro lado, si la situación de la mujer en el mundo musulmán es conflictiva, ¿por qué en vez de facilitar su educación y desarrollo (portando, sí, las prendas que culturalmente le permitan acceder al espacio público), nos empeñamos en cargar contra sus símbolos, añadiéndoles fuerza identitaria y facilitando con ello una mayor marginación? La lógica de un estado aconfesional está en que las escuelas públicas no impongan una orientación religiosa, ni sus símbolos, a profesores o alumnos; las creencias de éstos pertenecen por completo al ámbito de lo personal y familiar (salvo que atenten contra los derechos humanos).
Es tiempo de que asumamos que vivimos en una sociedad multicultural y plurirreligiosa en la que lo “gravemente perjudicial para la convivencia” es el racismo y la xenofobia, y no un simple pañuelo.

18/4/11

EL CIPRÉS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 1/04/2011


En las décadas de 1920 y 30, nuestra ciudad experimentó, de elegante manera, la sempiterna lucha entre generaciones por la vía del Arte. Éste, con mayúsculas, venía anunciado en expresión bélica: “Vanguardia”, si bien sus esfuerzos iban orientados a la modernidad y al experimentalismo.
El general de esta tropa creadora fue Eduardo de Ontañón (1902-1949), una de las más genuinas e interesantes personalidades que haya dado este madrastrón Burgos nuestro. El batallón recibía el nombre de El Ciprés, tertulia cafetalina que tenía por última base El Candelas, tras haber pasado por la Librería Ontañón y el Café del Iris. Hijo de un periodista de raza, cultivador de sus propias tertulias, Eduardo aprendió la riqueza del mundo de los cafés literarios en el Madrid de Gómez de la Serna y quiso para Burgos sucursal de El Pombo.
Ontañón convirtió la tertulia El Ciprés en mucho más que humo, vanidad y vocerío. Sus reuniones eran verdaderos encuentros artísticos nunca faltos de humor que, como no podía ser de otra manera, comenzaban con tremebunda pitanza de jueves gordo y continuaban con espirituosas combinaciones con moka. Los miembros de este artístico club eran tanto pintores, como escritores, arquitectos, médicos, músicos, archiveros, poetas, dramaturgos, impresores, maestros y profesores, políticos y sindicalistas, bibliotecarios, lectores…, reunidos siempre en torno a la figuración de tal árbol, con independencia de las adscripciones ideológicas de cada uno. Sus cónclaves iban antecedidos de avisos y anuncios insertos en el Diario de Burgos, pero también de cuadernillos que imprimían en los talleres de Saiz Barrón con el programa del jueves, incluyendo los datos gastronómicos, y abundosa relación del acto. Solían ser estas reuniones, grosso modo, de tres tipos: en homenaje a un creador foráneo invitado; por conmemoración de un tema o personaje del pasado; o para celebrar algún éxito de los propios contertulios. La recitación, disertación y concierto constituían el meollo de estos actos noctívagos y refrescantes, envidia de otros casposos culturetas que seguían con el soniquete del burgalesismo más ramplón.
En 1936, algo más de la mitad de sus miembros sufrieron la oscuridad cernida, el cáncer de la libertad y creatividad que fue el nacimiento del franquismo. Asesinados, represaliados, exiliados, El Ciprés desapareció para quedar únicamente como símbolo de cementerios y silencios.
El argénteo fulgor generacional de aquellas gentes y empeños, merecen hoy un especial recuerdo y la reivindicación de su conocimiento.

6/4/11

ESQUELAS (DE PERSONAS) DE LA GUERRA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 06/04/2011


El pasado 29 de marzo, Badajoz amaneció cubierto de esquelas. El colectivo artístico español Left Hand Rotation (http://www.lefthandrotation.com) inundó la ciudad con carteles-esquelas de la Guerra Civil. Para muchos, una provocación; para otros, un intento de normalización del pasado. Las esquelas incluían los nombres de los asesinados por el teniente coronel Juan Yagüe, pero también otros de combatientes regulares africanos, legionarios y falangistas. El periódico extremeño Hoy, del grupo Vocento, señalaba en su crónica (31/03/2011) que “este detalle [muertos de ambos bandos] le otorga aún más misterio”. Para los promotores de la acción artística, se trataba de anunciar, “con 75 años de retraso, la muerte de personas. (…) rescatar del ruido mediático un hecho histórico objetivo: la pérdida de vidas humanas (…)”.
En Badajoz, la entrada de las tropas comandadas por Yagüe, el 14 de agosto de 1936, fue seguida por una de las mayores matanzas de población civil de toda la Guerra. Han corrido ríos de tinta tratando de ocultar los de sangre y lágrimas que se vertieron en esos días, acusando a periodistas presentes de tendenciosos y aún de mentirosos. Idéntica estrategia negacionista a la seguida en torno al bombardeo de Guernica. De los varios miles de asesinados por las tropas franquistas, el historiador Francisco Espinosa ha conseguido documentar las incontestables identidades de al menos 1518 personas (La columna de la muerte. Barcelona: Crítica, 2003).
En 2006 irrumpió en España un fenómeno conocido como “la guerra de las Esquelas”. Familiares de asesinados por el ejercicio represivo de los sublevados, publicaron, 70 años después de su muerte, las esquelas que no tuvieron entonces. Trataron de atender a través de éstas el duelo inconcluso y conflictivo que partía de la ausencia de los cuerpos, desaparecidos en fosas comunes, y que continuaba con la imposibilidad de celebrar los ritos funerarios y culminar así un proceso de duelo que les permitiera asimilar las pérdidas. Estigmatizados durante todo el franquismo como parias vencidos, miles de familias han vivido un drama íntimo al que la sociedad ha permanecido ajena e insensible. Las esquelas les permitieron hacer público el fallecimiento de sus deudos silenciados y honrarlos a través de la palabra escrita.
La clave del misterio, para nuestros amigos de Hoy: la dignidad de las personas por encima de las cifras, las ideologías y la manipulación. En definitiva, que puedan descansar en paz.

25/3/11

EL TISANA PARTY

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 25/03/2011

El conglomerado de siglas que conforma la versión local del Tisana Party convoca a manifestaciones “contra la cultura de la muerte que se está imponiendo en España”. Fue leer la frase e invadirme repentinamente la sensación de haberme perdido algo, de vivir en otro mundo... ¿de qué hablan?
Cansa ver estos grupos que han hecho de la demagogia su bandera, invadir la esfera pública con mensajes apocalípticos sobre la corrupción de unos valores que, al parecer, sólo ellos representan, viven y promueven. Como su hermano mayor, el Tea Party, el Partido de la Tisana hierve a fuego lento una ira alimentada por lemas de rima fácil y efectiva, ideologías simplistas llenas de irritación e intolerancia, mucha intolerancia. Con medios de comunicación de dogmatismo irascible, intentan confundir a la población afirmando que el Gobierno de España anima a abortar y otras lindezas por el estilo. Manipulan a los más crédulos con que cualquier posible medida encaminada a una muerte digna es un asesinato, cuando no usan palabras más gruesas como genocidio. El nivel de generalizaciones reduccionistas que aplican no les permite comprender que cualquier decisión sobre la interrupción de un embarazo o de finalización del sufrimiento innecesario de un enfermo terminal se hace a partir de experiencias muy duras, cargas personales intransferibles, de muy hondo pesar para el que las toma.
El “provida” Tea Party muestra todas las incongruencias posibles a un intolerante crónico: son beligerantemente antiabortistas, pero a favor de la pena de muerte; son antiinmigrantes, a pesar de que muchos de éstos estarían abocados a la muerte si se quedaran en sus países de origen. Persiguen y machacan toda diferencia, toda novedad. Acusan falsamente a instituciones y gobiernos de promover el aborto exprés (sí, ellos inventaron la expresión) mientras piden la abolición de los subsidios y ayudas a las madres solteras o a las familias pobres con más de dos hijos, ¡por irresponsables! Vamos, lo normal en cualquier fundamentalismo.
Estamos ante los mismos grupos que objetan la educación para la ciudadanía, o lo que es lo mismo: la enseñanza de la tolerancia y el respeto al otro, la importancia de la diversidad y el desarrollo de la propia responsabilidad ante la vida y la sexualidad. ¿Pro-vida? Tal vez, pero desde la cultura de la ira y el rechazo. Mejor tómense una tila y quédense en casa.

9/3/11

EL "MODELO" ISRAELÍ


IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 9/03/2011


Las recientes revoluciones populares en países musulmanes han agitado entre ciertos sectores el fantasma del islamismo y su pretensión de incorporar a la vida política sus principios religiosos. Supongo que los asustados no serán los mismos que apoyan al Tea Party, Rouco Varela, Foro de la Familia y demás confesionalistas pro-crucifijo en las escuelas... Lo curioso es que quienes ven con más desconfianza las demandas populares del Magreb, suelen poner como contraejemplo la que llaman “única democracia de medio Oriente”: Israel. Pero, ¿qué es, en verdad, Israel?
En primer lugar, un Estado definido por su confesionalidad: primero es “judío” y luego “democrático”, fijando jurídicamente un principio legal de supremacía religiosa. Y sobre esta base se configura un modelo apartheid: existen unos ciudadanos de primera, los judíos; y otros de segunda, los árabes. Dígase la paradoja con todas las letras: un estado judío racista, que facilita la llegada y adquisición de nacionalidad a todos los judíos del mundo en virtud de la llamada “Ley de Retorno”, pero que no permite el retorno de los miles de refugiados palestinos que salieron con cada una de las guerras habidas.
El 20% de la población del Estado de Israel es árabe, bien musulmana, bien cristiana, con sus derechos en clara recesión. Con más de 35 leyes discriminatorias vigentes hoy en día contra los árabes, sus derechos de representación política, de residencia, comercio, propiedad, educación, etc., están cada vez más limitados. El apartheid iluminista de Israel se basa en los principios exaltados de un sionismo que cree receptores de todo derecho sobre la tierra de Palestina a los judíos, dando uso legal a un término de origen mágico: tierra redimida. Todo espacio poseído por judíos, independientemente de su catadura moral o religiosa, es tierra redimida. La poseída por los árabes es impura, no-redimida. Su obsesión homogeneizadora lleva a planteamientos de limpieza étnica como la propuesta de traslado contra su voluntad de los árabes-israelíes al futuro Estado Palestino a cambio de nuevas colonias judías en Cisjordania (Liberman dixit).
Con complejas relaciones político-económicas con EE.UU. y Europa, y una historia de trágico sufrimiento manipulado y patrimonializado por el Estado, Israel es una excepción en demasiadas cosas como para asumirlo sin problemas. Para definirse “democrático” se han cultivar, al menos, dos principios básicos: el de la igualdad y el de libertad. De la fraternidad, en este caso, ni hablamos.

23/2/11

LINAJES IRREALES

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 23/02/2010


Hace tiempo, el Prof. Kemal Karpat me decía en una cena que la gran diferencia en la Modernidad entre el Oriente musulmán  y Occidente era la novela, un invento europeo que había servido, junto a otras artes de la imprenta, para crear las ensoñaciones que las naciones europeas habían ido construyendo para sí mismas desde el romanticismo. Oriente, decía, había avanzado en otra dirección bajo las fórmulas de la poesía y el cuento.
En su mundialmente famoso estudio “Comunidades Imaginadas”, Benedict Anderson hacía al nacionalismo criatura dependiente de lo que llamó “print capitalism”. En definitiva, medios de comunicación y conocimiento de masas al servicio de la divulgación de ideologías, como el nacionalismo, nunca contradictorio con el capitalismo.
Hoy la nueva dimensión de comunicación que es internet y sus ya famosas redes sociales han cambiado todo el panorama. La democratización de la tecnología que exige el consumismo ha hecho que la información fluya, se participe y discuta generando nuevos canales que escapan al control de los agentes de la represión y la mordaza. Es la parte traducible en palabras y rostros de eso que llamamos globalización. Ya no hace falta exportar la novela existiendo el turismo, internet y la televisión por satélite. Los modelos narrativos tradicionales han sido superados por la inmediatez de la frase-látigo de un chat exigiendo la acción.
Todo ha cambiado mucho, pero a la vez, hemos olvidado o ignorado demasiado. Vemos caer casi con gusto a los autócratas árabes, usuarios todos ellos del mismo vergonzante tinte de pelo que Berlusconi, y nos escandaliza oír que Mubarak preparaba su sucesión en su hijo Gamal, Gadafi en su vástago Sayf, o saber que en Túnez, la segunda esposa de Ben Alí, Leila Trabelsi, “la regente”, se preparaba con su clan para lo mismo. Se nos olvida, por ejemplo, que el concepto “pueblo soberano”, acuñado tras la Ilustración y las revoluciones francesa y americana, nació para destruir la legitimidad dinástica de los reyes, presuntamente sancionados por la divinidad. Lo digo porque, salvando inmensas distancias, por aquí siguen sueltos personajes casi novelescos que aspiran también a transmitir la jefatura del Estado de padres a hijos. Y, qué quieren que les diga, además de caduco, prepotente e injusto, suena insultante frente a tanta lucha por la libertad e igualdad.

9/2/11

GAME OVER

IGNACIO FERNÁNDEZ DE  MATA

DIARIO DE BURGOS,  09/02/2011

Game Over, fin de la partida. Este lema es repetido en las pancartas de la plaza de Tahrir, en El Cairo. La población civil egipcia, manifestándose por la libertad y el pluralismo, pide el fin de un juego en el que nuestros gobiernos son cómplices. Demandan una democracia real frente a las apariencias de tal cosa, predominantes en las repúblicas árabes. Y no sólo en ellas.
Los patéticos recelos de los gobiernos occidentales, con sus dubitativos apoyos a las reivindicaciones de cambio, temerosos de dar alas “al enemigo”, muestran el egotismo de nuestro sentido democrático. La vigilancia y defensa de los valores occidentales han sido la gran escusa para apoyar a los autócratas de las repúblicas árabes como rompeolas de revoluciones marxistas primero, de huestes islamistas después. El efecto, a la postre, ha sido el contrario. A costa de beneficiar a una élite gobernante y de privilegiar a los represores miembros de las fuerzas armadas y policiales, la población quedó excluida y atrapada en el discurso de contentamiento a Occidente. Para amplias capas empobrecidas, sus escasas opciones pasan, ciertamente, por abrazar la causa del islamismo organizado, conferidor (como hacen todos los grupos y congregaciones religiosas del mundo) de horizontes simplistas junto con importantes redes de apoyo social y económico. Para otros muchos, jóvenes y no tan jóvenes, formados, cultos, desde hace años hábiles exploradores y comunicadores a través de internet, creyentes o no, el futuro pasa por intervenir en el diseño y gestión de su Gobierno desde sus propias bases culturales; y no por adscribirse a los trasnochados postulados del colonialismo occidental. Nada hay más irónico que ver a los más recelosos a apoyar el laicismo en nuestras sociedades, acusar a los países musulmanes de atrasados o fundamentalistas por incluir a su dios en su vida política.
Las nuestras son sociedades pánicas: vertebran su política exterior en función de esquemas de miedo-amenaza-enemigo. Para ello se ha reverdecido el apolillado arsenal retórico de la guerra fría, mixturado con el mucho más antiguo argumento de la fe, dividiendo el mundo a partir de las grandes ensoñaciones religiosas, también llamadas civilizaciones... Por supuesto, irreconciliables.
Europa, que es falso que sea un continente, ha de cambiar el chip. Aúpa, egipcios, tenéis todo el derecho a definir vuestra sociedad. Los demócratas del mundo os apoyamos, mal que le pese a Israel. A nuestros gobiernos, también les pedimos: Game Over.

26/1/11

IRAS Y MIERDAS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 26/01/2011

También las palabras las carga el diablo. Y en su detonación, enmierdan. No se puede decir cualquier cosa y quedarse tan pichi. O fijamos límites o nos dejamos de pamplinas y vivimos a torta limpia.
Resulta descorazonador ver cómo políticos y medios de comunicación pierden el sentido ético y de compromiso con la verdad que debe animarlos. ¿Qué ocurre cuando, paradójicamente, ciertos medios de comunicación abandonan su crucial papel para convertirse ellos mismos en factores políticos de alteración, manipulación y tergiversación? ¿O qué cuando los políticos apesebran los medios con dineros publicitados u oscuros? Lo diré con claridad: todo se acanalla.
El caso de la congresista Gabrielle Giffords en Arizona ha obligado a la nación estadounidense, con su presidente a la cabeza, a decir ¡basta ya! No se puede construir el disenso político sobre la confrontación y desacreditación más grosera dando alas a la inmensa minoría estulta para cometer crímenes execrables. Porque en Estados Unidos se han estado diciendo barbaridades sobre el Presidente Obama, sobre los demócratas más progresistas, sobre aquellos que han antepuesto principios de compromiso social a rígidas e intolerantes morales religiosas, caso de Giffords.
El discursito de Mayor Oreja el otro día en la convención del PP no tiene nada que envidiar a las jeremiadas del Tea Party. No es un verso suelto, es un ala entera. Eran casi, palabra por palabra, las rijosas barbaridades que sueltan medios como Intereconomía TV, que llega prácticamente a decir que el Gobierno obliga a abortar. En fin, nada sorprendente en un país donde todavía hay quien sostiene que el 11-M es cosa etarra.
Hay todo un sector social y mediático que articula su posición política no en propuestas o compromisos, sino en la ira, el descrédito y la ignominia. En su credo político no están los ciudadanos, sino “los nuestros” y “los enemigos”. Viven indisimuladamente la vieja cultura del odio de los vencedores de la Guerra, con el mismo lenguaje cainita que niega el pan y la sal al diferente. Menuda mierda de televisión, menuda mierda de discusiones, menuda contaminación de los ciudadanos más crédulos. Lo peor es que este odio reproduce incultura y pobreza mental. Pero esto, unos y otros, lo saben bien.

11/1/11

NI BELFAST, NI JOHANNESBURGO, NI KOSOVO.

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

DIARIO DE BURGOS, 12/01/2011

     Cuando en 1894 Sabino Arana fundó el PNV e inventó el palabro con que designó al País Vasco (Euskadi), daba carta de naturaleza a un proceso de racialización y sacralización de la lengua, la cultura y el territorio que, en la interpretación etarra, ha llevado hasta el cómputo actual de 857 víctimas mortales. No hago demagogia. La exacerbación nacionalista produjo el invento de que la lengua es alma y esencia de raza y ésta de un pueblo marcado sanguíneamente. La mezcla de milenarismo judeocristiano junto a tesis genetistas y racistas, llevó a algunos iluminados al rastreo de “lo vasco” en la historia, produciendo otro caso más de invención de una nación, tal cual lo han estudiado autores como Hroch, Hobsbawm, Anderson o Gellner. Ya he señalado en estas mismas páginas que el conflicto-trampa radica en el propio lenguaje nacionalista, empeñado en sus artificios definitorios y exclusivistas. Además, ETA añade al cóctel una lectura marxista-leninista “revolucionaria de liberación nacional”. Pero ni esto es Belfast, ni Johannesburgo, ni Kosovo. El País Vasco no se halla ocupado por una potencia extranjera opresora; no existe un apartheid que separe racialmente poblaciones con diferentes derechos y privilegios; no le precede una guerra de limpieza étnica tras una fractura del estado preexistente. El problema son, como siempre, las palabras, los distorsionadores términos nacionalistas. Mediante su uso y juego, una parte de la población ha construido para sí el absurdo de verse johannesburguense, belfastiana y kosovar. Han inventado un mundo voluntariamente sordo, donde males y culpables siempre vienen “de afuera”. ¿Qué se puede transar o negociar con el fanatismo?
El hábil proceso de captación de ira social realizado por el mundo etarra les llevó a confundir la lucha de clases con colonialismo, la contracultura generacional con iluminismo ideológico, la modernización con etnocidio cultural. El problema es grave porque hay muertos y víctimas de por medio y porque la connivencia del imposible pero así llamado “nacionalismo moderado”, ha legitimado lenguajes y actitudes en los que jamás se debería haber consentido por responsabilidad democrática y social. El proceso será largo y costoso: se trata de que se quiten la venda de los ojos y vean la fealdad del mundo frente a frente, la necesidad de cooperar, tolerarse y aceptar normas. Y no hay más. Si quieren seguir jugando a inventar el pasado para disfrazar el presente, háganlo una vez rendidas y entregadas las armas.