28/3/12

Un pan...

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 28/03/2012. Contraportada.


Anda revuelto el cotarro a cuenta de las elecciones asturianas y andaluzas, haciendo jacarandosos análisis, donde lo que vale para un caso, no aplica para el otro: equilibrios y pinitos verbales de subidas porcentuales frente a listas más votadas... para no llamar a las cosas por su nombre. Sorprende el pelaje de algunos comentarios, especialmente entre quienes se sienten perdedores. Las causas del desastre son varias: por un lado, las promesas del PP en las generales ya han adquirido la consistencia del humo. Es verdad que ha pasado poco tiempo, pero lo cierto es que las medidas aprobadas por el Ejecutivo de Rajoy hasta ahora sólo han contribuido a intranquilizar a la población. Además, el conocimiento de los recortes y desmantelamiento de servicios que el PP está haciendo en comunidades aledañas no ha ayudado mucho. Por otro, ¿desde qué tipo de candor han calculado el efecto del caso de los ERE?, porque si hubieran aplicado la lógica del voto en Valencia con el Gurtel o Baleares con el Palma Arena, el PSOE habría revalidado la mayoría absoluta... y no ha sido así: ha perdido 9 escaños. La sociología electoral transmite que, en mayor grado que en la derecha, el votante de izquierdas antepone a su fidelidad a unas siglas, una ética política que le lleva, en caso de decepción a la abstención (20-N), o a una opción diferente que presente coherencia con su espectro ideológico (subida de IU). Este tipo de facturas se han visto en Extremadura en 2011 y también en Burgos, con la bajada del PSOE y la llegada de IU y UPyD, aunque este último caso es de una sociología más compleja. Sumando unas cosas y otras, ¿a qué tanta sorpresa? ¿Pero es que no calcularon que la gente iba a entender como algo sumamente capcioso y manipulador la retención de los presupuestos generales hasta pasadas las elecciones? ¿Y qué decir de la actitud de Arenas, negándose a debatir con los otros candidatos en la televisión andaluza, transmitiendo con ello que no estaba dispuesto a hablar de determinados temas cruciales para la ciudadanía? En español a esto se le llama hacer un pan como unas hostias.