28/10/12

QUO VADIS, PSOE?

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA. 28/10/2012.


¿Qué entendemos por un cambio en el PSOE? Desde luego, ponerlo en un plano de personalismos, algo simplón tipo Chacón vs. Rubalcaba, es una necedad. (Por otro lado, jamás entendí qué aportaba Chacón: procedía del mismo gobierno, era lo más zapaterista que uno se puede imaginar, jugaba absurdamente la carta de ancestros andaluces mientras vivía la insoportable ambigüedad PSC, y su marido representaba lo peor de las covachuelas del poder en la Moncloa...). El cambio en el PSOE tiene que venir por otras vías. En primer lugar, por reivindicación de ideas y principios.
¿Donde está el sentido de coherencia de la izquierda, su lucha por corregir las desigualdades, su principio solidario? ¿A cuento de qué lo importante es sacar ese discutible “federalismo histórico”? Ahora resulta que la manipulación identitaria tiene prioridad sobre lo demás... O lo que es lo mismo: le están marcando el discurso desde fuera y entran al trapo.
Escuché el otro día decir a Ramón Jaúregui que más de izquierda no se podía ser, que lo que importaba era el “centro-izquierda”. Memeces. El “centro”, como dice un amigo mío, “siempre es de derechas”. Casi mueve a sonrojo calificar como “de izquierdas” muchas de las demandas de la ciudadanía: parar los inhumanos desahucios, la defensa de la sanidad y educación pública (de calidad y sin complejos), la tajante separación Iglesia-Estado, las políticas de igualdad, la persecución del fraude fiscal, la promoción de una banca social, políticos verdaderamente representativos (antipartitocracia) y sin perversión de leyes electorales, etc. Son, desde luego, cuestiones de mínimos. Sociales, sí. De sentido común, también. De izquierdas... en fin, en todo caso por que esta derecha neoliberal ha mostrado cómo está en contra de todo eso (de todo)... En sitios tan fuera de sospecha de izquierdismo como Estados Unidos, todo lo expuesto suena, simplemente, a democracia.
El PSOE debería dar un verdadero giro en comportamientos y en declaraciones. Su oposición: rigurosa, exigente, dura. Y con el partido en la calle, al frente de toda manifestación, imbricados con el tejido social, con los movimientos ciudadanos. Debería dejarse de componendas y estupideces de última hora (v.gr., federalismo) para hacer una declaración pública de principios irrenunciables, un verdadero contrato con la ciudadanía, que quiere un partido sin tantas ataduras regionalistas, que defienda lo público sin complejos (y sin concertaciones ni concordatos), con una política fiscal auténticamente social y que se deje de componendas con el corruptor poder financiero.
Podrán seguir mareando la perdiz y sorteando nominaciones. Lo que está aún por aclarar es qué representa hoy el PSOE.

Antonio Berni. "La familia de Juanito Laguna". 1960.

24/10/12

EN BABIA O EN LAS BATUECAS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 24/10/2012. Contraportada

En Babia o en Las Batuecas... ¿Dónde están los políticos? ¿Han entendido ya que la crisis son ellos? ¿Cuánto van a insistir en leer como apoyo ciudadano lo que no es sino manipulación de datos? ¿Hasta qué punto deformarán la democracia con tal de poder seguir administrando sus despojos?
Los grandes partidos están a por uvas. El que más, el PSOE, que va hundiendo su futuro a grandes zancadas mostrándose preso de su elitismo light, de las viejas mañas organicistas y completamente ignorante de la nueva relación y reacción que le demanda su potencial electorado. Desde luego, en esto, no es país para viejos (políticos). Los tiempos de quienes pilotaron la Transición ya han quedado atrás. Ni Rubalcaba, ni el abacial López recogen el pulso de la ciudadanía, ni parecen tener idea de a dónde ir, y así, la descomposición y fragmentación socialista son imparables.
En cuanto al PP, es verdad que puede presumir de una fidelidad electoral mayor, pero ésta no es fija. En Galicia han perdido 135.000 votantes que, tan solo por la abstención y debacle de la izquierda, explican su victoria. El nuevo PP, tan orgulloso de su neoliberalismo tipo Tisana Party, se ha dado a la tarea de acabar con el Estado social y esto solo se lo va a perdonar su electorado más borreguil. Cuando la adelgazada clase media, privada cada vez más del apoyo estatal, junto a la sustentante población rural, envejecida y precisada de políticas sociales, perciban en sus vidas los efectos del desmantelamiento del estado asistencial, será el llanto y el rechinar de dientes.
Pero los políticos siguen sin reconocer que son ellos una de las causas más claras de los problemas. Su cerrazón en torno a las estructuras partidistas autocráticas, las listas cerradas, una ley electoral anti-democrática, el mantenimiento de instituciones inoperantes, la evitación de consultas populares, su connivencia con la banca, la falta de representación de los intereses de sus votantes, los convierten en zombies con caducidad programada.
Mientras tanto, agoreros y falsos profetas pronto anunciarán el Apocalipsis del mundo conocido. Un anuncio tardío: los cambios ya han llegado. Están a las puertas, y parecen ser muy pocos los que se han coscado del asunto.

Francis Picabia. "La revolución española". 1937        


15/10/12

MALALA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA. 15/10/2012.


Malala Yousafzai simboliza todo el mal, toda la absurdez, toda la irracionalidad que encierra la religión. Una valiente niña de 14 años que defendía su derecho a leer, a estudiar, conocer, jugar y participar en la escuela como cualquier crío de su edad, fue ejecutada por la suma imbecilidad de unos extremistas islámicos. No está muerta, pero está sufriendo terriblemente. Desde los 11 años, Malala es una activista bloguera contra el fanático Talibán que quiere a las niñas sumisas, esclavas, incultas. ¡Qué poderoso símbolo contra el extremismo religioso! ¡Qué terrible peligro: una niña que quiere estudiar!
Cuanto más pobre mentalmente es el sujeto, más precisa del dogma, de la cerrazón catequética. La incapacidad para aceptar la diferencia y diversidad, la imposibilidad de respetar otras opciones y sensibilidades, la incomprensión del azar y la voluntad individual son señas de identidad de todo fanatismo. Un fanatismo, recuérdese, sin fronteras.
Malala es pakistaní. En la Argentina fanáticos ultracatólicos sacaron este fin de semana a una mujer del quirófano cuando le iban a practicar un aborto después de haber sido violada y víctima de trata de blancas. En Estados Unidos cristianos radicales promueven la intolerancia máxima y la manipulación del conocimiento. Sin olvidar los miles de abusos de eclesiásticos contra menores en todo el mundo. Y tantas otras cosas en Irán, en el teocrático Israel, en Mali...
En España... para qué contar.
Cada vez me es más insoportable la idea de la religión.

Francisco de Goya. "No hubo remedio". 1799.     

12/10/12

UN PAÍS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA. 12/10/2012 


 Un país no es nada, sino su gente. (Luego no hay España sin españoles, ni cataluña sin catalanes, ni...). La historia de España es la de la construcción de comunidades que capeaban conflictos, penurias, epidemias, guerras y otras locuras de sus gobernantes, por encima de otras definiciones. Así, la historia de España, en singular y plural, reside en los millones de vidas anónimas que hicieron todo lo posible para sobrellevar sus existencias y vivir lo menos mal posible. En este sentido, España es, sobre todo, rica en su indefinición y heterogeneidad; y ha vivido su complejidad sin mayores problemas. Sólo cuando los fanáticos de cada fe: la religiosa y la nacionalista (tantas veces fundidos en una sola), se han obsesionado por “definir España”, han creado el conflicto y el choque. En general, el “problema de España”, su “cuestión”, no es sino un invento de élites ridículas que, obsesionadas por el orden cartesiano, han pretendido conformar catecismos de nacionalidad. Qué es ser español, qué de otro lugar, es un absurdo indefinible. Uno es de donde pace, por sus afectos, sus alimentos, sus paisajes, sus juegos, sus recuerdos... sin necesidad de trascender lo propio, que ya es de uno. Introducir tan artificial problema en la supervivencia de nuestras gentes, es un juego malévolo y distorsionador de lo que debería ser la naturalidad de ser, de existir, sin necesidad de conflicto alguno. 

Francisco de Goya. "Procesión de disciplinantes". C. 1812-1819.         

10/10/12

IRRACIONALISMOS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIODE BURGOS, 10/10/2012. Contraportada.

Salvo contadísimas excepciones, el nacionalismo es una receta de simplificaciones emotivas que jibariza el pensamiento. De su invocación a una esencia singular, distintiva y eterna, nace un “nosotros” enaltecido (comunidad imaginada) que adopta bien una posición subalterna, pretendidamente perseguida o maltratada; o bien otra de altanería dominadora. En ambos casos obsesivamente homogeneizadoras y excluyentes.
Como es sabido, el nacionalismo construye naciones y no al revés. Inventa y conforma un “pasado”, define los agravios del presente y ofrece como solución a todo problema un futuro paradisíaco una vez alcanzado el “nosotros solos”. Como ejercicio político es conflictivo e insolidario dadas las innegables raíces de exclusivismo que porta. Cuando es adoptado por la izquierda incurre, además, en las contradicciones máximas al traicionar los postulados universalistas e igualitarios que deberían animarla.
El nacionalismo, como señaló Gellner, es ante todo un sentimentalismo. Y como tal, como en cualquier fe, las razones son pocas o inexistentes. Su obsesión por rastrear la “nación” en tiempos pretéritos es, además de imposible, un absurdo irreal. Su vinculación a un territorio matriz es algo absolutamente moderno. Al revés de lo que suele defenderse, no nace del “pueblo”, sino de un discurso de élite.
La presente “irrupción” nacionalista catalana surge de una torticera manipulación de los principios del Estado Social basado en la solidaridad interclasista e interterritorial. Su interpretación catalanombliguista de la realidad solo tiene parangón con la casposa respuesta centralista del Gobierno. Mientras, el resto asistimos perplejos a la retroalimentación de discursos únicamente beneficiosos para las élites conservadoras de CIU y del PP; discursos con los que tratan de ocultar la cruda realidad y sus terribles errores de gobierno. El aliño: actitudes-macho, enarbolamiento de enseñas, o la ridícula invocación testosterónica al fútbol.
La deriva soberanista arturmasiana es tan penosa como la estúpida invocación a la “marca España” con la que García-Margallo pretende presentar al país como si fuera una colección de Zara. Unos y otros, líderes y grupos de interés, envueltos en soflamas, hipotecan y vacían los futuros colectivos con tal de perpetuarse irresponsablemente… ¡Con la que está cayendo!

Wassily Kandinsky. "Algunos círculos". 1928.