23/11/12

FRUSTRALUÑA Y LOS TRAPEROS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA. 23/11/2012

Pase lo que pase el domingo en Cataluña, se alentará aún más la frustración en la que se ha asentado su espacio político desde hace décadas. Una frustración que, podría decirse, ha sido el verdadero sentimiento aglutinador de su sociedad.
Es sabido que el discurso nacionalista se basa, fundamentalmente, en el agravio, en la exhibición de una permanente insatisfacción e inconformismo. Algunos ven esto como una estrategia beneficiosa en el acceso a bienes, demandas, transferencias… algo que, desde luego, no puede ser permanente, sostenible... Pero el asunto que me preocupa no es la respuesta, el contentamiento, digamos, de las exigencias. Lo preocupante es la asunción de las categorías que llevan a la justificación de la demanda...
El nacionalismo crea la nación, y no al revés. Por razones que podemos hoy calificar como románticas, lingüísticas, esencialistas... el nacionalismo define, escoge e inventa lo que se ha sido y lo que aspira a ser. Necesita marcar territorios y condiciones, problemas, interpretaciones deformantes y simplificadoras. Requiere de “pureza” y homogeneidad. Después llegará el ejercicio de proselitismo, de vanguardia cultural, de exaltación que permita definir una élite y, tras ella, un pueblo que parte inconsciente hasta “tomar conciencia de su esencia”, lo que es todo un proceso.
Cuando aceptamos acríticamente las definiciones “nacionales”, ya hemos caído en la trampa y seremos arrastrados por su lenguaje. Si aceptamos las definiciones que nos dan de “Cataluña” y “España” como entidades confrontadas, no alcanzaremos solución alguna jamás: el debate está completamente adulterado. Es una partida tramposa por falsificación.
El “debate” electoral ha dejado a las claras la ampulosidad de términos en un pin-pan-pun que sólo ha servido a dos perros con el mismo collar: el del nacionalismo. Ambos han exhibido un lenguaje maniqueo y exclusivista, llenos de malos-opresores o malos-traidores, arrojándose sus conceptos de “lo nacional” como tomahawks, a sabiendas de a ambos les beneficia ese “debate” con fines electorales. Y así, los grandes problemas de nuestra sociedad se diluyen ante la potencia telúrica de la invocación nacional.
La construcción de esta idea en manos del nacionalismo, acabará provocando la insolidaridad y el exclusivismo. Porque se parte de ideas que rechazan la verdadera heterogeneidad. Porque se asumen sociedades fracturadas en riesgo cultural y/o lingüístico lo que lleva a políticas costreñidoras e injustas. Porque mostrará incapacidad para asumir los conflictos y los problemas, cuya solución aparente vendrá siempre por la culpabilización de lo “ajeno”, “externo”, “no-nacional”. Porque cuando la defensa de la “nación” (ni en riesgo, ni explotada, ni invadida, ni carente de libertad) hace desaparecer las ideologías de clase o políticas, quiere decir que se ha mesianizado tanto el discurso que lo demás ya no importa (privatización, recortes, corrupción, restricción de libertades, elitización...). Cuando el trapo de la bandera se convierte en el pañuelo de un mago que hace desaparecer todo lo que oculta, toda una sociedad es manipulada, engañada, utilizada.
Ni Cataluña, ni España, son lo que dicen Mas o Rajoy. Ambos parten de imaginarios en los que proyectan conflictos, anhelos de clase, exclusivismos y homogeneidades inexistentes. Todo su lenguaje es trampa.
Lo absurdo es dejarnos arrastrar por su creada bipolaridad. Creernos sus proclamas. Acudir a las gónadas antes que al pensamiento.
La mayor parte de los españoles no necesitamos que nos definan más España o cualquiera de sus partes. Su indefinición, su diversidad, incluso su caótico ser, son una riqueza y no una desazón. Quienes necesitan catecismos firmes, irreductibles, determinantes y homogeneizadores, ocultan tras ellos su debilidad, su miedo, su inseguridad y conflictos. Hartan tantos guardianes de verdades y fuegos eternos.
Lamentablemente, se han salido con la suya: ha sido un debate de traperos, de identidades mesiánicas.  Con mucho juego sucio, apelación sentimental e invocación de agravios. Por el camino, hemos perdido todos. Y con las elecciones, no se arreglará mucho: aumentará la frustración de los incompletos, de los incomprendidos, de los negados.

John William Waterhouse. Eco y Narciso. 1905

21/11/12

RETROFUTURO 160


IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA.
DIARIO DE BURGOS, 21/11/2012, Contraportada.

La degradación imparable de nuestra democracia parece conducirnos a una situación más propia del siglo XIX que a una sociedad avanzada del XXI. Si en los viejos textos constitucionales se reconocía únicamente el voto a los varones propietarios asentados económicamente y sin deudas, vamos camino de eso otra vez.
En medio del marasmo social en que nos hallamos, con más de un tercio de la población en paro, la vida encarecida, derechos sociales y servicios públicos en extinción, con los desahucios dando las más terribles dentelladas, el gobierno muestra su preocupación por los españoles y emigrantes maltratados proponiendo otorgar la residencia a extranjeros forrados que vengan a comprar casas por más de 160.000 euros. Toda una medida social. Debe ser que el PP tiene algún conflicto lingüístico y no distingue entre ‘social’ y ‘sociedad anónima’.
Con el mantenimiento de una ley hipotecaria de principios del siglo XX y una actuación gubernativa intervencionista y proteccionista en el sector,  los bancos siguen resultando ser los grandes mimados de esta crisis en la que tienen tanta culpa. Un sector inflexible en la ejecución de las hipotecas, con un inmenso stock de viviendas cerradas que, sin embargo, echa a la gente a la calle... Preso de su mentado conflicto lingüístico (y de principios), la solución adoptada por el gobierno es apoyar al poder financiero. No es capricho, es para ayudar al ‘banco malo’. Para esto sí se dan prisa.
Como en el cine o en los videojuegos, vivimos en mitad de un retrofuturo engañoso. La apariencia tecnológica es del siglo XXI, pero usos y ropajes son del XIX en caprichosa combinación. Así, si acudiéramos al artículo 13 de la conmemorada Constitución de 1812 y leyéramos: “El objeto del Gobierno es la felicidad de la Nación, puesto que el fin de toda sociedad política no es otro que el bien estar de los individuos que la componen”, lo que habría que entender combinadamente hoy es que “el objeto del Gobierno es el bienestar de los ciudadanos chinos y rusos ricos que con sus compras y especulaciones harán felices a los banqueros españoles, verdaderos representantes de la Nación”. Viva la democracia retrofuturista (sin espacio para los viejos parias de la tierra).



18/11/12

ENTRE LA ESTUPIDEZ Y EL HIJOPUTISMO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA. 18/11/2012.

1. La Estupidez.
 
América Latina ha sido una penosa retórica en boca de los españoles. Ignorantes de nuestra propia historia, todavía siguen enseñándose relatos imperialistas absurdos, alimento de orgullos idiotizados, ayunos de conocimientos. España no ha sabido acercarse a lo americano, pretendiéndose atemporal metrópoli; en realidad, imaginada. Unos pocos hablan del boom literario, de  cierto artista, de algún fenómeno político…, pero sigue perdurando una lamentable y ridícula altisonancia plagada de tópicos sobre lo que es Iberoamérica, sus repúblicas, sus gentes, sus sociedades, sus instituciones, sus historias…
América Latina pasó, no hace mucho, por una de las más deplorables experiencias contemporáneas: la crisis de la deuda externa. Aquella esquilmación de los recursos públicos de sus gobiernos para el pago de intereses, el masivo empobrecimiento de la población, el aumento de las brechas interclasistas, el retraso en desarrollo y oportunidades sociales, etc., de la llamada “década perdida”.
Lamentablemente, este es el mismo proceso por el que pasa ahora Europa del Sur. Pero no interesa que se sepa. No les interesa a los mercados, al capital financiero que ha conseguido (otra vez) alterar las reglas del juego, introducirse en las instituciones para succionar los capitales que deberían alimentar a las sociedades, erigirse en mafiosos intermediarios para captar lo público y revenderlo a precio de oro. Han logrado, con la excusa del euro y de la deficiente arquitectura europea, resucitar aquella pingüe crisis con la que casi mataron a Iberoamérica usando el Fondo Monetario Internacional, para desangrarnos ahora a nosotros con la banca alemana, el BCE y el FMI.
Parece que sólo el presidente Rafael Correa se atreve a llamar las cosas por su nombre. En su discurso en la flatulenta Cumbre de Cádiz, sin aspavientos ni levantar la voz, Correa ha dicho verdades como puños para orgullo de ecuatorianos, pero también de los españoles que estamos hartos de la logomaquia de nuestros malhadados políticos. Ya nos gustaría tener un presidente tan consciente y entregado a la causa de su gente, que eso es lo que es un país, y no a las preocupaciones de los bancos, multinacionales y burocracias internacionales.


2. El inexcusable Hijoputismo del Estado de Israel.

La escalada de muerte y destrucción en Gaza crece pavorosamente. Es terrible ver los efectos de los ataques israelíes sobre Gaza, que son ataques a una población y no a un ejército. Por mucha retórica que le echen, matan a civiles. Exterminan y torturan a inocentes. ¿Qué razones puede aducir en su descargo esta teocracia racista y tecnológica que chantajea a toda la región con su poder nuclear mientras reduce a la total desesperanza y empobrecimiento a millones de seres humanos?
Desde el más flagrante irrespeto a las leyes internacionales, Israel tortura a la población palestina asfixiando su economía, su vida cotidiana, sus opciones para un futuro mejor. Tachan de fanáticos a los seguidores de Hamas con su poderosa propaganda, lobbies y financiación internacional, como si con eso compraran bula santa para el aniquilamiento. Ya sabemos que Hamas es una organización que propugna el fundamentalismo religioso (con la consabida violencia, sexismo, intolerancia, y demás), pero los niños de Gaza no son Hamas. Y por otro lado, ¿cómo hemos de calificar el extremismo de los hijos de Abraham?
En el súmmum de la manipulación nacionalista más vil, Netanyahu ataca a Gaza como táctica electoralista. Muertos por votos, toda una encarnación del espíritu democrático.
Lo único que podemos entender es que los palestinos estorban. Sobran. Los israelíes buscan su exterminio. Se está asesinando a un pueblo.
Así está sucediendo: http://youtu.be/PF3Vp9fbreQ

Guernica. Pablo Picasso. 1937.

7/11/12

MATRIMONIO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 7/11/2012. Contraportada

 
El elemento base del matrimonio en nuestra sociedad es, por encima de cualquier otra consideración, el de la pareja. Pareja sin más, sin marcaje sexual determinante. Es en la complementariedad de dos personas, en su mutuo respeto, amor y cooperación, que un matrimonio es posible.
El matrimonio es el reconocimiento social a una unión con vocación duradera, en el que los cónyuges contraen obligaciones y derechos entre ellos y con relación a su progenie. No es un privilegio de los católicos porque éstos lo hayan definido como “sacramento”, es un universal cultural sometido a una gran diversidad formal (monógamo, poligínico, poliándrico, uniones homosexuales, asexuadas, etc.).
Nuestra sociedad ha mejorado enormemente al promover la igualdad y el respeto entre hombres y mujeres, distanciándonos de las viejas proyecciones machistas y patriarcales que sometían un sexo al otro. Se trata de configurar proyectos personales desde la diferencia obvia a cada persona, pero desde la igualdad indiscutible a cada ciudadano. Siendo esto así, ¿por qué negar esos mismos derechos a quienes sienten atracción hacia su mismo sexo?
El uso del Tribunal Constitucional para plantear un recorte de derechos sociales, ha sido un grave error. Como también lo es no reconocer la fortuna que tenemos de vivir en una sociedad plural en la que el individuo está por encima de morales castradoras de los afectos y la aceptación personal. Vivimos en una sociedad donde las familias no tienen porqué problematizar sus afectos. Familias en las que los niños no perciben conflicto alguno en recibir cuidado, cariño, educación y formación por dos papás o dos mamás, o solo una, o uno.
Existen sociedades basadas en el miedo, en la restricción moral, en el desacato a la natural sexualidad de los seres humanos (sí, la homosexualidad es natural), sociedades que definimos como fundamentalistas, especialmente en lo relativo, por ejemplo, a los derechos de niñas y mujeres. ¿Por qué deberíamos nosotros tender a esos patrones en vez de a fomentar derechos y libertades? Que gays y lesbianas puedan vivir públicamente su amor y configurar matrimonios y familias no debe ser percibido por nadie como amenaza o problema. ¿Por qué iba a serlo? Generalmente los problemas surgen de la represión, la intolerancia y la ignorancia, no del respeto y el amor.



Norman Rockwell. "Visits a Ration Board". 1944.

1/11/12

RETRATOS Y PRIORIDADES

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA. 1/11/2012

En España, a estas alturas, cada vez es más difícil que la gente reconozca haber votado al PP. El mirlo blanco que iba a salvar España, se ha transformado en cuervo carroñero. La apuesta por la banca, la insensible inacción ante los desahucios, la criminal reforma laboral, la destrucción del sistema educativo, el cobro por recetas o la ya descarada privatización de la sanidad en Madrid, desvelan el rostro de la derecha. Abandonan y esquilman a los españoles, a los mismos que luego tratan de enardecer con su casposo nacionalismo. Claramente, en su concepto de patria no tiene cabida la solidaridad, el apoyo a los más débiles. No tenemos cabida los españoles.
Y como parece que siempre se ve antes la paja ajena, ahí está el republicanismo americano, auténtico modelo del PP: su obsesión por anular la reforma sanitaria de Obama, prescindir de todos los servicios sociales (¡gastos para el Estado!), todo el sistema de emergencia ante catástrofes, etc.,  tras las desgracias del huracán Sandy evidencian más que nunca la sinrazón  de estas políticas.
Hay gente a la que el discurso de un no-Estado le cautiva absurdamente. El Estado es la única medida que tenemos los medianos y pobres para generar apoyo, solidaridad y mínima calidad de vida. Quienes propugnan su adelgazamiento y/o desaparición están pidiendo la exclusión de millones de ciudadanos. 
Lo único que ha funcionado mal de lo público ha sido la incrustación parasitaria de políticos corruptos o ineficaces que lo han desangrado.
Basta de negar la realidad y sus problemas con palabrería macroeconómica. Basta de engaños y disfraces. Lo único que importa es la gente. Aclaremos las prioridades.



Salvador Dalí. El rostro de la guerra. 1940-1941.