7/11/12

MATRIMONIO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 7/11/2012. Contraportada

 
El elemento base del matrimonio en nuestra sociedad es, por encima de cualquier otra consideración, el de la pareja. Pareja sin más, sin marcaje sexual determinante. Es en la complementariedad de dos personas, en su mutuo respeto, amor y cooperación, que un matrimonio es posible.
El matrimonio es el reconocimiento social a una unión con vocación duradera, en el que los cónyuges contraen obligaciones y derechos entre ellos y con relación a su progenie. No es un privilegio de los católicos porque éstos lo hayan definido como “sacramento”, es un universal cultural sometido a una gran diversidad formal (monógamo, poligínico, poliándrico, uniones homosexuales, asexuadas, etc.).
Nuestra sociedad ha mejorado enormemente al promover la igualdad y el respeto entre hombres y mujeres, distanciándonos de las viejas proyecciones machistas y patriarcales que sometían un sexo al otro. Se trata de configurar proyectos personales desde la diferencia obvia a cada persona, pero desde la igualdad indiscutible a cada ciudadano. Siendo esto así, ¿por qué negar esos mismos derechos a quienes sienten atracción hacia su mismo sexo?
El uso del Tribunal Constitucional para plantear un recorte de derechos sociales, ha sido un grave error. Como también lo es no reconocer la fortuna que tenemos de vivir en una sociedad plural en la que el individuo está por encima de morales castradoras de los afectos y la aceptación personal. Vivimos en una sociedad donde las familias no tienen porqué problematizar sus afectos. Familias en las que los niños no perciben conflicto alguno en recibir cuidado, cariño, educación y formación por dos papás o dos mamás, o solo una, o uno.
Existen sociedades basadas en el miedo, en la restricción moral, en el desacato a la natural sexualidad de los seres humanos (sí, la homosexualidad es natural), sociedades que definimos como fundamentalistas, especialmente en lo relativo, por ejemplo, a los derechos de niñas y mujeres. ¿Por qué deberíamos nosotros tender a esos patrones en vez de a fomentar derechos y libertades? Que gays y lesbianas puedan vivir públicamente su amor y configurar matrimonios y familias no debe ser percibido por nadie como amenaza o problema. ¿Por qué iba a serlo? Generalmente los problemas surgen de la represión, la intolerancia y la ignorancia, no del respeto y el amor.



Norman Rockwell. "Visits a Ration Board". 1944.