27/2/13

SAPERE AUDE (DESASTRES I)

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 27/02/13. Contraportada.

    Hoy, tras siglos de luchas, conquistas y avances, el conocimiento es perseguido y está bajo sospecha. Se maltrata y malbarata la educación, se arrasa con la investigación y las artes. A las autoridades se les llena la boca de emprendimiento utilitarista, mientras banalizan y mercantilizan (destruyen) obscenamente, y se produce la mayor emigración de cerebros que este país haya tenido. Coyuntura, dicen. Pero es algo más profundo.
El conocimiento, es libertad, posiblemente la mayor libertad conquistable. Pero ésta no es una presa definitiva. El conocimiento es una conquista en perpetuo ejercicio, en cada tiempo, en cada generación. No puede parar, no es acomodaticio, ni complaciente con el poderoso: se ha gestado entre sufrimientos, persecuciones, autos de fe, exilios, represión y tergiversaciones. Al contener toda la potencia de la verdad histórica, del pensamiento, el conocimiento es proclive a la insatisfacción, al relativismo anti-fanático, a la rebelión contra la servidumbre. Es peligroso.
El conocimiento es también desarrollo y riqueza (es el I+D, la innovación, la creación cultural), pero del mismo modo es crítica y exigencia, es conciencia ciudadana, valores democráticos, inconformidad, anti-elitista. La indignación debe ir de la mano del conocimiento. Una indignación desnortada puede ser histérica, sectaria, manipulable, desquiciada. O lo que es lo mismo, flor de un día. Y tal es lo que este gobierno desea. Desde luego, así lo promueve desincentivando y devaluando las Humanidades, mostrando su desprecio por la formación intelectual, pretendiendo que la universidad sea una cadena de montaje tayloriana.
El conocimiento es luz, distancia con el oscurantismo, desvelamiento del secretismo alienante. Tal luz acaba con metáforas y sombras absurdas (diablos, mercados, tradición). El conocimiento crítico promueve política, que ha de ser un arte para la felicidad de todos y no un dogal rajoniano.
Saber qué hay detrás de las caretas, qué ha sucedido en el pasado, quién ha escrito qué, para qué, cuáles son los intereses, el sentido de prácticas e ideologías, el vacío de los dioses... El conocimiento es la libertad primera, la del pensamiento. Sólo a través de éste se llega al individuo verdaderamente libre, y en la suma de éstos, a una sociedad libre. A la auténtica democracia.

 Francisco de Goya. Desastre nº 34, "Por una navaja".