29/5/13

LEMMINGS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 29/05/2013. Contraportada.

Florecen a cada paso iniciativas ciudadanas que demuestran la emergente potencia de nuestra sociedad civil y el hartazgo con el sistema y sus representantes. Intelectuales de todos los campos firman estos días una petición pidiendo el final de esta insoportable partitocracia y que se cambie la ley de partidos. No se trata de que los partidos políticos sean innecesarios, sino que el tipo de organizaciones postdictatoriales que tenemos en este país son, a la postre, un secuestro de la democracia.
Nuestros políticos se han pasado años repitiendo que la sociedad civil debía revitalizarse, que la española era demasiado acomodaticia... y cuando topan con una población organizada, con peticiones y demandas claras, dicen diego donde era digo. Al garete ha ido la Iniciativa Legislativa Popular sobre los desahucios que concitaba el apoyo de millones de ciudadanos. Y lo mismo sucederá con la transparencia y la corrupción hedienta, el sistema médico-social, las pensiones, etc.
La distancia de este gobierno ensimismado con la población es cada vez mayor. Nos regalan ahora una ley de educación que fija cortapisas y desaciertos en compañía de una innecesaria obligatoriedad religiosa, contraria a la naturaleza laica de nuestro estado de derecho. La Iglesia, posiblemente la institución por la que menos ha circulado el espíritu de la transición y que menos asentados tiene los valores democráticos, consigue así secuestrar la educación pública de un país complejo y diverso. Una medida impopular, casi totalitaria: la demoscopia evidencia que el 70% de los españoles rechaza esta medida (votantes del PP incluidos). Nadie discute la creencia voluntaria, las catequesis en parroquias, el ejercicio personal de la fe. Pero, obligar, condicionar, será a la postre mayúscula torpeza que distanciará aún más a los fieles que busca. Vuelve con esto de nuevo la sensación de un Consejo de Ayatolás-Ministros que en lugar de acabar con el absurdo del Concordato, profieren con deje aguardentoso “¡vivan las caenas!”.
El PP se aprisiona a lo más oscuro del pasado contradiciendo su pretendido (neo)liberalismo. Pareciera que sus dirigentes andan presos de un “síndrome lemming” y no pararán de desandar enfebrecidos hasta despeñarse por un barranco (¿arrastrándonos?).

 Francisco de Goya. "Por liberal". 1810-1811 c.

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