25/9/13

SAUROCRACIA


IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA.
DIARIO DE BURGOS, 25/09/2013. Contraportada.

“Cuando despertó, la democracia ya estaba allí”. Así podría decir el cuento presente. Como forma narrativa, impecable; plena de potencia evocadora. Pero ni el monterrosiano dinosaurio original, ni democracia que tal nombre merezca, existen por el simple hecho de mentarlos.
El Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias está en España para investigar los crímenes del franquismo. Su visita coincide con las órdenes de detención sobre cuatro supuestos torturadores dictadas por la juez argentina María Servini de Cubría en aplicación del principio de Justicia Universal.
La llegada del Grupo de la ONU se explica porque todavía yacen en fosas comunes cerca de 100.000 españoles infamemente asesinados. Y existe la sólida sospecha de que el Estado español no atiende convenientemente a las víctimas, ni asume su responsabilidad en todo lo concerniente a los crímenes contra sus propios nacionales: ni les exhuma, ni anula los vergonzosos consejos de guerra que en algunos casos mediaron, ni indemniza a las familias afectadas. Coincidiendo con la visita de los inspectores de la ONU, la Fiscalía de la Audiencia Nacional, muy en línea con el ministro del ramo, ya ha dicho que no ve necesarias las detenciones solicitadas por la juez argentina... Incalificable.
Es sabida la baja calidad de nuestra democracia, más preocupada por las formas que por el fondo. No nos podemos acostar dictadura y levantarnos democracia sin más. Lo que ahora quieren vender como “modelo de convivencia”, pongo por caso, frente al secesionismo catalán, sólo lo puede ser desde la asunción rotunda de las bases de una auténtica democracia. Y esto implica arrostrar nuestro pasado y nuestras vergüenzas, defenestrar de una vez la deficiente transición para hacer profesión sincera de justicia, equidad y respeto por la pluralidad (incluyendo el Estatut). Pero, parece, nunca es el tiempo oportuno para ello.
Restar importancia, por ejemplo, a esas fotografías de militantes del partido en el Gobierno exhibiendo la bandera de la dictadura y el saludo fascista, es un grave error. Éstas evidencian mucho más que la simple estupidez e ignorancia de sus protagonistas: muestra el carácter de farsa cómica que la democracia tiene para algunos.

 
Exhumación en La Andaya (Burgos, 2006)