2/2/14

Sobre la exposición-homenaje al general Yagüe en Burgos: entre el escándalo y la ignorancia.

Ignacio Fernández de Mata.
Diario de Burgos, 02/02/2014.

Unas líneas no son un libro, ni ciertos episodios selectos configuran una vida. Quien pretenda definir al falangista-general Yagüe teniendo solo en cuenta sus amables años de jerarca burgalés, o su experiencia familiar, yerra, confunde y (se) engaña. ¿Cómo puede el Ayuntamiento, sobrevalorando  confusas visiones localistas, ponerse por encima del dolor de las víctimas y del obligado respeto a la Ley 52/2007? ¿Por qué esa obsesión por mostrarse ignaros de la Historia?
Uno de los graves problemas señalados por el jurado de la malograda Capitalidad Cultural Europea 2016 fue el profundo peso franquista de Burgos sobre el que no había realizado, tantos años después, un oportuno distanciamiento validando con ello su compromiso democrático. Demasiada gente, parecían pensar los miembros del jurado europeo, aún evoca con delectación e ignorancia el título de capital de la cruzada o el infantil recuerdo del aparato metalífero de la guardia mora.
La exposición sobre el general Juan Yagüe es, posiblemente, una de las peores actividades que podamos concebir en estos momentos para la imagen (marca, le dicen los técnicos) de la ciudad. Todo lo cual, siendo importante, resulta menor frente a la ofensa e insensibilidad con las víctimas de una cruel represión en la que jugó un papel tan protagónico como sanguinario.
No me imagino al grupo Volkswagen haciendo homenajes hoy a Adolf Hitler, a pesar de haber sido éste su impulsor y co-diseñador del primer escarabajo. Son tan obvias las razones por las que no debe celebrarse esta exposición en locales municipales que resulta ofensiva la ignorante duda de algunos.
Un ayuntamiento que se le llena la boca diciendo que quemar contenedores es una violencia  imperdonable e injustificable, no puede homenajear a un golpista que asesinó a miles de personas.