12/3/14

VÍCTIMAS


IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 12/03/2014. Contraportada.
 
Diez años después sólo los imbéciles y los más malvados siguen sosteniendo la especie de que el 11-M fue ocasionado por ETA. Durante una década, personas públicas bien informadas y medios de comunicación que sabían que mentían, dilapidaron el crédito que les otorgábamos, y en su afán por engañar a la sociedad española machacaron a las víctimas.
Lamentablemente, España tiene una larga historia de manipulación y maltrato de las víctimas. Lo hizo el franquismo institucionalizando la tortura y el maltrato contra los represaliados y perdedores de la guerra civil y contra cualquiera que atentara contra las estructuras de la dictadura (víctimas que hoy siguen desasistidas por el Estado democrático, como ha denunciado la ONU). Pero tampoco sus propias víctimas, los Caídos por Dios y por España escaparon a su manipulación y explotación. La dictadura usó permanentemente a estos como fuente de legitimidad pretendida para su régimen y, aunque pareciera que todo fueron homenajes y beneficios, impidió a miles de personas superar sus pérdidas y sufrimientos al anclarles en un odio perpetuo que debían evidenciar públicamente para contribuir a la memoria de una guerra necesaria.
La manipulación de las víctimas del terrorismo etarra es bien conocida. Los partidos políticos han buscado su patrimonialización intentando captar para sí el capital simbólico de su sufrimiento, en algunos casos empujando irresponsablemente a las asociaciones contra el adversario político por razones puramente electoralistas. En lugar de avanzar hacia la consolidación de un Estado de Derecho, se ha jugado con los sentimientos para tratar de convertir a las víctimas en guardianes del sistema, un papel que ni les corresponde ni democráticamente es conveniente. A la postre, fuente de tremendas frustraciones.
Las víctimas del 11-M superaron todas las categorías del cainismo español: nadie podía responsabilizarlas de su desgracia (como se hizo con los rojos, o pretendieron los etarras atentando contra los cuerpos de seguridad del Estado opresor). Todas las víctimas son inocentes pero a las de los trenes madrileños nadie podía contraponerles dialécticas perversas. Su desgracia alentó y renovó el compromiso de la sociedad española con ellos y con todas las demás víctimas de otras violencias. Al final, la Historia pone a cada uno en su lugar pero, entretanto, ¡cuánto sufrimiento innecesario!

 Francisco de Goya. Los desastres de la guerra, nº 30.

1 comentario:

  1. Por desgracia algunos "indecentes", que los hay en abundancia en este pais, nisiquiera respetan a las víctimas del 11M y hacen profesión de una indignidad y sectarismo que llega a la pura crueldad y sadismo :-/

    http://www.elplural.com/2014/03/09/pilar-manjon-harta-de-los-insultos-y-amenazas-en-mi-coche-ponen-hija-de-puta-y-me-mandan-mensajes-diciendo-que-mi-hijo-esta-bien-muerto/

    En fin ...es dificil expresar la repulsión que me producen este tipo de conductas, y aun más comprender que pasa por la mente de semejantes individuos

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