21/5/14

CAMPAÑAS Y CAMPANAS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 21/05/2014. Contraportada

Ando perplejo con estas elecciones europeas. Cuando todo parecía que iba a ser un anodino discurrir de insulsas declaraciones, de cotejos de programas para ver si existía alguna diferencia entre los grandes partidos y cuáles con los emergentes…, de repente todo se ha puesto patas arriba. Rajoy se presenta en Cataluña con el candidato de su grupo europeo para que tocara un poco los cullons a los catalanes independentistas diciéndoles que no se les espera en la Unión. Jean-Claude Junker se llama el buen hombre y resulta que ha sido eternamente primer ministro de ese paraíso fiscal incrustado en la UE que es Luxemburgo. PP + paraíso fiscal: ¡uf!
Matan a Isabel Carrasco y tratan de hacerlo pasar por crimen político. La cosa tenía bemoles. Un asesinato truculento, una desquiciada conspiración materno-filial de dos militantes del PP, es explicada por el clima de odio social promovido por quienes protestan las políticas del gobierno. Los escrachistas —ya lo advertían algunos— facilitan asesinatos. Para guinda sale el piadosísimo ministro del interior anunciando que twitter es cosa suya: si lo hacen en Cuba, en China o Corea del Norte, ¿por qué no iba él a controlar las redes sociales?
Luego, como había prometido el PP, llegó el efecto Cañete. Sospecho que el plan —tanto retraso en su designación, tanta expectación— era otro. Lo que nadie puede negar es que, como efecto, ha sido impactante. Tras las indubitables declaraciones machistas del exministro Arias Cañete, dado que éste se mostró coherente con ellas y no se ha escusado, cualquier intervención de un/a miembro del PP han adquirido la espectacularidad de un circo de tres pistas: ¿cómo decir que las barbaridades impresentables que dijo en Antena 3 no eran para tanto ni tan graves? Supercañete, paradoja donde las haya, ha sido retirado de la circulación. Es lo nunca visto en periodo electoral: han suspendida todas sus entrevistas en medios de alcance nacional.

Nunca unas elecciones europeas habían dado para tanto. Ojalá también nos aclaren si Europa va a contribuir a salir de la crisis o a profundizar en ella, si contaremos algo como ciudadanos o la prioridad seguirá siendo el déficit, la moderación salarial, las privatizaciones…


7/5/14

PIES DE BARRO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 07/05/2014. Contraportada.

¿Para qué sirve la historia? Se pregunta Miguel-Anxo Murado. Para cambiar el pasado, concluye. Leer su fascinante libro, La invención del pasado. Verdad y ficción en la historia de España, al igual que las magníficas obras sobre los mitos de Castilla y el Cid del profesor Francisco Javier Peña Pérez, supone adentrarse en una aventura de alto riesgo: conocer el permanente engaño con que el poder manipula a la población cambiando el pasado, construyendo la historia a su antojo y conveniencia.
Le recorre a uno un escalofrío al ver sobre cuántas falsedades y engaños asentamos nuestro conocimiento del pasado. Con qué alegría se han construido episodios sin base histórica; frases célebres y lapidarias que resumen períodos y hasta etnicidad… y que resulta que nunca fueron pronunciadas. Jamás fueron los asesinos de Viriato despachados con aquel teatral “Roma no paga a los traidores”. Ni Numancia protagonizó suicidio colectivo alguno. Tampoco parece probable que un ejército musulmán invadiera la Península en el 711. En todo caso, un ejército mercenario bereber, junto con visigodos y otros germanos residentes en el norte de África, cruzaron el estrecho para participar en las guerras intestinas godas. Ni existió don Julián, ni por supuesto La Cava. Covadonga es una batalla irrastreable en las fuentes, y es harto improbable que existiera Pelayo. La reconquista es un invento moderno que jamás tuvo lugar. La numeración de los reyes de Castilla es falsa. Cortés no quemó sus naves, ni la Armada invencible fue destrozada por una gran tormenta. Lógicamente, Felipe II jamás dijo aquello de que no había enviado sus barcos a luchar contra los elementos. Ni se rindió Breda, ni tan siquiera hubo batalla. Y así, ad nauseam.

Estas falsificaciones buscan legitimidad, excluir colectivos, construir naciones... Es un ejercicio viejo que ha conducido a que el de Historia sea el único currículo que se discute en los parlamentos y que la figura del historiador científico sea tan preocupante para el poder. Mas no nos sorprendamos, ¿acaso no manipulan y reinventan nuestro presente los políticos, sus expertos y magos del lenguaje, las finanzas y las estadísticas? Según algunos, hoy vivimos en Jauja.