7/5/14

PIES DE BARRO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 07/05/2014. Contraportada.

¿Para qué sirve la historia? Se pregunta Miguel-Anxo Murado. Para cambiar el pasado, concluye. Leer su fascinante libro, La invención del pasado. Verdad y ficción en la historia de España, al igual que las magníficas obras sobre los mitos de Castilla y el Cid del profesor Francisco Javier Peña Pérez, supone adentrarse en una aventura de alto riesgo: conocer el permanente engaño con que el poder manipula a la población cambiando el pasado, construyendo la historia a su antojo y conveniencia.
Le recorre a uno un escalofrío al ver sobre cuántas falsedades y engaños asentamos nuestro conocimiento del pasado. Con qué alegría se han construido episodios sin base histórica; frases célebres y lapidarias que resumen períodos y hasta etnicidad… y que resulta que nunca fueron pronunciadas. Jamás fueron los asesinos de Viriato despachados con aquel teatral “Roma no paga a los traidores”. Ni Numancia protagonizó suicidio colectivo alguno. Tampoco parece probable que un ejército musulmán invadiera la Península en el 711. En todo caso, un ejército mercenario bereber, junto con visigodos y otros germanos residentes en el norte de África, cruzaron el estrecho para participar en las guerras intestinas godas. Ni existió don Julián, ni por supuesto La Cava. Covadonga es una batalla irrastreable en las fuentes, y es harto improbable que existiera Pelayo. La reconquista es un invento moderno que jamás tuvo lugar. La numeración de los reyes de Castilla es falsa. Cortés no quemó sus naves, ni la Armada invencible fue destrozada por una gran tormenta. Lógicamente, Felipe II jamás dijo aquello de que no había enviado sus barcos a luchar contra los elementos. Ni se rindió Breda, ni tan siquiera hubo batalla. Y así, ad nauseam.

Estas falsificaciones buscan legitimidad, excluir colectivos, construir naciones... Es un ejercicio viejo que ha conducido a que el de Historia sea el único currículo que se discute en los parlamentos y que la figura del historiador científico sea tan preocupante para el poder. Mas no nos sorprendamos, ¿acaso no manipulan y reinventan nuestro presente los políticos, sus expertos y magos del lenguaje, las finanzas y las estadísticas? Según algunos, hoy vivimos en Jauja.


1 comentario:

  1. Según usted y el historiador Peña Pérez( a cualquiera se le da éste nombre ahora) todo lo bueno o noble que ha pasado en España es mentira, aunque algunos de esos sucesos estén ampliamente documentados por historiadores de verdad. Entonces, ¿tenemos que creerles a ustedes y no a ellos? ¿Por qué? ¿Porque repiten una vez más el mantra de una Izquierda que no soporta que la historia de España esté íntimamente unida al cristianismo? Pues sigan en su empeño, que no la podrán cambiar por mucho que les disguste.

    ResponderEliminar