2/7/14

MI PAÍS ME…

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 02/07/2014. Contraportada

El país en el que vivo ya no lo canta Serrat, ni Aute, ni Krahe. Es un país de pocas alegrías, o tal vez solo un país demediado. El país en el que vivo la gente pierde sus casas, los niños hambrean en vacaciones, cierran empresas con futuro —como ETM— por no sé qué cuentos que no cuadran…
En el país que vivo, a los que pagamos y vemos la tele con anuncios, nos cuentan de la importancia de nuestros tributos para construir sociedad… Mientras, queridos niños, el partido en el gobierno resulta ser el mayor nido de corrupción nacional, con las cuentas en Suiza y una gigantesca ristra de escándalos en contratos, concesiones, primas, sobresueldos y robos que recorre la geografía nacional.
En el país en el que vivo discrepar te hace reo de paredón (no lo sabías pero eres un terrorista, lo dice la Espe, recuperada ya de su fuga). Cabrearte y manifestarlo es tontería antieconómica: te empluman a multazos por sucio, indigno y pobre.
En este país de libertades se indoctrina una religión en la escuela, se prescinde de 28.500 trabajadores de una sanidad pública bajo mínimos (el privatizador que la privatice, buen privatizador será), mientras los trabajadores de TVE denuncian la constante manipulación de los telediarios.
A este país que se empeñan amemos parecen quererlo solo de banderas y toros sanotes de cartón piedra, de mucho fútbol y espectadores de plató televisivo para proclamar espontáneamente a los reyes.
A lo mejor debería estar más tranquilo sabiendo que el propio Presidente del Gobierno se ha puesto al frente de la regeneración de España. Y es que, como buen aforador real, parece que va a desaforar a un puñado de excesivos mientras retoca esos fallos del sistema que permiten que la suma de votos ciudadanos suponga ganar una alcaldía…
No sé, tengo metido el sonsonete aquel de la cartilla que me martillea la cabeza una y otra vez: “Mi país me ama, amo a mi país. Mi país me mima, mimo a mi país”.


No hay comentarios:

Publicar un comentario