10/12/14

ES LA POLÍTICA, ESTÚPIDO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 10/12/2014, Contraportada.

Asiste uno perplejo al ejercicio de engaño y macarthismo de ciertos periodistas y tertulianos esforzados en presentar a Podemos como encarnación del mal, de todo el mal imaginable. Tan orquestado esfuerzo lo justifican en que las críticas y promesas del nuevo partido las hace desde fuera de la realidad; y que, por consiguiente, van a acabar con este paraíso de equidad y oportunidades en que vivimos… De entre sus obsesiones, hacerles pasar por la reencarnación de Hugo Chávez, el gran Satán. Y al decir esto, claman por un exorcismo que muestre… ¿qué? ¿tal vez que, según el informe del Banco Mundial, durante su mandato Chávez logró reducir la pobreza del país a la mitad (del 62,1% de 2003 al 31,9% de 2011)?, ¿que Venezuela sea hoy en día el país con menos desigualdad de Latinoamérica, según el coeficiente Gini?, ¿que en sanidad, según el Banco Mundial, se pasó de un gasto per cápita de 176 dólares en 1998 a 663 dólares en 2012?, ¿que haya erradicado la desnutrición (del 16% en 2000 al 5% en 2011, BM) y el analfabetismo (del 9,1% han pasado al 4,9%), según la UNESCO? Venezuela no es el edén: cuenta con una alta inflación, terribles índices de criminalidad y corrupción…, pero de esto último mejor no hablamos. De lo que no cabe duda es que, hasta el momento, sus políticas han priorizado a los más desfavorecidos.

Lo que la ciudanía está demandando hoy es POLÍTICA, así, con mayúsculas. El distanciamiento con los partidos tradicionales no solo tiene que ver con la corrupción, la gente está harta de la renuncia a hacer política, a influir y transformar la realidad. El PSOE, después de mucho desnorte, parece haberlo entendido y se dice renacido como auténtica izquierda. Lo inexplicable es el giro hacia la moderación de Podemos, recién despertado socialdemócrata. La campaña de acoso mediático va a seguir en estos meses cruciales y ya sabemos que aquí no precisamos de ningún chavismo, pero si su cálculo pasa por vender otra vez talante, es posible que los votantes acaben apostando antes por lo malo conocido (enmendado) que por lo bueno por conocer. Ya hemos visto lo que ha dado de sí el economicismo irreal. Ahora es el tiempo de la política...

Robert Koehler. La huelga. 1886