10/6/15

EL PACTO PACTADO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 10/06/2015. Contraportada.

   El arte del pacto es sutil y delicado, osado unas veces, paciente las más. Pactar requiere leves galanuras, la tensión del furtivo, palabras justas y codos de fullero. En una negociación se han de escuchar los silencios, los tronantes suspiros, la inquietud sobrevenida… Si nada se sabe de gestos se está perdido frente al que manos ajenas lee, o el leve arqueo de cejas, un cruce de piernas, o la incomodidad corporal… El buen negociador llega comido y convencido de su fuerza, aun cuando esta no exista; y jamás invoca como principio el máximo deseo final. Marcará tiempos sin nombrarlos, tensará sin romper y permitirá a la otra parte creer suyos los tantos propios… y mostrar así generosidad para con uno. Nunca un buen acuerdo llega pronto: hay que dosificar las aproximaciones, graduar la información, dudar —o parecerlo— y consultar —o parecerlo— con quienes se representa… Mínimas las posturas de fuerza, ausentes las chanzas, por tales vías se alcanza la apoteosis acordante.
   En las mesas de estos días se ve quien está por el pacto y quien sufre su representación; quien está hambriento de acuerdo y a quien harta la sutileza y requiebros y así trona disolvente y majadero… Está Gracián y Don Juán, está Quevedo y, a ratos, el bombero torero.
   En la actitud de algunas se percibe que todo está ya dicho y lejos de las mesas, esposadas a decisiones oscuras, ya han rifado sus bazas. Hay negociadores que no están presentes, que venden cara la disciplina de sus peones. Las hay cucas y las hay Cifuentes, viejasniñas urdidoras que saben de los nervios del novicio, del cosquilleo de la fama nueva, y guiñan y premian y halagan y embozan toda la fealdad antigua pues ahora solo soy vuestra y solo vuestro agrado me mueve…

   Pactan algunos a lo cuerdo, los más sin saberse en un tablero mayor. Muchos llenos de afeites les duele tanta luz, braman: demasiados ingratos plenos de bisoñez. A ellos berrean aquellos lactantes con ganas de dentición. Alcaldables torpes, masones escasos, ilusión confundidora… Mucho grano se anda perdiendo entre tanto tahur.


A. Modigliani. Retrato de un hombre con sombrero. 1915.

No hay comentarios:

Publicar un comentario