28/12/16

UN MUNDO PARA AITANA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 28/12/2016. Contraportada.

Cada vez que se produce el asesinato de una mujer por violencia machista —como Benita Núñez Peña—, pienso en mi hija Aitana y en qué suerte le deparará la vida. A ella y a sus amiguitas. A todas las niñas…
La devastadora noticia de la muerte de la periodista Yolanda Pascual en noviembre de este año me heló el corazón. Qué terrible resulta la muerte cuando es cercana. ¿Y cómo no sentimos así —terrible, incomprensible, injustificable— la violencia contra tantas compañeras, hijas, amigas, esposas? Todos los actos de violencia cotidiana contra las mujeres nos definen como una sociedad enferma, rota, estúpida. Y cruel.
Son muchos los elementos históricos que vienen invocándose para justificar el dominio masculino —biológicos, evolutivos, culturales…—. Dadas las fechas en las que estamos, no puedo dejar pasar la enorme importancia de la religión judeocristiana, rotunda legitimadora de la desigualdad y explotación de las mujeres. Su revelación convierte a la mujer en artículo secundario desde la creación, reservada a la servidumbre al hombre. Niega la plenitud femenina en el control de su sexualidad, lo que en el caso de la enaltecida María se convierte en contradictoria virginidad pues se trata de una mujer que inmediatamente sufre la violencia impuesta de un dios que decide por su cuenta y riesgo hacerla madre. Ante tal situación a ella solo le cabe responder “he aquí la esclava del señor…”. No era, desde luego, algo nuevo: muchas religiones contienen permanentes invocaciones a forzamientos/violaciones divinas de mujeres que, al parecer, quedan encantadas de portar un hijo de un dios —Shiva, Zeus, Júpiter, Marte…—. O lo que es lo mismo, a someterse a la voluntad masculina que, por su bien, las insemina con su gracia. Ese nacimiento —y exaltación machista— es la ventura que celebramos en la festividad usurpada al Dies Natalis Solis Invicti.
¿Qué tiene que hacer esta sociedad para acabar con la lacra del machismo? La profesora de Aitana nos dio un pequeño consuelo cuando nos contó que al final de un cuento de esos en los que el príncipe se casaba con la princesa rescatada, mi hija —que no va a religión—, con cinco años, levantó la mano y apostilló a su profesora: “Bueno, se casará si ella quiere, ¿no?”.

Fuente consultada: http://www.salon.com/2014/12/21/why_rape_is_so_intrinsic_to_religion_partner/ *



* En la columna publicada en el DB, incomprensiblemente no incluyeron la referencia de la fuente consultada tal y figuraba en el texto enviado.

14/12/16

LAS AUTOPISTAS... (O PARA QUIÉN GOBERNAMOS).

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 14/12/2016. Contraportada.


Patidifusos y ojipláticos. Así quedamos con la averiguación del destino que han venido dando a nuestros impuestos los tribunos conservadores. La sensación de tomadura de pelo es de tal calibre que uno se asombra de que todo esto haya colado durante tanto tiempo. Pero así es. Algo de culpa tendremos…, sobre todo si perseveramos en las confianzas.
Ahora son las autopistas, antes fueron los bancos y, con ellos, el sin fin de obras públicas innecesarias y grandilocuentes —aeropuertos, palacios de esto y lo otro, ciudades de no sé qué, consorcios, administraciones paralelas, burbujas…—. Hemos permitido que la clase ociosa más dañina se hiciera con el control de lo público para beneficio de propios y abandono de las políticas de nivelación económico-social.
Es una vieja táctica: la invención de falsas necesidades que obligaban a presupuestar inversiones desmedidas que, ¡oh, sorpresa!, quedan en manos de próximos prójimos, y vacían las arcas públicas. Todo queda en casa… Son líos de sagas y apellidos. No es solo que entre sí se protejan y amparen —con qué claridad lo cuentan Bryce Echenique en Un mundo para Julius…, o el gran Rafael Chirbes en sus novelas es que todo eso se diseñó con la conciencia de privar de posibilidades a quienes más apoyo necesitaban. No es un gasto irresponsable, es un diseño ideológico, autocomplaciente, siempre insolidario en sus resultados. Vanitas vanitatis, qué retrato del aznarismo, de sus supuestos milagros económicos y de la catadura de sus ministros —Rato, Álvarez Cascos, Matas, etc.—.
Lo único positivo de tanta mierda emergente es el acelerado máster en gobernanza que andamos recibiendo. Confío en que nos estemos sacudiendo los últimos retazos de sociedad postdictatorial y afiancemos una cultura democrática exigente con la gestión de lo público. Con la certeza de que, más allá de las proposiciones, es a través de los presupuestos que se hacen políticas sociales. De que, a pesar de las apreturas económicas, es cuestión de escuchar y atender, de priorizar, de pensar en la gente. Dicho lo cual..., se me hace muy necesaria la moción de censura en el Ayuntamiento de Burgos. Y dejar atrás tanta presión indecente y juego en tableros ajenos a los intereses de la ciudad. Porque por aquí también andan los intereses de clase más que revueltos…



5/12/16

Publicación

Desde esta semana, podéis encontrar en las librerías mi libro "Lloros vueltos puños. El conflicto de los desaparecidos
y vencidos de la Guerra Civil española", 
editado por Comares.

Accede al contenido del prólogo y del proemio en: https://goo.gl/vvGmCW



30/11/16

MESIANISMO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 30/01/2016. Contraportada.

Para mucha gente de este país, la irrupción de Trump ha sido una mezcla de sorpresa y broma amarga que se viene expresando en permanentes comentarios de incredulidad rayana en la indignación. Trump parece haber roto las imágenes de un Estados Unidos de pop corn cinematográfico que alimentaba un relato eufónico sobre el país de las libertades y los grandes sueños, el de los finales felices. Lo cierto es que en una nación de más de 300 millones de personas habitan muchas almas, y también que los pilares americanos oscilan entre unas bases hiperreligiosas, una Nueva Jerusalén muchas veces devenida en fanática, intolerante y racista; y una superlativa violencia fundacional y estructural, con el esclavismo y consiguiente supremacismo blanco, la salvaje conquista del oeste, la 2ª enmienda de una nación en armas, y la insolidaridad como eje posibilitador del american dream.  En EE.UU. el Estado está bajo sospecha, a menudo retratado como el enemigo que impide el éxito del individuo.
No todo es penumbra, desde luego, pero el fenómeno Trump viene incubándose desde atrás, desde los tiempos de Ronald Reagan. Ha sido la pertinaz lluvia fina del abandono de políticas sociales —y/o las continuas trabas para su mantenimiento—, el descontrol absoluto del neoliberalismo más insolidario, lo que ha propiciado que los mensajes de exclusivismo hagan su hogar entre los americanos. Pase lo que pase con los recuentos de votos, muchos millones han votado a Trump, y eso es tan preocupante como el personaje mismo. No nos confundan con otros términos, por favor, esto es mesianismo
El discurso falsario de los nuevos curanderos que dicen tener todas las soluciones para el país desde una mirada cortoplacista, se basa en la simplificación de las culpas, en cargarse de recetas inevitables, en su mayoría a costa del de abajo. La radicalización del conservadurismo más xenófobo nos provee estridentes mesías que recuperan el nacionalismo casposo, ese que anulaba la lucha de clases y las injusticias sociales para enaltecer la belleza de la patria y su necesaria grandeza. Lo vemos en Francia, en Reino Unido, en Hungría, Austria, Holanda… Asquea esta deriva, que tanto debe al empobrecimiento monetario, intelectual y educativo. Trump repele, claro, pero por aquí también se cuecen habas. Y muy gordas, oigan.





16/11/16

MOCIÓN

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 16/11/2016. Contraportada.

Lo básico: el sistema democrático, se organiza a partir del voto de los ciudadanos, auténtica voz del pueblo o demos. Es la suma mayoritaria de estos votos la que permite acceder a las responsabilidades de gobierno. Por supuesto, tan legítima es la suma de votos de un solo color como las de varios: en ambos casos representan a la ciudadanía. No hay votos de primera y de segunda.
Lo contingente: Parece que en Burgos una suma alternativa podría desbancar de su sillón al alcalde Lacalle. Esto, sabido desde la noche del recuento electoral, parecía haberse olvidado por parte del PP. Que Javier Lacalle, sintiendo la tierra temblar bajo sus pies, se haya vuelto pedagógico, empeñándose en enseñar a C’s quién está detrás de cada sigla, no hace sino evidenciar su nerviosismo. El patetismo de algunas declaraciones —C’s entregaría el gobierno a unos “extremistas radicales”—, además de suponer una inexplicable intromisión en las decisiones de un partido autónomo —clamando, como niño chivato, a Albert Rivera—, evidencian su desconocimiento de los equilibrios que C’s ha de hacer para conseguir representar la centralidad que dice defender: no pueden aparecer como simple muleta del PP. Sus contrapesos durante esta legislatura serán, lógicamente, de orden local. Manifestaciones, por otro lado, que o ningunean al PSOE, o resultan ser estos los referidos “extremistas radicales”, vaya a Ud. a saber...
Lo penoso: las peculiares y desinteresadas interpretaciones de algunos plumillas presentando a Imagina —una candidatura de unidad popular plural compuesta por individuos y colectivos sociales— como mera artimaña al servicio de Podemos. Un torticero intento de generar discordias internas que impidan el acuerdo por la moción —o lo que es lo mismo, buscando sostener a Lacalle—. Tales análisis, además de mostrar su profundo desconocimiento de cómo funciona Imagina —y Podemos—, supone ignorar el modelo de los llamados ayuntamientos del cambio que han demostrado posibles otras políticas que mejoran la vida de los ciudadanos. Imagina no es fruto de la debilidad de un Podemos neonato, es un acuerdo plural que busca sumar fuerzas y cambio con un formato de acción política nuevo.
Lo que está detrás de una posible moción de censura no es un burdo cambio de sillones, se trata de fijar diferentes prioridades, en su mayoría de profundo calado social. De abrir un nuevo tiempo político. Veremos.



2/11/16

DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS. 02/11/2016. Contraportada.

Son días de saturación para la Santa Compaña. Tantos cadáveres… Tanto hedor en la plaza de las Cortes. El agridulce olor de la putrefacción, ese que lleva al reboce de los perros, embriaga a sus señorías como perfume de buscona. Consumado el abandono de la esperanza, los sentidos se saturan y confunden trastornados por el tufo... Bajo los compases del Dies Irae de Mozart todo un mundo corre hacia el albañal de la historia. Rajoy ya es presidente.
El valleinclanesco despojo de Sánchez anuncia itinerancia en busca de corte y cuarto. Su himno, revolucionario —dice—, queda en oriamendi ultramontano. La muchedumbre menguante —y la prensa jaleada por Graham Bell—, bala sus Vive le Président! El PSOE se desangra por la herida de la historia: su desorientación y fracaso es un nuevo triunfo de los persas.
Los efectos de la deconstrucción educativa han hecho su labor. Hace más de un siglo, don Francisco Giner de los Ríos atinó en su diagnóstico: solo a través de la educación se podía cambiar el país. Había que alejar al pueblo de la negritud sotanal,  promover el laicismo, la tolerancia, el pensamiento científico como pasos precisos para el ejercicio de libertad. Nacía la Institución Libre de Enseñanza. El acto de la jura de Rajoy dio sobradas muestras del incumplimiento del sueño institucionista.
El franquismo trató de acabar con la ILE, al ser esta su mejor réplica y antítesis. La dictadura se basaba en la edulcoración del viejo ¡Vivan la caenas! Hoy el discurso es más sibilino: estudiar únicamente lo que las empresas demandan, dejarse de zarandajas humanísticas, de indecencias sobre derechos y valores, de insistir en el valor de la ciudadanía. Pues ya está aquí la cosecha: el pueblo pragmático, el que se rige por las estadísticas y previsiones macroeconómicas, el que prefiere un buen índice del IPC a cualquier lema reivindicativo. El que vota la desesperanza convencido de su responsabilidad.
Un mundo agoniza entre reválidas y disculpas a la corrupción. El desfile de este carnaval de difuntos lo encabeza Mariano Rajoy  Brey,  Baron Samedi empapado en ron y sangre de pollos tiesos.
Un pueblo maduro y libre: el sueño de Giner, Cossío, Alas, Ortega, Machado, Juan Ramón, Marañón, Castro…  El mismo que se ha cargado la gran coalición. No estamos tan lejos de Trump.


19/10/16

LA DESDICHA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 19/10/2016. Contraportada.

En 2016, contaban las lenguas más viejas que con horror presenciaron aquellos sucesos, España perdió la vergüenza. Tal vez algo más. “Se perdió España”, decían. Y parece que fue verdad.
Los anaqueles del Gran Archivo guardan testimonios de ancianos espantados que vieron cómo millones de personas salían a la calle cubiertos de roña, hediondos. Dicen que actuaban como si aquel enmierde fuera invisible o, mejor, inodoro; pero de esto no debían estar tan seguros por los muchos afeites y colofonias, por los tantos plisados que buscaban distraer la vista, difícilmente el olfato... Eran, dicen bajando la voz, votantes del partido de la corrupción, del estrangulador del Estado y sus servicios, gentes obcecadas en su apoyo electoral al PP. Greenworld declaró irrespirables los aires de amplias zonas peninsulares. Los índices de contaminación alcanzaron tales niveles de toxicidad que afectaron el cortex prefrontal ventromedial de millones de españoles, lo que, según algunos expertos, explicaría las alteraciones morales y comportamentales… Tampoco hay consenso de los estudiosos en esto. La obstinación, hoy lo sabemos, condujo a la muerte de la razón de Estado, el exterminio de la clase media, y a la independencia de los catalanes y de la isla de El Hierro.
No hay espanto que viaje solo. Mientras el partido popular se desdibujaba entre cloacas y vertederos, el socialista, aseveran las espantadas crónicas, se descomponía también entre tufos putrefactos. Aquella toxicidad ambiental, la herrumbre lenta de la desideologización junto a la corrupción y unas buenas dosis de cainismo suicida, hicieron del PSOE una sombra, un zombi deletéreo. La susanización del partido metamorfoseó de tal manera el aparato que, ya sin tapujos, mostró un álgido síndrome de institucionalización. Sí —así lo recogen los temblorosos ancianos—, el PSOE se abstuvo en la votación parlamentaria de octubre de 2016 permitiendo al PP, “única alternativa de gobierno” según ellos mismo declararon, encadenar su continuidad en el poder, arrasando con los débiles elementos de nivelación social que quedaba en el país. Como en los grandes desastres de la historia, los votantes socialistas migraron o se extinguieron, en todo caso, desaparecieron. Miles de sus antiguos cargos engrosaron las listas de desasistidos por el Estado. Su contribución a la amoralidad institucionalizada fue proverbial. Tras la vergüenza fueron el pudor, el sentido común y la decencia. Se perdió España… Y dicen que, mientras se hundía, sonaban fanfarrias y jotas aragonesas.


5/10/16

LA MUERTE DE ANTONIO JOSÉ

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 05/10/2016. Contraportada.

Muchas veces he oído explicaciones a las muertes, a los inmisericordes asesinatos de la Guerra. Supuestas razones a muertes sin justificación alguna. Pero así somos. Necesitamos explicárnoslo… Me han contado historias de envidias y desamores, de lindes y empleos, de gallitos, de ateos, de préstamos, de traiciones… Historias imperfectas todas; de poco vuelo. Imposibles.
De Antonio José corren no pocas de estas historias. De esas que, dicen, explican su asesinato. Unas le achacan un artículo —inexistente— sobre un cura pederasta que hubo en Estépar. Otras, un texto de música sefardí, que es sabido que es judía… Otras, por maricón (¡¿?!).
Quienes fueron asesinados por los sublevados durante la Guerra Civil lo fueron en aplicación de órdenes, de un plan. Las listas negras nada cuentan de envidias o malos quereres; las engrosaron los militantes o simpatizantes de partidos y sindicatos de izquierdas, los promotores de cambios sociales, de librepensamiento… A pesar de los robos e incendios franquistas de los archivos, contamos con documentación probatoria —amén de las heladoras instrucciones del general Mola—. Decenas de estudios de historia local corroboran la aplicación del mismo modus operandi: la represión como una auténtica limpieza ideológica.
Antonio José, miembro de la Generación de la República, fue un perfecto hombre de su tiempo, un artista anhelante de renovación, de evidentes compromisos sociales. Estuvo en mítines de Azaña, leía y escribía en la prensa de izquierdas —caso de Trabajo,  periódico de la UGT y del partido socialista burgalés—, y votó a favor del Frente Popular. Su labor como director del Orfeón, lleno de obreros, rebosante de pedagogía, cantaba… Todo el mundo sabía de qué pie cojeaba el Maestro. Estas son las razones, y no otras. Iguales a las de los miles de represaliados que murieron como él. Ni inexistentes artículos, ni emulaciones lorquianas. Antonio José fue asesinado por sus compromisos ideológicos.
El próximo viernes 7 de octubre, a las 20:00 h., promovido por la Asociación Universitaria Derechos Humanos y Memoria Pública, se celebrará un Homenaje músico-teatral a Antonio José en la Casa de la Cultura de Gamonal. A él, a su hermano Julio y a todas las víctimas de la represión se les quiso borrar de nuestra historia…, pero no lo permitiremos. Contamos con Uds. No se lo pierdan.




21/9/16

EL CRISTO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 21/09/2016. Contraportada.

Un símbolo tiene la facultad de representar o de expresar ideas y valores, gracias a haber alcanzado el consenso que permite reconocerlo como tal. Es, desde luego, algo arbitrario, negociado y, por lo tanto, sujeto a que en cada tiempo se renueve o no.
No pocos símbolos están asociados a la construcción de una identidad colectiva: evocan la idea de la comunidad imaginada que se conforma, se convierten en referenciales. Cada tiempo histórico, cada discurrir de una nueva generación, trae cambios, nuevas demandas, innovaciones… Nada hay menos cierto y auténtico que eso de que las cosas hay que mantenerlas por tradición. La tradición, o mejor, lo que solemos entender por tal, tiene mucho de invento, pero mucho. También de manipulación.
Por respeto o sujeción a la tradición, se habría evitado que la ciencia progresara, que las sociedades adoptaran los derechos sociales y los extendieran a todas las capas y a cada una de las personas. La cultura, las formas de relación, sociabilidad, la identidad, los símbolos…, son procesuales. Todo se negocia, cambia, adapta.
Dicho lo anterior, resulta totalmente incongruente que los salones de plenos del Ayuntamiento y la Diputación de Burgos estén presididos por sendos crucificados. ¿Qué benéficos efectos aporta su presencia? ¿Se legisla mejor? ¿Se cobran más fácilmente las dietas? De lo que no cabe duda es de que el mensaje que expresan, lo que simbolizan, no tiene sentido en el tipo de sociedad que somos. En Burgos, además de los católicos existen musulmanes, ortodoxos, evangélicos, adventistas, testigos de Jehová, mormones, anglicanos, hindúes, judíos, budistas... Por otro lado, el CIS indica que cada año menos personas se definen católicas; y en los últimos 8 años han aumentado en 12 puntos quienes dicen que casi nunca practican su religión. También han subido 10 puntos los que consideran que la religión no es nada importante para ellos. Una cuarta parte de la población se reconoce directamente como no creyente o atea…
Ahora que más gente opta por una boda civil que religiosa —más de 6 de cada 10—, es toda una ironía encontrar el salón de plenos presidido por el crucifijo…
¿De verdad es el Cristo el símbolo que mejor nos representa a los burgaleses? ¿En 2016? Porque aquí se supone que contamos todos…


7/9/16

BURKINI POLITICS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 07/09/2016. Contraportada.

El verano de 2016 pasará a los anales por, entre otras cosas, la aparición del burkini, un conjunto de prendas que se diferencian muy poco del uniforme habitual de los surfistas. Como en el caso del niño que mordió al perro, la noticia es que en algunas playas francesas uno se puede poner en pelota picada pero no cubrirse completamente: aparecen unos policías llenos de ropa, armados y obligan a las mujeres a desprenderse del burkini. Y las multan. ¿Las razones? La libertad, la identidad de Francia, el laicismo, la ofensa a la moral… y, sobre todo, por seguridad —¿y si llevan una bomba debajo?—.
Una vez más, las sociedades usan el cuerpo de la mujer como espacio de lucha. Para imponer, para prohibir, para liberar… Desde la óptica legalista occidental, no hay justificación alguna en ese afán por marcar cómo ha de vestir una persona. El Estado Francés —o ciertos municipios— aparece como un supermacho que quiere defender a sus mujeres de la esclavitud de la religión islámica. Porque, según ellos, solo hay una forma correcta de ser francés… Y para que quede claro, lo dejan reglamentado, mandan a la policía, humillan, multan…. —vamos, como en Irán—. Luego, cuando ya se ha montado el pollo, las imágenes han dado la vuelta al mundo y Francia ha quedado retratada como una sociedad sectaria, racista e imperialista, pretenden explicarnos que lo hacen para que sean, incluso, mejores musulmanas porque el Corán no dice nada de vestir así o asá; son víctimas del fundamentalismo… Un generoso paternalismo —muy machista, claro— que, sobre todo, evidencia el terror de algunos a aceptar los cambios sufridos, la pérdida de la imagen idealizada de su propia sociedad. —¿Acaso existió alguna vez una Francia como la que dice defender el Frente Nacional?—.
Vivimos en sociedades complejas, plenas de diversidad autóctona y alóctona,  con muchos conflictos culturales —lo que en sí mismo nada tiene de negativo—. Pero, desde luego, los conflictos culturales no se solucionan a cañonazos, ni a golpe de reglamento. Con tics autoritarios e intolerantes como la penosa polémica del burkini solo se consigue polarizar artificialmente y favorecer el aumento del fundamentalismo de todo tipo. Lo que, por otro lado es, en sí misma, una estrategia política. Lamentablemente, nada casual.


29/6/16

VENCEDOR

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 29/06/2016. Contraportada.

Contaba hace uno días George Monbiot, en The Guardian, cómo el neoliberalismo —esa ideología vinculada al gran capital, a la acumulación desmedida y que tiene en los Estados su gran enemigo al insistir estos en la regulación y protección de derechos colectivos— ha conseguido impregnarlo todo y, a la vez, parecer invisible, innombrado. La perfecta siembra de la Escuela de Chicago, los efectos de las políticas de Reagan y Thatcher y la profusa red de think tanks financiados por las grandes corporaciones, han convertido las políticas neoliberales en algo indiscutible, en una especie de fin de la historia a lo Fukuyama. Lo que empezó como una gran carrera contra el New Deal de Roosevelt, se pretende hoy teleología contrastada: sus políticas son, dicen, las únicas acertadas y deben aplicarse a costa de durísimos sacrificios…, de los de abajo, claro. Una versión macarra del darwinismo donde los pobres, por inadaptados, acaban siendo abandonados para favorecer a los más exitosos —acomodados—, desmantelando toda política pública niveladora —demostradamente antieconómica dado el fracaso de los pobres—.
Innombrado y silente, pero cotidiano. Las políticas europeas de esta última década han seguido los principios del neoliberalismo clásico combinado con el desbocamiento del capitalismo financiero capaz de comprar países completos, cosechas aún no sembradas y objetos que jamás llegarán a las tiendas. En su aplicación más reciente las medidas políticas han sido denominadas de austeridad, de reducción del déficit, de adelgazamiento del estado, de control del gasto público, de salvaguarda del pequeño inversor, responsables… Sonoros eufemismos. Jamás, sin embargo, siéndolo, neoliberales. No hace falta que me detenga en lo del aumento de la brecha entre pobres y ricos, en cuánto han multiplicado los últimos sus ganancias con la crisis…
Y tras la campaña electoral del miedo y la memez, los resultados: los partidos neoliberales, gracias al apoyo o indiferencia de quienes empobrecidos, con los hijos emigrados, vapuleados en sus derechos y condiciones laborales, pactarán sus políticas austericidas para ¿devolverles sus hijos, sus derechos, sus condiciones laborales? Pero así somos: no me hable de turbiedades que ahora toca chiringuito y sangría… Cuando empiece lo de “no quedaba más remedio que cortar o cerrar…”, no vengan llorando. Ale, al tinto de verano.

Nicole Eisenman. "El triunfo de la pobreza", 2009.


15/6/16

A 4

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 15/06/2016. Contraportada.

El soporífero debate del lunes denotaba pánico. Encorsetado hasta su asfixia, aquello de debate tuvo muy poco: ni en su formato, ni en las interacciones espontáneas. Todo bajo la desacertada fórmula de tres periodistas incómodos en su papel y atribuciones. Como si la realidad pudiera pactarse… La obsesión por el control que preludia toda transformación produce estos engendros.
Las imágenes televisivas eran apocalípticas: “El primer viviente, semejante a un león; el segundo, a un toro; el tercero tenía semblante como de hombre y el cuarto parecía un águila voladora” (Ap. 4, 7). Helos ahí. Cuatro especies incomunicadas, un tetramorfos de percepciones y visiones de un mundo —nuestro país— contrapuestas y contradictorias.
El viejo león, desdentado y lleno de mataduras, gruñía frasecillas de mi infancia, entonces “décima potencia mundial”, ahora “cuarta economía europea”, mientras falseaba las cifras de la pobreza. Rajoy miraba a un español acartonado y viejo, asustado, clasista, que sigue creyéndose que la pobreza es cosa de otros, preso de una prensa alterada que diariamente desinforma y construye su realidad paralela, ucrónica, fuera del tiempo.
El torito bravo, torito guapo, avanza sonado hacia el ring de su definitivo knock out. Sánchez busca sin éxito la fórmula del reenganche. El PSOE se ha convertido en un zombie de Cuéntame. Nada les queda salvo la nostalgia y a ella se agarran con fuerza para que cuarentones y cincuentones no les den la puntilla. Pura naftalina. (Silbando, los barones van enfundándose los guantes).
Rivera quiere ser el hombre del momento…, pero ese estilo de repelente niño Vicente no cuaja. Su dialéctica Billy the Kid, sin avergonzarse de la demagogia más soez, le resta crédito. Nada entre demasiadas aguas para encontrar su espacio. Y cuando dispara sin control deja entrever el más desalmado neoliberalismo.
Queda el águila voladora. Su mensaje sigue siendo la gente y la reversión de las prioridades económicas. El lunes, Iglesias, en su afán propositivo, voló aburrido y sin sonrisa. Pero, mientras los de Podemos sigan pegados a la realidad, recibirán el apoyo de quienes se han sacudido el miedo, la caspa, la ñoñería bobalicona del recuerdo y la banalidad telecinco.
11 días. Llegará el 26 de junio y en España, como en la Inglaterra de las novelas de Scott o Stevenson, reinará la paz y volverá a lucir el sol… Pero, la verdad, ya nada será igual.


1/6/16

EL BUEN PASTOR

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 01/06/2016. Contraportada.

   Cómo he extrañado estos días a don Vicente Blasco Ibáñez luego de oír al archipámpano cardenal Cañizares despotricar contra el “imperio gay” y la “ideología de género”. De no ser por ese cráneo privilegiado no hubiéramos sabido que tal postulado es el "más insidioso que ha habido en toda la historia de la humanidad". Díjolo Antonio, punto redondo.
   Parece que ideología de género y familia cristiana son incompatibles. Negarse a ver lo que ha supuesto históricamente la construcción de los roles de género solo puede ser entendido como condena directa a las mujeres, obligadas a perpetuar su condición de sometidas y ninguneadas. Y eso lo dice en un país que se desayuna diariamente con muertes y maltratos por violencia machista. En este contexto, el buen prelado usa de su púlpito ¡para llamar al incumplimiento de las leyes!
   Cualquier estudiante de antropología sabe que el tipo de familia propiamente humana es tan diversa como lo son las culturas. Hay familias monógamas, poligámicas —tanto poligínicas, como poliándricas—, hay familias extensas, grupos étnicos que educan a los hijos de una manera colectiva, familias matricéntricas, androcéntricas, mujeres-marido —sin lesbianismo—, culturas en las que se da con naturalidad el reconocimiento de un tercer género como los berdaches amerindios… Y todas son naturales, o mejor, humanas. La familia que la iglesia define como cristiana, la nuclear heterosexual, no hace mejores ni peores a los humanos, es una opción respetabilísima contra la que, paradójicamente, nadie atenta. ¿Se ha pedido su abolición? ¿Existe alguna campaña contra ella?
   En su insistente actitud inhumanitaria, el cardenal que dijo que los refugiados no eran trigo limpio, también quiere negar el pan y la sal a lo que la sociedad vive ya con naturalidad: que la orientación sexual no define la condición de ser humano, y sí la capacidad de amar. ¿A qué tanto temor a que se reconozca a los gais y sus derechos? ¿Creen que se es homosexual por contagio? ¿Son acaso subseres sin principios, sin afectos, sin capacidad para formar familias? Antisocial, en todo caso y siguiendo los razonamientos y preocupaciones del bisbe, sería promover el celibato.
   Lo que es indudable es que, entre tristes exabruptos e intolerancias, este hombre hace un impagable servicio a la causa del laicismo.


18/5/16

PORKY

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 18/05/2016. Contraportada.

Cada mañana, aquella sensación angustiosa: enfrentar otro día aterrorizador. Tal vez, si no abría los ojos podría alargar un poco más el sueño, sentirse pequeño, tranquilo, a salvo. Insensible, el despertador rompía la paz segura del catre y anunciaba las voces de su madre insistiendo en que se vistiera rápido, que iba a llegar tarde. Como si a él le importara…
Odiaba el colegio. Lo odiaba con toda su alma. ¿Cómo podía gustar andar sobre un campo de minas? En cualquier momento estallaban los ataques, las burlas de los guays, las mofas de su aspecto, de sus kilos de más… Era un acoso a ráfagas: un instante para respirar y vuelta a una guerra interminable y cruel. Hoy la cogieron con las rodilleras del chándal, ayer que la mochila reventaba, antes por el recorte de pelo, tantas veces por su torpeza en gimnasia, por la ropa demasiado grande, demasiado seria… Nada era apropiado a ojos de quienes competían por la popularidad, por ajustar su gregarismo a los machitos mandones.
Dolía tanto la maldad del cabrón que le empujaba, le tiraba los libros o hacía burlas en la cara como la pasividad del resto de sus compañeros, algunos sin reprimir una leve sonrisa en mitad del abuso. No tenía un solo amigo. Solidaridad cero. En el patio vagaba solitario, inseguro, con un ojo siempre alerta: allí era carne de cañón.
En casa no sabían nada… ¿Qué podía contar a un padre vocinglero que le llamaba “machote” y decía a los conocidos que iba a ser ingeniero, que nunca le escuchaba ni contaba con él para nada? ¿Qué a su madre, atenta a tantos detalles domésticos, sin reparar en su permanente falta de sonrisa? ¿Iba a decirles que detestaba ser como era, fofo, torpe, inseguro; que siempre estaba solo; que no destacaba en nada? ¿Cómo iba a contarles que al salir del colegio le agarraban y, en círculo cerrado, le pateaban las piernas y le golpeaban en el estómago entre risas y aullidos? ¿Les diría que odiaba ser su hijo? ¿Que odiaba la vida?
Estaba harto de tanto miedo, ira sorda, angustia y pesimismo, de tanta frustración… No puede ser que nadie vea lo que pasa; lo que ocurre es que no le importa a nadie. Cogió el boli y escribió: “No puedo más…”.

Bully Before. Norman Rockwell, 1921.

4/5/16

DIE ZENTRUM

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 05/05/2016. Contraportada.

   El tiempo lo dirá pero, seguramente, esta legislatura de la frustración ha podido ser más importante de lo que le atribuimos desde la inmediatez. Muchos han dicho que lo que ha dominado durante estos breves meses ha sido el falseo y la impostura; yo más bien creo que ha dominado una proyección de miedos y complejos. En cualquier caso, todo muy revelador: las cartas han quedado boca arriba.
   No creo que la undécima haya sido una legislatura perdida. En lenguaje televisivo diría que ha sido un capítulo cero que ha asentado el terreno para el desarrollo de toda la trama: bienvenidos a la sociedad compleja, al tiempo de la ciudadanía que solo cede una fracción de su representación y conserva toda la voluntad de ejercer los controles. Palabras mayores, claro. Una parte importante de los votantes seguirá el tran tran de lo acostumbrado, el cómodo ejercicio del fiel parroquiano que percibe la realidad desde la adulteración del púlpito. Es así, somos mamíferos gregarios.
   Uno de los posibles beneficios de estos días habrá sido la caída de los antifaces y la derrota de los comodines. Por ejemplo, la cantinela del tema del centrismo, menudo hartazgo. ¿Qué demonios es el centro? ¿A qué tanta atribución de bondad? Si nos atenemos a la historia española, su espacio se corresponde a la mitificación de un postfranquismo civilizado ante el catastrofismo que vaticinaban los del bunker. Pero el centro no es sino derecha, pura derecha. Si se quiere, una derecha sin ambición totalizadora, con cierta cintura, pero derecha, al fin. Lo fue Suárez y tanto exfalangista aperturista. Que más allá estuviera Fraga con la intolerante AP no hacía a la UCD marca de progresía.
   Todo aquel que ha pretendido el centro ha sido, en el fondo, un neoliberal. La indefinición que parece proporcionar el centrismo facilita la retórica precisa para poner cara contrita a la hora de pedir sacrificios a los de abajo, que de eso se trata. En realidad, el centro es casta emergente.

   El pacto Sánchez-Rivera ha allanado el camino a C’s para que sea quien encabece ese engendro de la gran coalición de los sedientos de zentrum. El PSOE se ha asumido prescindible, inane. No aporta nada, salvo su obsesión por ser de centro. Ir a las elecciones con semejante expectativa es para hacérselo mirar.


20/4/16

TOMADURA DE PELO

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 20/04/2016. Contraportada.

   A pesar de lo dulces de dormir que son, nada hay mejor que inaugurar los amaneceres de abril con el gorjeo y trino de mirlos y verdecillos en feliz batalla con el trisar de las golondrinas, y si hay suerte, el ajeo de un par de perdices. Pero, como decía mi padre ante un día estupendo, “verás como viene alguien y nos lo jode…”.
   La pujanza primaveral de este año es pródiga en otro tipo de alegrías. No hay día sin sobresalto: ministros sin lealtad financiera, expresidentes defraudadores, patriotas offshore, alcaldes detenidos, gobiernos completos encausados por corrupción, aforados parapetados en el congreso y el senado para evitar al juez… Y ahora, la metáfora sutil, Manos limpias desvelándonos el sentido de su nombre: tan sucias tenían éstas y la conciencia que, como Lady Macbeth, se obsesionaban enfermizamente con la limpieza. Al parecer todos tienen algo en común: lo hacían por España. (Toquémonos higiénicamente las gónadas).
   Así un día tras otro: avaricia, mentira, deslealtad y mucha, mucha corrupción. Dicho así pareciera que es una especie de lejano paisaje velazqueño en el que intuyéramos truenos y cañonazos lejanos… Pero lo que es esto es una tremenda tomadura de pelo para envilecimiento de nuestras vidas. Todo lo que vuela fuera, lo que se oculta, roba y defrauda es lo que a ud. señor o señora de 65 o más años que vota al PP —uno de cada dos de sus votantes— le quitan de su pensión, de su centro de salud, del colegio, instituto y universidad de sus nietos, de la atención de su primo dependiente…
   Es insultante que tras tantos injustos recortes y desahucios, venga ahora el ministro Guindos a decir que si no se aplaza la contención del déficit se cargan la recuperación.  Qué cachondo, aplazar dos años el déficit ahora es un mérito de estos preclaros neoliberales, qué más da que fuera eso mismo lo que toda la izquierda pedía… Evidentemente, la austeridad tenía el cometido de ahogar a los de abajo, los otros ya sacan la cabeza… Y la cartera.
   No es que nos tomen por tontos, es que nos lo llaman a la cara. A ver si los nietos de 16 años nos echan una mano…



6/4/16

ROBAR ES UN PLACER

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 06/04/2016. Contraportada.

Robar es verbo hecho para que Sara Montiel lo pronuncie puro en mano, deleitosamente, entre anillos de humo: roo-baaar… La imagen es sugerente para poner banda sonora al esfuerzo de tanto pudiente que emerge estos días en los papeles de Panamá. Un escándalo de proporciones bíblicas que demuestra con rotundidad qué mierda de sistema es este y qué falaz la idea de la pretendida crisis en la que estamos instalados. ¿Alguien pensaba que el dinero había volado o desaparecido? El dinero se rige por la primera ley de la termodinámica: ni se crea, ni se destruye, se conserva… en paraísos fiscales.
   La pléyade de documentos panameños muestra a los gobernantes de medio mundo, a los grandes empresarios, a la realeza, los deportistas, los artistas… preservando sus acopios. Estos grandes patriotas que obtienen desmesurados beneficios por su situación de privilegio, ocultan avariciosamente sus fortunas, casi siempre obtenidas ilícitamente, y privan a sus conciudadanos de las rentas que deberían pagar para el sostenimiento de los servicios comunes del país.
   Que tales datos vengan después de las jeremiadas oídas el día antes al ministro Montoro sobre el déficit galopante y sus recortes a las comunidades autónomas ¡que se han gastado el dinero en pagar los servicios públicos debidos!, es toda una paradoja. Ahora dice el malencarado Exchequer que investigará a cualquier dueño de un nombre… en sospechada alusión a la Infanta Pilar de Borbón y su fortuna amasada a la sombra del reinado de su cazador hermano. Lo cierto es que ya no nos creemos nada, máxime viniendo de quien representa a un partido saqueador como ninguno de las arcas pequeñas, medianas y grandes de lo público; de un gobierno que instrumentaliza a los fiscales para proteger a la casa real, y del que la esposa del exministro y actual comisario europeo Cañete aparece pringada en feliz compañía familiar.
   El gobierno ruso dice que es una campaña de putinofobia. Los Le Pen, cuales personajes de una novela de Carpentier, se llevan el dinero de su amada Francia al Caribe. El papá de Cameron, el presidente Macri, Platini, Messi… todos ocultando pasta gansa. Almodóvar suspende la promoción de su última película para no pasar mayores vergüenzas. Islandia, con 323.000 habitantes, pierde a su primer ministro.

   La crisis… Ya saben.


1/4/16

…DE AVISOS Y NOTICIAS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 01/04/2016. Dossier 125 aniversario, pág. 166.

La utilidad de un periódico está fuera de toda duda para quien atesora algunas décadas y ha conocido las pescaderías de otros tiempos y los grasientos talleres de automóviles, ha pagado entrada de sol en los toros, se ha sentado en un banco, ha limpiado cristales, recogido tomates demasiado verdes o se le han mojado los zapatos. Cuántos servicios da ese papel…, más allá del propio y fundamental: informar y crear opinión.
Bromas aparte, la historia del periodismo es la de nuestra contemporaneidad, el cambio de las estructuras políticas y económicas de un mundo agonizante a finales del siglo XIX —momento de nacimiento de este decano de la prensa burgalesa—  y la irrupción de un tipo de publicaciones que acompañarían el nacimiento de las ulteriores sociedades democráticas. No era raro que en aquellas décadas finales del diecinueve los directores de prensa dieran con sus huesos en un calabozo o se les secuestraran números de su publicación.  La prensa, especialmente a partir de la Ley de Imprenta —o Ley Gullón— impulsada en  1883 por el gobierno de Sagasta, nacía pletórica de compromiso: liberales, republicanos, carlistas, anarquistas, monárquicos, conservadores, católicos, socialistas, esperantistas… Muchos de aquellos papeles incipientes tenían más de boletín parroquiano —dirigido a propios y convencidos— que auténtica voluntad de información. Sátiras, comentarios y muchas soflamas ocupaban bastante más espacio que el dedicado a las noticias, compitiendo con avisos institucionales, precios agrícola-ganaderos y, lentamente, irrumpiendo la publicidad de industrias, casas comerciales e innovaciones que buscaban distribuidor.
La definitiva llegada de la modernidad científica, las nuevas ideologías políticas, las clases concienciadas… todo ello produjo una demanda de más y mejor prensa, una mayor apuesta por la información. El mundo se transformó urbanizándose y los ciudadanos cobraron peso y voluntad transformadora. El despegue del nuevo siglo trajo a los intelectuales, nueva conciencia social crítica, que alcanzaron máxima notoriedad gracias a su participación en revistas y periódicos, especialmente tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera —nunca hay buena prensa bajo las dictaduras—. Propietarios e inversores, especialmente de los diarios de la capital, manejaban su propia agenda avalando o dinamitando gobiernos —cuarto poder—, o catapultaban a una corista prometedora…
¡Qué no han visto estas páginas en 125 años! ¡Qué inagotable filón para nuestra memoria e historia! 


23/3/16

TO KILL...

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 23/03/2016. Contraportada.


   Tom Robinson murió por ser negro y pobre. Le condenó el racismo clasista y la profunda incultura de quienes temen cuanto ignoran. Fue a causa de aquella escoria llamada Bob Ewell: sin mucho esfuerzo consiguió el apoyo del cristiano orden de Maycomb a su falsa acusación de violación. Ni un argumento veraz, ni una sola prueba y aun así derrotó la sólida defensa de Atticus Finch. Insultó a diestra y siniestra. Todos los blancos se ensuciaron…, y solo alguno fue capaz de avergonzarse.
   Tom murió inocente, injustamente, como lo haría un ruiseñor.
   Todas las sociedades guardan infiernos capaces de los mayores horrores. El difícil equilibrio entre el conjunto y el individuo es la única salida para evitar las tinieblas: personas formadas, críticas y solidarias dentro de grupos heterogéneos y generosos. Ética, educación y compromiso son claves, pero además, hace falta equidad. Cuando imperan la desigualdad, restricción de derechos y precariedad, volvemos a estar en manos interesadas. Nos volvemos más manipulables.
   En Estados Unidos Bob Ewell cabalga de nuevo y es candidato a la presidencia. El  despreciable actual se llama Donald Trump. Puede sorprender su éxito tras vanos intentos previos, pero ahora, como en el Maycomb de 1935, EE.UU. enfrenta los efectos de una crisis desarboladora de la conciencia. El burdo eslogan de campaña Make America Great Again, no busca sutileza alguna ni habla de las condiciones personales de aquellos que peor lo pasan… y que más le apoyan. La frase podría estar sacada de un cartel de Alemania en marzo de 1933.
   El perfil mayoritario de los votantes de Trump lo conforman personas predominantemente mayores —prácticamente un tercio supera los 65 años; menos de un 2% son menores de 30—, poco educadas y de bajos ingresos (Fuente: “Decoding Trump’s supporters” Brady, D.-Rivers, D. 2015. Hoover Institution). Es decir, un heterogéneo grupo de desencantados y pesimistas, muchos vapuleados por la crisis, en especial aquellos con menos recursos intelectuales para hacer un diagnóstico del sistema. La solución que les ofrecen: sumirse en la marea de la nación-empresa…
   ¿Son casuales el auge de Trump y la crisis de los refugiados en Europa? También aquí cocemos habas y conciencias; la inmensa vergüenza del pacto con Turquía, nuevo patrio trasero de nuestra inhumanidad, lo demuestra.
   Entre tanto siguen muriendo ruiseñores…



9/3/16

INMOLACIÓN

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 09/03/2016. Contraportada.

Los agitados tiempos políticos que vivimos no son tan confusos como algunos quieren hacernos creer. La permanente intoxicación del lenguaje evidencia que lo está en juego es mucho más que formar gobierno.
Primero, por básico, todos los votos son válidos: en el Congreso no hay grupos políticos ilegítimos. ¿Cómo que el apoyo o abstención de independentistas o nacionalistas es indigno? Sus escaños proceden del ejercicio de ciudadanos españoles con derechos y que defienden sus ideas —las que sean— democráticamente. Decir lo contrario es confirmar absurdamente las tesis de los secesionistas más furibundos.
En cuanto a los actores del juego, no es verdad que sea solo cosa de aritmética parlamentaria. Asistimos a la encarnizada lucha de dos bandos: el que responde al juego de los intereses de las grandes estructuras político-económicas internacionales; y los que miran a la calle. El primero quiere continuar la inercia constrictora europea, un neoliberalismo insolidario que pide perdón los domingos en el templo por lo que hará el resto de la semana. El segundo, dar la vuelta a ese calcetín tramposo que tanta inequidad y sufrimiento está ocasionando.
Quienes piensen que Sánchez se inspira en el modelo portugués, se equivocan. El camino que ha emprendido el PSOE es el de no contrariar al eje franco-alemán. En el fondo los socialistas están jugando al mismo juego que propone el PP: eso que llaman la gran coalición, solo que el PP ahora es un inmenso lastre. El problema —si es que lo es— es que esto conlleva la inmolación del PSOE. Sánchez se ha obsesionado en mostrar a los observadores internacionales que él es el  eje sustentador del sistema neoliberal —lo llaman tener altura institucional—. De ahí esa ridícula condición siamesa de ir de la mano de C’s para negociar. Tras abandonar el espacio de la izquierda, el PSOE’s se ha convertido en un partido demócrata cristiano, una suerte de PNV español: proclive a algunas políticas sociales, leves modernidades de estilo y un fuerte sentido empresarial. Hasta ha desarrollado un discurso hipernacionalista… frente a Cataluña. Con su abrazamiento de C’s, el PSOE’s quiere obtener un tipo de centralidad que le aleja de la gente y de su identidad histórica. Vendiendo su alma, el PSOE’s compra un rincón en el museo de cera.

Imagen de la película Dorian Gray, 2009.

3/3/16

DEBATE DE EMBESTIDURA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA

   Ayer oí hablar a mi difunta tía Pepa. Lo hacía entre risas y palmas sin que sus más de noventa décadas se inmutaran. Tal cual en las  merienditas de su casa de Claudio Coello, habló firme y sin temblor. El mundo seguía yendo fatal y los pobres, entre tontilocos y reverenciosos, eran escarnecidos de la mano de coplillas, recortes de manuales de historia escolar, embestidos con lances taurinos, sátiras arnichescas, citas de los Álvarez Quintero y paráfrasis propias de las páginas de sociedad del Abc y Blanco y Negro. Oí a mi difunta tía mientras veía en la tribuna de oradores del Congreso a un señor con barba y gafas, muchísimo más antiguo que Cachitos de hierro y cromo. Tutankamón absolutamente viejuno. Ya no es que uno se deje arrastrar por lo de vieja/nueva política…, es que Rajoy, creyéndose Castelar —y hasta un pollo pera en su esplendor—, está más pasado que el huevo de Colón. En general, todo el PP.
   Pasado, caduco, corrompido… Ya saben.


24/2/16

POLÍTICAS DE MEMORIA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 24/02/2016. Contraportada.

   España  arrastra un grave problema con relación a su pasado más desgarrador: la Guerra Civil y la posterior dictadura franquista. Una dañina herencia de asesinatos, latrocinios e innumerables injusticias lastra nuestra democracia —y no ha mucho ha provocado la condena de la ONU—.
   Resulta incomprensible el desprecio institucional y de una parte de la sociedad española a las víctimas de la represión franquista, sometidas a la imposible conclusión de sus duelos —una muerte sin cuerpos—; ciudadanos privados del apoyo, respeto y calor social que pedimos para otras víctimas. Estas personas que han vivido la experiencia de sentirse excluidos de la historia, encontraron en la categoría memoria histórica, la posibilidad de reenganchar su dolor, explotación y subalternidad con un sentido de la historia inclusivo, dignificador y humanizador. Algunos historiadores no entendieron esta necesidad —surgida desde abajo, en el abandono, y prefirieron acentuar algunas carencias metodológicas o discursivas de la expresión memoria histórica. Mientras, con sus pequeñas acciones y reivindicaciones humanitarias —v. gr., reenterrar convenientemente a sus deudos—, las víctimas han tratado de compensar —y evidenciado— la ausencia y necesidad de políticas de memoria que presenta nuestra democracia.
   A menudo se olvida que el franquismo fue un régimen de obsesiva memorización. Sus hitos calendáricos, sus referencias simbólicas, su utilización de la historia giraba  insistentemente sobre una guerra y su crudelísima victoria, de la que trataba de extraer imposibles legitimidades a su origen golpista. La dictadura igualmente manipuló a sus víctimas —los Caídos por Dios y por España—, a los que se les impidió cerrar sus duelos para ser siempre dolientes anclados en el odio y pretexto legitimador del régimen. Con todo ello se trastocó la educación y la construcción del sentido de comunidad nacional de varias generaciones de españoles.

   En lugar de pasar página, el Gobierno, las comunidades autónomas y los ayuntamientos deben aplicar políticas de memoria restaurativas que den respuestas a las víctimas y confirmen el compromiso democrático de nuestra sociedad. Lo contrario: mantener el callejero franquista, las menciones honoríficas, las exaltaciones monumentales, hace ver a la parte nostálgica del franquismo que sus principios son igualmente válidos, que no pasa nada por despreciar a las víctimas, que siguen vigentes las clasificaciones y valores franquistas. Y no.


El maestro Antonio Benaiges y sus alumnos, delante de la escuela de Bañuelos de Bureba (Burgos), en 1936

21/2/16

ADDIO PROFESSORE

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 21/02/2016. Página 6.


   Ha sido un golpe seco, un inesperado y nuevo vacío interior. No hacía mucho que me había despertado cuando recibí el mensaje de un colega avisándome de la muerte del profesor Umberto Eco. No podía creerlo. Sí, eran ochenta y cuatro años con un cáncer que hizo lentamente su labor. A pesar de todo, parecía imposible. Él que tanto tenía por hacer…
   Cuando en 2013 contacté con Umberto Eco para comunicarle nuestro deseo de otorgarle un Doctorado Honoris Causa en Historia Medieval, abrigaba pocas esperanzas de que el más importante intelectual europeo de la contemporaneidad, aquel que había recibido todos los galardones, premios y distinciones, sempiterno candidato al Nobel, estuviera dispuesto a acercarse al minúsculo rincón del mundo que es Burgos. Es cierto que tenía un as en la manga. La novela que le había dado fama universal, El nombre de la rosa, tenía en uno de sus protagonistas incorporado el nombre de nuestra ciudad: el retorcido e intransigente bibliotecario cuyos orígenes remitían al monasterio de Silos. A Eco le encantó la idea de venir a Burgos, de que nuestra Universidad le premiara con un doctorado en Historia —él que, por encima de todo, académicamente era filósofo y semiólogo— y de poder visitar la catedral y Silos. En menos de una semana quedó todo comprometido.
   Mi relación íntima con el Profesor Eco fue tan breve como intensa. Cierto es que yo la llevaba cultivando desde hacía años. Sus esclarecedores ensayos, sus inteligentes, divertidas y cultas novelas habían sido para mí, como para tantos millones de lectores, sustento con el que elevar el espíritu, ver más allá de la mediocridad gritona, hábiles materiales que denunciaban las trampas del secreto y las revelaciones vacuas, la  obsesión de sectas y sociedades por evitar el despegue de la inteligencia individual y colectiva. Para nuestra ciudad, fue la noticia del año ¡Eco en Burgos! Y por si había alguna duda de la importancia y valor de la visita del sabio, la prueba por contraste llegó con el disgusto expresado sotto voce por algunos círculos ultramontanos y sectarios citadinos.
   Aquella visita puso a la Universidad de Burgos en el mapa del mundo. Periódicos de todo el orbe recogieron aquel nombramiento y cada una de las declaraciones que el Prof. Eco hizo en su estadía burgalesa. Pero lo verdaderamente importante fue el impacto que su Doctorado tuvo dentro de la Universidad. Sin ninguna duda, el honor otorgado a Il Professore tuvo consecuencias académicas e intelectuales que reforzaron la convicción y compromisos de nuestra Universidad con los valores que expresa  el quehacer de Umberto Eco: el del pensamiento libre, la tarea desprejuiciada del intelectual comprometido con el saber, el valor universal de la cultura y del humanismo científico.
   Il Professore llegó a Burgos el 22 de mayo acompañado de su encantadora esposa Renate Ramge. Cansados de un viaje incómodo y tempranero desde Milán, les recogimos tras la comida para visitar la Universidad, ensayar la ceremonia del doctorado y, a continuación, visitar la catedral. A las puertas de la Seo, un canónigo que cervantinamente acertó a pasar por allí, espetó un comentario burlón y poco cortés sobre aquella visita como si se tratara de un famosete más… Por fortuna dentro nos esperaba Don Matías Vicario, canónigo archivero que con gran amabilidad y deferencia les mostró las joyas del archivo. Umberto Eco tuvo allí un festín para sus ojos, seguramente deseando que nos fuéramos todos al infierno y le dejáramos disfrutar tranquilo…
   Aquel sabio riguroso, comprometido, atento al mundo, cruzado antiponzoña berlusconiana, bibliómano experto en filosofía medieval, en el secreto de los signos, en las claves de la sabiduría, se hacía notar tanto en lo impreso como en una habitación. Su presencia y personalidad eran magnéticas e impactantes. Sin embargo, a poco que uno se fijara notaba como aquella imponencia iba acompañada de una mirada infantil, sumamente alegre y curiosa, perversamente traviesa…
   A lo largo de aquellos tres días en los que tuvo lugar la emocionante ceremonia del Doctorado Honoris Causa y el encuentro con lectores y estudiantes en un abarrotado Teatro Principal, el profesor aguanto con bendita paciencia la inmensa atención que su figura concitaba. Firmó los miles de ejemplares que le pidieron y dejó innumerables pruebas de su inteligencia y espíritu crítico, en especial con los embobados con la red de redes, incapaces de distinguir el oro molido de una mierda pinchada en un palo.
   Uno de los recuerdos más hermosos de aquella visita fue la complicidad plena entre Renate y su esposo. Renate, alemana de nacimiento, era una brillante profesora de Arte enamorada del gótico —cada uno de los tres días que estuvieron aquí volvió a visitar la catedral— que con una mirada o un leve apretón de manos reconducía la terrible humanidad de un Eco, comprensiblemente cansado e irascible después de una tarde entera al servicio de sus lectores. Las pequeñas intimidades compartidas con ellos en el coche, en el hotel, en algún acto, nos llenaron de envidiosa ternura a mi esposa y a mí. Eran una pareja de novela.
   El viernes 24 de mayo, día de su partida, lo pasamos en Silos. Guiados por el exquisito y amable Dom Lorenzo Maté, abad del cenobio, nos llegamos hasta el sancta sanctorum del monasterio, la biblioteca. Allí, rodeado de algunos emocionados monjes que se acercaban a saludarle, tuve la sensación de encontrarme en otra afamada Abadía,  en pleno siglo XIV. El brillo en los ojos de il Professore, la agitación nerviosa de sus dedos, la franca sonrisa de Renate sabedora de la intensidad de aquel momento, todo apuntaba a un instante de felicidad completa. Eco recorrió emocionado las páginas de La vida del glorioso confesor Santo Domingo de Silos, escrita por Berceo; también la única hoja que se conserva en Silos de su Beato. Pero el culmen llegó con el Misal mozárabe que el propio Eco cita en El nombre de la rosa, un libro con 39 folios de papel hecho con tela, más otro centenar de pergamino. Estábamos ante el códice con el papel más antiguo de toda Europa. “Bellisimo, bellisimo” repetía il Professore extasiado. Fue un momento inolvidable.
   Aquella visita fue nuestro mejor regalo a Eco.
   En su discurso de recepción del Doctorado en la Universidad de Burgos, el Profesor Eco concluía diciendo:
   “Y así es como hoy se cumple mi peregrinaje ideal hacia Burgos, iniciado hace sesenta años y, os agradezco de habérmelo concedido a tiempo, cuando aún tengo solo la edad de Jorge de Burgos, aunque soy aproximadamente unos treinta años más mayor que Guillermo de Baskerville. Pero hoy me siento un adolescente entusiasmado como Adso de Melk y quiero celebrar con todos vosotros, con entusiasmo juvenil, este maravilloso retorno a los mitos de mi juventud”.
   Adiós, Profesor, Addio. Gracias por tanto.

   Sit Tibi Terra Levis.


10/2/16

EL SISTEMA

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 10/02/2016. Contraportada.

En Spotlight, el equipo de investigación del Boston Globe se ocupa de los abusos pedófilos protagonizados por curas de la archidiócesis de Boston apostando por la información más difícil y arriesgada pero la más necesaria: desvelar el sistema creado por la Iglesia para proteger a los pederastas a base de negar los crímenes, taparlos extrajudicialmente y reubicar en nuevos destinos a los abusadores. Este caso real obligó a la renuncia del cardenal Law acusado de encubrir a 250 religiosos pederastas —hoy acogido en el Vaticano—. El Boston Globe recibió por esta información el premio Pulitzer en 2003.

La premisa periodística fue que existía un patrón institucional de autoprotección, o lo que es lo mismo, que no eran unas simples “manzanas podridas”, era algo sistémico. Y acertaron.

El discurso frutal es bien conocido por estos lares, y no solo para los abusos de eclesiásticos. El hedor que llega de la Comunidad Valenciana por la corrupción protagonizada por cargos y militantes del Partido Popular alcanza unas insoportables cotas de escándalo que no deben quedar a nivel de anécdota. La acumulación de casos de corrupción vinculados al PP que recorren toda la geografía española parece habernos insensibilizado, haber normalizado estas prácticas que corrompen nuestra democracia. El acto de blindaje de la Sra. Rita Barberá haciéndole miembro de la Diputación Permanente del Senado — como hicieron con Gómez de la Serna, aforamiento contra viento y marea—, es un dato más en la necesidad de considerar algo sistémico la corrupción en el Partido Popular. Ha ya mucho que dejó de ser posible hablar de manzanas —¡todos los tesoreros nacionales imputados!, tantas tramas…—. ¿Hablamos de un partido político o de la Ndrangheta calabresa?

Entretanto insultan a todos los españoles con el desprecio escandaloso de nuestra inteligencia y libertades levantando humos al encarcelar a unos titiriteros, amenazando la libertad de opinión, de creación y sátira —que es lo que era la susodicha obra—, acosando a los sindicalistas... ¿En qué han convertido nuestro sistema, nuestro país? ¿Cómo podemos aceptar semejante rebaja de la ética y menosprecio de los valores democráticos? ¿Hasta cuándo vamos a jugar a ser bostonianos que no quieren ver el alcance del sistema? ¿Qué les avala para decir que el resto es caos…?



27/1/16

SOBRE LOS NUEVOS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 27/01/2016. Contraportada.


Visto lo impreso, nada hay más difícil hoy que ser adjetivador en la prensa ultracentrista. No hay redacción, camarín o espadaña que no haya tocado a rebato para que sus bien pagadas huestes de opinadores afilen plumas que analicen la nueva realidad política. Unos, apelando al gracejo mordaz, despachan sardónicos a los molestos desharrapados como quien ve pobres fastidiosos. Otros, desde la altura de sus púlpitos marmóreos desempolvan cuanto epíteto apocalíptico dormitaba en su magín. El mundo se acaba, proclaman los jeremías. Y ante nuestros ojos van levantando una legión de radicales melenudos, de hordas esqueléticas de rastafaris y viejas-niñas amamantadoras mientras a su alrededor, entre trompetas abocinadas, se rasgan los sellos anunciantes de pestes, hambres, pobrezas y aislamiento. Con Podemos llega el caos. Cada vez son más insistentes los rumores que les culpan del hundimiento de la bolsa en China, de las violaciones en Colonia, de la crisis de Abengoa y de la muerte de Bowie.

Ser columnista hoy parece profesión de riesgo: al hilar del verbo súmanle tejer un relato abracadabrante de la realidad. Ante tales retablos de las maravillas, el lector queda sobrecogido por las revelaciones que tan sagaz plumilla llega a hacer sobre el turbio pasado de quienes han llegado a la política leídos y con compromiso. Vamos, el acabose. Lógico que aquellos que se atreven a decir “así, no” a las viejas señorías sean acusados de totalitarios y tristes.

En el mundo hay mucho borrego feliz de su condición ovina. Como también felices andan quienes pastorean tales tropas. Que los herbívoros lean, piensen y escriban siempre fue objeto de sospecha: que quisieran en romance lo que en latín se les prohibía, que discutieran cuanta cuna se encumbraba, que la tierra curvaba, que la enciclopedia despejaba… Vaya, que la historia se democratizara.

Qué bonito es leer sobre transformaciones y revoluciones del pasado —lejos, lejos— y presumir de derechos del hombre, de libertad, fraternidad e igualdad… y qué otra cosa parece cuando se nos recuerda que las causas de la humanidad empiezan por el aquí y ahora. A mí, tanto corifeo de desastres ante la llegada de Podemos y las Mareas, me suena a la mezquindad de los ciudadanos de Hamelin. ¿Alguien discute la necesidad de una regeneración política en España? ¿La van a hacer los de Acuamed o la operación Taula? De momento, la pataleta: al gallinero del Congreso, no sea que destapen más vergüenzas senatoriales.


13/1/16

EL PROCÉS

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 13/01/2016. Contraportada.

   El traído y llevado debate sobre el ser de España surgió de una trampa del romanticismo para confundir a las buenas gentes sobre la suerte de sus vidas. El afán por construir un pueblo, una historia y un destino llevó a la invención de las tres cosas. Fue el surgimiento del Estado-Nación (s. XIX). Esto puede resultar confuso  a todos los que pasamos por las garras educativas del franquismo, obsesionado con un tipo de españolidad eterna y cristiana —lo que en sí mismo es una absurda contradicción—.
   Somos hijos de nuestros procesos históricos, que no de nuestra historia si entendemos por tal la estudiada en la escuela, —sépase que no hay historia rigurosa y competente hasta tanto se llega a la universidad, y eso según, como diría Mairena—. Los españoles somos profundamente ignorantes de la Historia y nos manejamos con cuatro simplicidades escolares: viejas falsedades, de base franquista bastantes; modernas ridiculeces autonomistas, otras. Para la mayoría esto no supone un conflicto porque la ignorancia histórica se suple con el sentimentalismo que siempre demanda el nacionalismo. Y así se puede ser español a machamartillo sin saber nada de España, o de cualquier otra playa.
   Mucho se nos habla de los mitos del nacionalismo catalán, olvidando que para el español no lo son menos. La identidad solo puede conjugarse por suma de plurales. Permitir que la piel de toro respire, transpire, sude y bostece como a cada uno le apetezca es seguramente lo más deseable a lo que podamos aspirar: felizmente diversos. 

   Son ya siglos sumando errores. En estas últimas décadas no han sido menores porque la confrontación de nacionalismos ha llevado al doble de absurdos. La cuestión territorial necesita ser redefinida a partir de un nuevo pacto de convivencia y no de soflamas airadas o de (falsos) prejuicios historicistas. En cualquier caso se me hace muy difícil pensar que los promotores de homogeneidades románticas —tanto el PP como el nuevo gobierno catalán— puedan llegar a solucionar hoy nada. Necesitamos nuevos actores, propuestas audaces, mucha cintura y pocas líneas rojas. No se trata de romper nada —salvo algún sueño absurdo—; se trata de sentar nuevas bases fundadas en el diálogo, el respeto y la justicia social. Una nueva Espanya.

Juan Valdés Leal. In ictu oculi. 1672.