DIARIO DE BURGOS, 03/03/2026. Página 5.
Vox, la franquicia más sionista y trumpista de nuestro
panorama, por más followers que tenga en redes, muestra preocupantes signos
de descomposición ─Madrid y Murcia─. Su espantada en 2024 dejó mal recuerdo,
falta de compromiso y un reguero de desastres ─como el intento de persecución
de los inmigrantes en Burgos─. Pero la memoria es frágil. Lo que hagan SALF y
los ritidectomizados de Silvia Clemente, es cosa anecdótica.
Para sorpresa de algunos, IU&friends, otrora
comunistas, hoy posmodernos globalizados, tiran por la borda la posibilidad de
volver a las Cortes y ser parte de un potencial gobierno de izquierdas al plantear
la peor campaña posible. Confundida CyL con un suburbio de Springfield, han
prescindido de los problemas reales para, incomprensiblemente, enemistarse con
una fuerza tan determinante como el feminismo.
El PSOE parece enderezar un nuevo proyecto que no
empezó con el mejor pie, y con un candidato que parecía costarle abandonar la
mocedad, a pesar de sus 52 tacos. El tiempo dirá si el sticker del
chaleco y las greñas ayudó a crear marca personal más allá del multiverso. Lo
que importa es transmitir solidez, compromiso con lo público, con las
necesidades de la gente y territorios. Aparecer como un tipo fiable.
La cosa, ya lo ven, está que arde.









