LOS HETERODOXOS
Un discurrir crítico...
17/9/26
15/9/26
BIENES SIN INTERÉS
DIARIO DE BURGOS, 15/09/2026. Página 5.
La Ley 20/2022
busca fortalecer la democracia atendiendo a las muchas tipologías de víctimas generadas
por la represión e intolerancia nacionalcatólica. También establece el
compromiso del Estado con el Deber de Memoria, reconociendo la larga
lucha por la implantación de la democracia plena a partir del
constitucionalismo español surgido en 1812, junto a las distintas luchas de
sujetos y movimientos sociales por alcanzar las libertades y derechos que hoy
disfrutamos. Todo en la más estricta senda del respeto al Derecho Internacional
Humanitario, los Derechos Humanos y los Tratados Europeos.
Tales
propósitos, sin embargo, no son del gusto de los plusultra. La lógica
desaparición de los vestigios franquistas no cuenta con el apoyo de estos
pseudodemócratas, que no ven contradicción alguna en su preservación mientras
tratamos de consolidar los valores democráticos (constitucionales). O tal vez
no. Quiero decir, tal vez ellos no estén en eso.
Proteger los restos
de la dictadura franquista mediante la utilización de las leyes de Patrimonio
autonómicas es un recurso perverso que, a buen seguro, será anulado por el
Tribunal Constitucional. Por más problemas que podamos percibir en la gestión
del patrimonio, una democracia no puede declarar los residuos de una dictadura
tan cruel y represiva como fue la franquista, como un bien de valor
patrimonial. Esta corrupción absoluta del valor patrimonio supone enaltecer la
represión más sangrienta, la intolerancia, la falta de derechos y libertades. Casos
como la Cruz de los Caídos de Cáceres, el monumento a Franco de Tenerife, el
monumento a Carrero Blanco en Santoña o la Pirámide de los italianos del puerto
del Escudo (Burgos), declarados torticeramente Bienes de Interés Cultural
(BIC), muestran a un Partido Popular y Vox abrazados a la radicalidad reaccionaria,
defendiendo lo antidemocrático, retorciendo leyes autonómicas para soslayar una
Ley del Estado. Espacios como la Pirámide, hoy en manos de una asociación
ultra, deberían ser, en todo caso, Lugares de Memoria Democrática y ser convenientemente
resemantizados. Patrimonializar ideologías excluyentes es caminar hacia atrás
en la Historia. Mejor sería hacerlo con la Democracia, si es que de verdad
están concernidos por ella.
21/7/26
MORRIÓN: EL SUPERYÓ
DIARIO DE BURGOS. 21/07/2026. Página 5.
A veces cuesta
una vida conocerse, sentirse uno con la propia piel. Un órgano desmedido y dado
al desajuste complica las cosas. El proceso de autodescubrimiento es paradójico,
poco gobernable, incierto, amigo de símiles y metáforas, medio químico. Hay
quien se maldice vitalmente en un desgastador proceso de búsqueda esencialista,
insatisfactoria, imposible ―la búsqueda es condición, no puerto―.
Las sociedades
humanas participan de idéntica naturaleza: lábil, propensa al (auto)engaño, al
conflicto, a dar mayor peso a la emoción que a la deducción. Con tales mimbres,
la confusión está asegurada, máxime porque todo grupo demanda afirmación y
seguridad. ¿Qué somos? O, digámoslo ya, ¿en qué reside el ser de España?
La competición
mundialista ha visibilizado ruidos que ya estaban ahí, pero que han buscado
subirse a la dopamina colectiva. Decenas de memes y videítos han caracterizado
a los futbolistas como guerreros emulando pretendidas gestas pasadas, añagazas
enardecedoras para alentar el cierre e identificación del grupo, el ataque, la
agresividad festiva. ¿Pero cuál es el grupo? ¿Y grupo para qué? ¿Qué nos
identifica como sociedad? ¿Tipos luciendo morriones, picas y mosquetones?
El
fútbol-guerra practicado por la selección argentina enardece a sus naturales
con vitos a la masculinidad hostiadora, muerte al flojo ajeno, al bobo que
respeta las reglas. La victoria lo justifica todo. A Rajoy le gusta porque
encincha al equino nacional. Sin tonterías ni colorines. Pero el fútbol de
España ha sido otra cosa: pausa, contención, inteligencia, cooperación,
construcción, talento, generosidad… Equipo. Con pocos o ningún golpe de pecho. Ahora que todos acercan su sardina al ascua de
la victoria, que quieren apropiarse de la euforia, malmeter contra quienes no
piafan como ellos, cabría pensar que este modelo de selección se parece mucho a
lo que desde hace varias legislaturas asoma como voluntad popular: la suma de
diversidades, de solidaridades e integraciones, un discurso que acaba
aproximando a la gente sin presiones ni alharacas, sin exigencias banderiles.
Todos dentro, que diría el maestro Enric Juliana.
Qué suerte
tenemos con una selección tan reconocible de quienes somos, de quiénes formamos
España sin que sobre nadie, tan potente en su suma, en su riqueza, en sus
solidarias diferencias. (Que se jodan la homogeneidad y la himnocracia).
17/7/26
CRÓNICA MUNDIALISTA
07/07/2026
Me he dejado envolver por el mundial de fútbol como remedo de unas vacaciones
que no llegan y la necesidad de alejarme de una cotidianidad informativa fétida. Veo
los partidos que puedo y dejo que las ganas y tensiones, las pullas y las
jugadas admirables me vayan narcotizando. Pero ya se sabe cuánto dura la
alegría en la casa del pobre: la FIFA se empeña una y otra vez en desnudar su
indignidad, su escandalosa corrupción.
Traté de echar
al olvido el premio de la paz (noviembre 2025) para
satisfacción del ególatra Donald Trump. Infantino, rastrero, actuando como
bufón, o como un secretario general de la OTAN cualquiera. Seis meses después,
ya en la competición, los registros, maltratos y desprecios racistas de EE.UU.
con determinadas selecciones, con el árbitro somalí Omar Artan ―al que
impidieron su entrada―, las vergonzosas condiciones impuestas al equipo de Irán
―robo de partido incluido―, han sido bofetadas constantes. Que no se pudiera responder en español en las ruedas de prensa ¡siendo México uno de los coorganizadores!
Que un mundial
de fútbol es ante todo pasta, lo sabe el más tonto. Pero la gente quiere la
pasión, la entrega, la unión en torno a unos colores, mantener la ingenuidad de que el deporte une o es integrador (¡já!). Trump, incansable, volvió
a hozar sobre un deporte que no entiende y se atrevió a exigir, matonil, la
adulteración de una norma. Y el mierda de Infantino se lo permitió. La retirada
de la tarjeta roja a Folarin Bolagun ha sido un escándalo que nos devuelve a la
realidad de nuestro mundo. Fin del sueño, se afirma la metáfora: también el
fútbol está podrido. La derrota infligida por Bélgica a Estados Unidos, un
humillante 1-4, no repara el daño hecho. Pero la cosa no para ahí: las
lamentables pausas de hidratación publicitaria irritan por su ruptura del juego
y el afán recaudatorio. En este ambiente-tío-Gilito se entiende la irrupción de
la senadora paraguaya, Celeste Amarilla, para arremeter con saña clasista y
colonial contra Kylian Mbappé llamándole de todo menos guapo ―a ver porqué
Trump sí puede decir subnormalidades y ella no, procediendo del mismo molde―.
Mi hijo dice que Infantino tiene comprado todo para Argentina, o más bien
que lo ha hecho el hijo de diooshgp, amigo de Milei. Desde luego, el pedazo de
robo arbitral hecho a Egipto clama al cielo. Y la revisión de las actuaciones de los referees de sus partidos, repletas de tratos de favor, son escandalosas, por
no hablar del endiosamiento del pequeño gran hombre. Con los de la albiceleste
se cumple el saying que dice que el fútbol es un deporte
de caballeros jugado por bestias, visto cómo sacuden.
Todo se acaba y cae. He derrochado ilusión con los pequeños, los bravos
sostenedores de sueños colectivos. Y, claro, apoyando a muerte a España, que ha
sido una perfecta metáfora de la construcción de un equipo y de un país
apostando por sumar, por incluir, por reconocer, mal que les pese a
algunos. Nos queda una final para los anales, en la que se enfrentará el juego
europeo (nuestro tiki-taka de origen holandés: Cruyff), contra unos conjurados que van con el cuchillo
en la boca, como si no hubiera un mañana.
Como dice el míster: nosotros, a lo nuestro.
23/6/26
THE BROCHURE
DIARIO DE BURGOS, 23/06/22026. Página 5.
En el
Ayuntamiento creen que todavía no corre por las calles la criatura que, como en
el cuento, grita “la alcaldesa está desnuda” al contemplar y repasar su acción
de gobierno. O tal vez sí. Pero ellos, gente seria, son más del Platón del mito
de la caverna, en lo que se vislumbra su profunda formación clásica ―o
clasista, que ya saben lo fácil que es confundir ciertos términos―.
En una jugada
que ya quisiera haber imaginado el propio Maquiavelo, nuestros munícipes han
decidido a acabar con cualquier atisbo de crítica y desconfianza sobre su
gestión con la amable publicación, ¡a todo color!, de cuarenta mil ―40.000―
folletos que serán recibidos en los hogares burgaleses. Los más avezados se
habrán percatado ya de que la ilustre corporación asume los domicilios
ciudadanos no como reinos, según canta la ranchera, o repúblicas independientes
suecas, sino desoladoras cavernas ajenas a la realidad, que perciben
distorsionada. Por ello, cada uno de Uds. tendrá la gran suerte de recibir el
cuadernillo concejil que recoge las mareantes cifras y datos de su incomparable
gobierno, pudiendo comprobar que lo suyo sí es administrar y gastar dinero,
perdón, invertir. La capacidad de convicción y embobamiento del folleto no deja
lugar a dudas, como muestra la imagen publicada por este periódico en la que se
ve absortos y enmudecidos a la alcaldesa, al vicealcalde y la portavoz ante tan
abracadabrante documento.
Esta acción
podría calificarse de verdadero servicio humanitario, pues supone liberar a la
ciudadanía de su ignorancia cavernícola, extraerles del aislamiento que sufren
los anteojizados vecinos, incapaces de ver por sí mismos el devenir de la
ciudad. Solucionan así la permanente desinformación de los medios de
comunicación, la sabida desconexión de las redes sociales. Ha sido dar la
noticia y volverse la urbe un hervidero de nerviosismo: ayer tarde, un imparable
desfile de vecinos tomaba las escaleras comunitarias, pendientes de los buzones,
a la espera de tan desopilante material. Qué suerte la nuestra: poder comprobar
la sensatez de los proyectos, lo ajustado de los gastos y renovaciones urbanas,
la perfecta detección de las necesidades de los barrios, las magníficas
dotaciones que algún día disfrutaremos, ¡las Fiestas que se avecinan! No se ha
visto otra en la historia de la ciudad.
Y todo esto, lo
del folleto, digo, pagado felizmente con dinero público, como lo de Xpande, lo
del túnel y demás. ¡Por fin llegamos al futuro!
9/6/26
ALEJANDRO
DIARIO DE BURGOS, 09/06/2026. Página 5.
Inesperado,
llega mientras estás instalado en la rutina, en la vida conducida a timbrazo
del calendar, cuando acabas de descargar la compra y concedes un
instante de piedad al malbaratado cuerpo que arrastras con una 0,0 que mil
diablos se lleven… “Papá, ha salido la nota de la asignatura hueso: 8,55. Falta
una más, pero está asegurada. Bueno, y la de las prácticas”. En la misma semana
que acaba sus estudios con excelentes resultados, Alejandro consigue su primer
trabajo a jornada completa, indefinido. El que él quería. Ha hecho un montón de
entrevistas online y presenciales, respondiendo a lo previsible y a lo
inconcebible, vadeándose entre posibilidades, contratos mediopensionistas e
incógnitas. Todo lo ha buscado él, todo lo ha conseguido él. Y en este cierre
tumultuoso de curso, ha sumado un viaje de trabajo al extranjero ―otro curro
ocasional―, consciente de que se prepara para lanzarse a la vida con toda la
previsión y ahorro que le es posible.
De pronto, veo
a mi hijo como el hombre que deseaba ser, con la conciencia de estar donde
quiere y debe porque ha echado el resto para ello. Atrás quedó la desilusión
momentánea de la carrera, la desesperanza y pesimismo de su generación, la
búsqueda de escusas... Ante mí un joven que ha abandonado la autojustificación
estéril, las culpas ajenas ante el fracaso momentáneo, las blandenguerías que
impiden madurar.
Inspiro entre
el orgullo y un punto de nostalgia recordando mi propia salida al mundo, la
desconfianza y roces con mi progenitor, las zozobras inevitables ante
decisiones de calado. Se me aguan los ojos pensando en mi padre-cierzo, con
quien tanto me costó entenderme y que luego sentí tan peculiarmente próximo y
orgulloso de mí, aunque fuera a voces.
26/5/26
SINAPSIS
DIARIO DE BURGOS, 26/05/2026. Página 5.
Los necios
pululan, abundan, crecen y se reproducen. Hay infinidad de ellos. A ratos se
vuelven nube como en verano los mosquitos, recogibles con red. Los necios o
también bobos, gualtrapas, majaderos y modorros ―como Quevedo quiso―, podían antaño
escurrir el bulto, escapar, hasta leer. Pero hoy somos idiotas adictos a un
aparatito que vomita, cosifica, anula, engaña y que no soltamos ni para ir al
baño. Nadie se libra.
Queda poca,
muy poca información, casi todo es intoxicación. No escogemos nada, solo
hacemos scroll. La hiperconexión sirve, entre otras cosas, para
desconectar los datos que precisan vincularse. El ejemplo más palmario es el
llamado giro a la derecha, que no es tal, sino un adocenamiento del personal,
un dirigismo hacia tales posturas, y del que nadie parece sorprenderse. Un
vistazo a nuestras sociedades muestra cómo crece la desigualdad, cómo se
encarece la vida ―la vivienda, la cesta de la compra, el combustible…―, cómo lo
público se hunde ―medicina, educación, servicios asistenciales, medio ambiente―
y se vuelve negocio suculento para los más avispados. Cómo esto sucede mientras
los partidos de izquierda van desapareciendo y el voto gira al histerismo
ultra.
El ascenso de
la derecha ha venido de mano de grandes capitales y conspiraciones centradas en
la voladura ―o su intento― de las opciones de izquierdas más comprometidas y
solventes: Jeremy Corbin, Bernie Sanders, Gabriel Boric, Evo Morales, Rafael
Correa, Cristina Kichner, Antonio Costa, Gustavo Petro… Referentes mundiales como Lula da
Silva ―que tuvo que volver tras la sucia operación contra de Dilma Rousseff― o Claudia
Sheinbaum, presentan batalla y sistema alternativo al neoliberal acaparador y
antisocial. Son modelos valiosos, atractivos, capaces, como demuestra Zohran
Mamdani. Pedro Sánchez es una de las grandes piezas a cobrar por los
acaparadores. Salvó al PSOE de la inane Susana ―que conducía a la irrelevancia socialista
francesa―, y ha articulado una alternativa internacional ética a la vez que
encabeza la primera economía de Europa. Contra Sánchez, como vemos una y otra
vez, todo vale.
Los políticos
mentados comparten experiencias de acoso, persecución y dificultad generadas a
través de actuaciones arteras desde la judicatura, muchas de las cuales, con el
tiempo, quedan en nada. Sus presuntas corrupciones son de distinta
naturaleza ―ridículas― a las vencidas, dormidas o aquietadas de la derecha. El
judicial, poco a poco, se ha convertido en poder de parte; un poder desleal a
Montesquieu, controlado “desde atrás”.
Avive el seso: sinapsis.
12/5/26
DE RATAS
DIARIO DE BURGOS, 12/05/2026. Página 5.
Quienes
nacimos a la política durante la Transición, portamos durante mucho tiempo la
convicción de ser ésta una tarea noble y necesaria, un compromiso ético en la
búsqueda y defensa del bien general. Las décadas finales del siglo XX permitían
la ilusión y la entrega porque existía un deber como sociedad de dejar atrás la
dictadura para construir un país en que cupiera todo el mundo. La tensión entre
lo nuevo y lo viejo se percibía en el favor con que era acogido el avance
democrático ―con el consiguiente desarrollo socioeconómico de la mano de la
Unión Europea―, y las resistencias larvadas de la dictadura, esos legados
que operaban sobre todo en la bolsa, el IBEX 35 (1992), y dormitaban
incrustadas en las burocracias del Estado.
Los tiempos de
reconstrucción democrática descansaron en quienes se habían dejado la piel
luchando contra el franquismo ―en las calles, en las fábricas, en los barrios,
en las universidades, en las cárceles…―, y miles de profesionales cualificados
y comprometidos, particularmente profesores universitarios, que impulsaron la
reforma de la Administración y el traslado de las esperanzas populares a las
instituciones parlamentarias. Un tiempo de cortesías y generosidad, de pactos,
cambios y reformas, de respeto por el desempeño político.
Cuando era
estudiante se decía que en la derecha, los realmente válidos iban a la empresa
―muchas veces empresa familiar―, mientras los de menos luces eran rescatados
para la política ―un poco como cuenta Bryce Echenique en Un mundo para
Julius―. Esta exageración no ha parecido tal a tenor de lo que hemos visto
sobre tantos currículos falsos.
El
impresentable viaje a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid muestra
la degradación en la que se ha instalado cierta política. La vergüenza que ha
producido su monumental ignorancia, su irrespeto a un país soberano, el
desprecio a los pueblos indígenas, su falta de pudor y diplomacia han quedado
para los anales de la ignominia. No menos la penosa actuación del presidente de
Canarias, al tratar de evitar la atención al pasaje del Hondius afectado por el
hantavirus, alarmando ridículamente a la población con ratas nadadoras.
Por un lado,
un país que asombra al mundo por sus compromisos y servicios, por su
solidaridad y humanidad, por sus excelentes profesionales, instalaciones y
protocolos. Contra esto, otro de gentes miserables ―políticos, periodistas,
agitadores…― empeñados en hundirnos.
28/4/26
IDIOTIZACIÓN NACIONAL
DIARIO DE BURGOS, 28/04/2026. Página 5.
El vértigo
sobrevenido le ha dejado inerte. La sensación de caer por un oscuro vacío, de
estar ante la nada, no acaba de irse. Maldita sea, se dice. Pasa lentamente la
mano por la frente sudorosa mientras su mirada se pierde ahora sin fijeza
alguna. De un plumazo, su vida parece una farsa. Todas las viejas seguridades,
los sólidos suelos de sus militancias y credos vueltos escombrera. Maldita sea.
Jubilado de
banca, Tonchu dedica el tiempo conquistado a cubrir las muchas lagunas de
conocimiento que sabe tiene. Abandonó los estudios cuando hizo las pruebas para
entrar en la Caja. Años de ventanilla y libretas, de reuniones y traslados por
la provincia, de zozobras y rumores de cierres, de despidos, absorciones
−¿succiones, abducciones?− hasta que la directora de People & Talent
Department −así son las cosas ahora−, le informó que formaba parte de la
lista de próximos liquidables. Llegó la edad de su iluminación. Retomaría
aquella carrera que dejó colgada, ahora rebautizada como Historia y Patrimonio.
Tonchu es un
estudiante aplicado. Acude a clase, toma apuntes y lee, lee mucho. Tras un
primer año de inseguridades y cierto estrés, las cosas van encajando. La
Historia, confirma, es un edificio complejo, lleno de matices, datos y
entreverados, de diversidad de gentes. Nada que ver con la falseada versión
escolar de su juventud e infancia, en la dictadura. Pero el saber se ha vuelto
exigente, incomodador. Por de pronto, los despreciados moros andalusíes
resultaron la sociedad más refinada y culta de Europa; las rotundidades sobre
la existencia milenaria de España se vuelven humo, como gran parte de las
gestas imperiales; en América se dio estopa, se expolió y aniquiló hasta decir
basta; sin la emigración no hay crecimiento ni desarrollo posible…
Ahora que
sabe, el vértigo es mayor. Ignorante estaba más tranquilo, se dice. Casi no
asoma al bar de la esquina: las barbaridades que se vociferan se le hacen
insoportables. Sin embargo, no se arrepiente. Consciente de la conquista que ha
sido para la humanidad la Democracia, mira incrédulo a su alrededor al oír el
despropósito de la prioridad nacional. Una canallada de odiadores
incultos, afirma. Una descomunal estupidez.
14/4/26
AMORAL
DIARIO DE BURGOS, 14/04/2026.
La
instrumentalización del poder judicial por las derechas se ha convertido en una
de las más preocupantes estrategias de un movimiento conservador internacional devenido
en amoral. La Justicia ha dejado de ser objeto de confianza en Occidente. Este
entrismo antisistema responde a las maniobras de sectores ideológicos y
económicos que buscan acabar con la democracia —definida, pásmense, como Anticristo—.
A través de los jueces-activistas se controlan los nombramientos y composición
de los órganos judiciales, se pone en riesgo el derecho al aborto, la
eutanasia, se construyen falsos escándalos contra los adversarios políticos
para hundir sus carreras, se boicotea la aplicación de leyes emanadas del
parlamento, se exonera de culpas a verdaderos corruptos por ser de la cuerda,
se inadmiten pruebas rotundas sobre la comisión de delitos por idénticas
razones, se duermen instrucciones hasta la extenuación y se hacen
coincidir juicios que distraigan a la ciudadanía de la corrupción organizada
desde los aparatos del Estado… O, como vemos aquí, se persigue infundadamente a
familiares del titular del Gobierno para desgastar su imagen y potencia
política —dígaseme qué político de la oposición tiene la altura, capacidad y
cualificación del presidente Sánchez—.
En medio de un
mundo al borde del caos por las actuaciones de una administración, la
norteamericana, desnortada éticamente y en manos irresponsables, vemos en
paralelo los efectos que en nuestras sociedades esos mismos mimbres provocan con
el control del poder judicial. No somos ciegos ni sordos para no ver qué está
pasando, lo que está en juego.









