23/10/13

REALPOLITIK(ASCO)

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA.
DIARIO DE BURGOS, 23/10/2013. Contraportada.

De un tiempo a esta parte se ha expandido en la política el peligroso juego de las verdades a medias (en puridad no llegan ni al cuarto y mitad), junto a un lenguaje catastrofista que ante la desolación de fondo viene a decir que “o yo o el desastre”. Siendo “yo” lo que en el viejo chiste implicaba elegir entre muerte o mandanga.
Se le pide al ciudadano que le dé alegría a su cuerpo por los “logros” macroeconómicos mientras se desmantela no ya un fenecido Estado del Bienestar (D.E.P.) sino todo atisbo de dignidad humana. Las condiciones que se están imponiendo a los trabajadores nos retrotraen, como mucho, a los años cincuenta. Los infamantes salarios que rigen por obra y gracia gubernativa no dan, no, no dan, para vivir (pecho henchido de Rajoy en Tokio). Esto en un país en el que se ha incrementado el número de sus millonarios en un 13% (47000 más).
Se nos miente sobre cómo se hace la política: hay que partir de la realidad. Las cifras mandan, no hay espacio para la ideología, sólo para la economía. Y allá nos arrastran con la gran mentira: que la economía es “espíritu puro”; vamos, que no tiene ideología...
 Es, en verdad, un mal viejo. Intentan confundirnos con demagogia después de mentir sobre sus objetivos y medios: “crearemos empleo”, “sanidad y educación no se tocan”... Se culpa al país por “haber vivido por encima de sus posibilidades”, mientras exhiben la máxima indecencia, impunidad y desvergüenza. Entretanto, las políticas darwinistas neoliberales camufladas tras las cifras “del desastre” imponen su modelo. Se gobierna con el miedo, las emociones más epidérmicas (deporte y sus fastos), o la invocación a las gónadas que como carecen de razón y procedimiento acaban produciendo más frustración y manipulación.
La oleada de “salvífico realismo” que recorre el planeta claro que tiene ideología y claro que trabaja por alguien, lamentablemente ni por Ud. ni por mí. No desde luego misereando nuestras vidas. Discúlpeme pero estoy hasta el orto de la macroeconomía... No es que no la entienda, es que no me sirve.

José Gutiérrez Solana. "Máscaras bailando del brazo". 1938.

9/10/13

EL ESPÍRITU DE TEXAS


IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA.
DIARIO DE BURGOS, 09/10/2013. Contraportada.

Como recogió el New York Times, los fundamentalistas cristianos de Texas quieren forzar a las editoriales de libros de texto a presentar el creacionismo bíblico como una teoría científica de idéntico rango a la teoría de la evolución. So capa de defender la libertad de opinión, la extrema derecha cristiana trata de manipular la educación a través de los comités estatales en los que se deciden contenidos y se fijan los libros de texto escolares, o lo que es lo mismo: inversiones millonarias para las editoriales. Argumentando que el evolucionismo biológico no tiene todas las respuestas y, sobre todo, apoyándose en la extendida ignorancia sobre las ciencias naturales, defienden necesario mantener la literalidad del mito de creación del génesis ¡como alternativa educativa en la clase de ciencias!
No parece casual que todo esto pase en “la tierra de la libertad”. Los mismos que ponen el grito en el cielo porque los fundamentalistas islámicos reivindiquen la sharía son capaces, en aplicación de su fanatismo cristiano, de bloquear un país entero y conducirle a la bancarrota. Aunque, según cuenta cierta prensa, pareciera que el culpable es el presidente Obama “porque se niega a negociar la reforma sanitaria”. ¿Negociar qué, si la llamada ley Obamacare fue aprobada en 2010 por el Congreso y revalidada como plenamente constitucional por el Tribunal Supremo en 2012? A la derecha cristiana, el Tea Party, parece no gustarle que el Estado provea atención sanitaria a 30 millones de ciudadanos sin seguro médico, y tampoco, desde luego, que al amparo de esta reforma las mujeres puedan acceder a métodos anticonceptivos (¡la píldora, oigan!).
De fondo de todo: la manipulación de los datos, la intransigencia moral y la intolerancia, mimbres que se me antojan bastante cercanos. Las falsedades del gobierno sobre nuestra economía y sistema, el desmantelamiento de los servicios públicos (por motivos ideológicos disfrazados de realismo), precarización absoluta del trabajo, reformas educativas en favor... de la religión, leyes socialmente regresivas, devastación del tejido científico e innovador, etc., deben parecerles a los que mandan que nos acercan al paraíso estadounidense. Ahora ya entiendo “el programa”. Y casi, casi, lo del “diseño inteligente”.