18/2/15

OJALÁ...

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 18/02/2015, Contraportada.

El innecesario –y pronto sabremos si anticonstitucional– pacto contra el terrorismo del PP y PSOE se sostiene sobre elementos confusos de castigo y represión, con grave violación de las libertades. Oyendo a Rajoy y a Sánchez pareciera que hasta ahora España no ha sabido luchar contra el yihadismo. Sin embargo, las fuerzas de seguridad españolas han sido las más eficaces de Europa: detuvieron en 2004 a los terroristas del 11-M y desde entonces no ha habido año en que no capturen a sujetos vinculados de una forma u otra con la yihad en suelo español. Dos conclusiones: los cuerpos policiales españoles funcionan; y tenemos herramientas jurídicas suficientes para luchar contra el terrorismo.
Entonces, ¿para qué el pacto? Solo cabe concluir que para excitar el miedo. Es vieja la práctica de alentar fantasmas de inseguridad en períodos electorales. Supone un juego sucio pero efectivo, especialmente en beneficio de los partidos conservadores.
No cabe duda de que el yihadismo es una amenaza real. Pero deberíamos preguntarnos ¿por qué jóvenes nacidos en Europa acaban ingresando en grupos yihadistas? Las respuestas deben ser autocríticas con nuestro modelo de convivencia y respeto. Ignorantes de sus prácticas, los europeos menospreciamos lo islámico en un ejercicio de autocomplaciente etnocentrismo. En el caso de España con el añadido del contraproducente peso de la religión en nuestra identidad colectiva —en la que el moro sigue siendo el gran otro cultural—, carentes de un laicismo cívico real que equipare en valor las distintas creencias y las fije al ámbito privado. Los libros de historia escolares siguen hablando de una falaz reconquista, y de los godos como si fueran españoles. En cambio, ocho siglos sobre tierra ibérica, casi treinta generaciones naciendo y muriendo no convierten en españoles a los musulmanes peninsulares… Y en esos mismos ámbitos escolares se menosprecian elementos tan sensibles como el hiyab reduciéndolo en sus reglamentos de convivencia al valor de una gorra de adolescente gamberro en vez de, v. gr., a portar un escapulario… Las comunidades musulmanas europeas son las primeras preocupadas por evitar que sus jóvenes se radicalicen por causa del rechazo experimentado. Nuestro común interés es hacerles ver que ya están en casa, que independientemente de la religión otras son las cosas que nos unen como iguales. ¿Esto no es pactable?


Ilustración de "El libro de los juegos", de Alfonso X.

4/2/15

¿LOS SUYOS (DE UD.)?

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 04/02/2015, Contraportada.

Seguramente Ud. se tiene por una persona de bien. Le gusta el orden y las buenas formas, una cierta etiqueta en su vestir. Conoce quiénes son los principales y gusta de ser saludado por alguno de ellos. Asiste a misa sin complejos y siente el orgullo de su ciudad y provincia como si le hubiera tocado el gordo de los designios divinos. Con los cincuenta muy sobrepasados, está más que mosca con la política actual.
Desde la óptica de una persona de orden de una ciudad de provincias, nada más natural que votar un partido conservador. ¿Qué otra cosa iba a hacer? El río de su vida le ha ofrecido el continuismo de los mismos apellidos en las mismas instituciones, los mismos lugares, la vieja retórica… Sin embargo, de un tiempo a esta parte tiene la sensación de pisar lodo inestable. ¿Qué queda de aquel paternalismo que sobre bases nacionalcatólicas aseguraba los servicios públicos básicos? Los mantras del emprendimiento y el mercado le tienen desconcertado. Ud., persona respetable, cumplidor, serio y cabal, pensaba que al Estado le preocupaban sus ciudadanos y se topa con que “los suyos”, los principales y respetados que le palmeaban y gritaban ¡España, España! han recortado servicios, vaciado el erario público, cobrado mordidas y abierto cuentas en paraísos extranjeros. Ahora andan tratando de esquivar el escándalo y la vergüenza de las imputaciones judiciales, las revelaciones del tesorero que les daba los sobres misteriosos
El orgullo con el que presume de tener tres hijos universitarios, no parece que vaya a alcanzar a sus nietos. Y con los crecientes achaques que provee la edad, el mamoneo del Hospital Universitario le tiene más que cabreado y hasta las gónadas el precio del parking. Le cuesta aceptarlo pero el concepto de derecha que Ud. tenía no es el que rige. Ahora es la selva, el darwinismo social, el beneficio de los muy pudientes y el abandono de las clases ya no medias sino minimizadas. Se lo dijo un compañero: es que ahora son neocon.

Le gustaba a Ud. eso de que eran de centro… Y ahí le han dado, en el mismo centro.

Norman Rockwell. "Three umpires", 1949.