21/10/15

THE WALKING DEAD

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 21/10/2015. Contraportada.

La mejor serie que ahora mismo se emite en abierto tiene mucho de zombis, sangre y canibalismo. Los protagonistas, de postín, y el argumento, sobrecogedor: la descomposición del PP. Una larga entrega por capítulos de la debacle en tecnicolor de un gobierno, un partido y, en muchos sentidos, de una época.
Gangrenado por una corrupción impúdica y soez, el PP ofrece vídeos de hospitales que más que acierto publicitario parecen un caso de proyección de culpas —algo así como el síndrome de Lady Macbeth—. El logo ya no es blue, que ahora es blanco, de tanto que lavan… Esto mientras se dan dentelladas unos a otros y, al parecer, hasta se avergüenzan de sus siglas.
El gobierno actúa como un animal herido de muerte. Ya no hay reglas ni respetos, no queda tiempo para contemplaciones. La suma de elecciones va destapando su abismal distancia con la población, sus problemas y prioridades. Y sus mentiras. Un botón: el nuevo gobierno de Castilla-La Mancha se ha topado en los cajones con 37000 facturas no contabilizadas y que alcanzan un importe de 119 millones de euros. Preso de la desesperación, el PP diseña estrategias que parecen pensadas por el ciego del Lazarillo: nos colocan unos incomprensibles presupuestos exultantes de populismo fiscal y deciden que las elecciones se celebren el 20 de diciembre para ver si la locura de las luces y compras navideñas impregna de azul nuestros votos. Tan claro tienen que nos apellidamos Pichote… Por si acaso cuelan la escandalosa reforma de la ley de enjuiciamiento criminal, que queda mucha corrupción por juzgar.
El presidente solo debate con el cardenal Cañizares, ese gran impulsor del laicismo, mientras le llegan los soplos de los bajos fondos: Rivera ya es el favorito de los viejos amigos del Ibex 35. La traición ha anidado por todos los rincones.

Rajoy mira compungido como Sánchez compra lozanos trocitos de centro y explota el mercado de la nostalgia recuperando el puño y la rosa. Pero él, ¿qué puede rescatar? Como acaba de decir el nobel de economía Joseph Stieglitz en Vanity Fair: “el PP es uno de los causantes de que España esté en la bancarrota”. No hay donde mirar…


7/10/15

CON DIGNIDAD

IGNACIO FERNÁNDEZ DE MATA
DIARIO DE BURGOS, 07/10/2015. Contraportada

Hay tardes en que uno siente con desazón la multitud agolpada de sus viejos yoes. Tardes incómodas en las que brota algo más que la carga de nostalgia y viejas demandas. Hay tardes en que uno se vuelve consciente del secreto que porta: guarda al niño, al adolescente, al cabestro y al calavera, al nieto y al hijo que ha sido en volátil cuchipanda de afectos y miedos, de inseguridades, recelos y deseos. Un discurrir que llamamos biografía que, dicen, se entiende al volverse uno interior de otro: padre, abuelo, viejo. Pero algunas tardes, ese nuevo viejo que acuno, se agita y clama.
El paso de la vida debería acercarnos más a la piedad y a cualquier afecto que suponga una sonrisa ajena, la expulsión de un temor, una caricia. Una sabiduría sencilla, efectiva, limpia: estar bien. Somos muy capaces de crear infiernos de estupidez y codicia, de intolerancia, de sufrimiento inútil y cruel. ¿Con qué objeto? Es una pregunta que cada vez me cuesta más responder. ¿Por qué hay tanta gente empeñada en joder la vida a otros? Debe ser algo consustancial a nuestra química cerebral y a la miseria moral de quienes tienen miedo de asumir la levedad de la vida, su intensa brevedad, su simple verdad: vivir es una suma de presentes. Hasta que llega el último.
A lo largo de estos últimos días me he puesto en la piel de Estela y Antonio, los padres de Andrea, inundado por una pena honda, un dolor que como padre entiendo será para ellos inconsolable. La lucha por conseguir que su hija deje de sufrir innecesariamente y pueda morir con dignidad los eleva a gigantes dueños de un amor profundo, terrible, admirable. Ellos son la cara de una cruz bochornosa, un verdadero escándalo de deshumanización: el de unos profesionales que anteponen principios y creencias personales a la empatía con los sufrientes. Qué infortunio compartir el breve viaje de la vida con tantos intolerantes que se arrogan ser dioses y jueces del sufrimiento ajeno bajo premisas religiosas. El tremendo acto de amor de estos padres topa con la impiedad de quienes violan los derechos de otros al invocar una objeción de conciencia que desatiende las necesidades y sufrimientos de sus prójimos. Démonos cuanto antes, sin alharacas ni electoralismos, una legislación sobre la muerte digna basada en una ética común y solidaria, humanitaria.


Norman Rockwell. "Forsaken". The New York Times, 7 de diciembre de 1952.